Agur, me llevan a EEUU

Cuadragésimo cuarto cuento del confinamiento

Amigos y amigas de repente todo ha cambiado para mí. No sé si podré acabar con mi voluntad de escribir durante el confinamiento este tipo de cuentos que os estoy enviando. Ayer a las cinco de la tarde llamaron a mi casa dos responsables de zona del servicio de inteligencia español. Me hubiera gustado poder acabar los cuentos y en ellas estoy, porque de momento no sé cuándo es la fecha para retirarme de circulación.

Parece ser que hay una petición internacional de búsqueda y captura contra mi persona, emitida desde EEUU, concretamente esta sellada en Langley, Virginia, en la sede de la CIA. Me han dicho que tenga la maleta preparada ya que en cualquier momento pueden venir a buscarme y que a partir de ahora, tengo que comunicar cada vez que salga de casa y me han puesto cámaras en todas las habitaciones y tengo que informar de todas las comidas que voy a preparar antes de realizarlas. Tengo un número de teléfono de contacto. Esto parece un concurso de los de la tele, lo único que de momento no me hablan por las paredes.

En el momento que me comuniquen el día que salgo de viaje, tengo una media hora para despedirme de mi familia y directamente me llevan a Zaragoza y de allí a Paris. En Paris según me han explicado me juntan con otro hombre y tres mujeres. En total de Europa vamos cinco personas. Les explique lo que estaba haciendo y que necesitaba escribir todos los días un cuento, si me podría llevar el portátil y me han dicho que ellos tienen órdenes de entregarme en Zaragoza al avión especial fletado de la inteligencia norteamericana y no saben más.

En la carta que me han entregado en sobre cerrado, que es personal, vienen más detalles, pero del ordenador no dicen nada, no me han dicho que no la pueda hacer pública. Me indican los motivos por los que tengo que viajar a EEUU. En mi caso no ha sido de forma aleatoria, ya que aparecía en uno de los bancos de datos con características especiales para poder viajar a la luna, por las características de la pigmentación de mi piel y especialmente por un componente que no aparece en muchos humanos, la célula x-proto747, que es una célula que genera una serie de defensas especiales a las radiaciones solares.

Eso sumado a que por parte de mi padre, la rama murchantina, tenemos la sangre muy recia, y con la mezcla de los genes de mi abuela materna, que viene de Santa Cruz de Moncayo, pues se han mezclado una serie de elementos en mi sangre, que les ha pitao en el ordenador y creen que puedo ser el candidato perfecto con otros cuatro europeos para que hagamos de conejillos de indias, en un laboratorio en Virginia.

Lo mío se ha complicado un poco más, porque he sido de los primeros que ha pitao en el ordenador de la CIA, ya que como de esta zona de Europa tienen los datos más precisos por culpa de aquel de Ablitas, que ya me imagino que la mayoría lo sabéis, pero para quien no lo sepa, muy rápido. El año que los americanos llegaron a la luna con la nave Apolo XI, en el 1969, cuando ponen la bandera de los Estados Unidos, Armstrong y Collins, dos de los tres cosmonautas, cuando ya se iban hacia la nave, después de haberse sacado unas fotos, uno de Ablitas que estaba por allí vendiendo aceite, le pego en la espalda al Comandante Armstrong, y le dijo: “Quieres una cucharadica de aceite, pal viaje de vuelta”. Pero esto en detalle, amigas y amigos, ya os lo contare cuando vuelva.

Entonces volviendo a lo que nos interesa deciros, que desde qué, el de Ablitas andaba por la luna como por su casa, empezaron a meter en un banco de datos a la mayoría de los que nacimos por esta zona, y por culpa del aceite que tenemos aquí, que en una de sus características especiales, genera un factor de rejuvenecimiento de alto grado y del sol que pega por aquí, por la acumulación de una limpieza de metales pesados por parte del cierzo, pues que todo ello unido y con lo que yo tengo en la sangre, por parte de padre y madre, y con la influencia del de Ablitas, he pitao.

Entonces vamos, un avión por continente, y nos juntamos en Virginia, donde la CIA, allí nos sacan unas fotografías y luego nos van a meter a una especie de hospital de pruebas. Y todo apunta a que nos van a introducir unas jeringuillas con varias marcas de lavavajillas, por cierto que me han dicho los del Servicio de Inteligencia español, que no tire el lavavajillas que uso, porque los americanos quieren tener muestras de cada continente, del tipo de jabón que utilizamos para fregar. Así que me han dado un frasco, como para análisis de orina, pero con el lavavajillas de casa.

Pues eso lo primero, lo del lavavajillas y algún desinfectante que tiene ellos para limpiar las naves que mandan a la luna y si aguantamos esta primera prueba, le llaman “SVD1” pasaremos a la “SVS1”. Special Virus Desinfectant-1 y la Special Virus Sun-2. Entonces ya me perdonareis si estoy algún día sin escribir, o igual puedo escribiros desde Virginia y os voy contando, por lo menos como van las cosas.

Para mi va a ser toda una novedad, pero cuando estuve en Cuba, ya ha llovido de aquello, me acuerdo que ya, uno de los científicos que conocimos me dijo, que yo podía pasar tranquilamente por Cubano, porque la pigmentación que tengo en la piel, es especial, se auto protege y regenera un color muy intenso gracias a la fotosíntesis que hace mi piel, con los rayos solares y genera una vitamina D muy importante para mi organismo. Me acuerdo como si fuera ahora mismo cuando el compañero Efrén, nuestro amigo científico cubano me dijo, cuida con los zumos de naranja por la mañana, que te pueden generar una sobredosis vitamínica.

Me han dicho que lleve traje de baño, unas gafas de sol y dos toallas de quita y pon, y me han dado un número, eso no lo puedo decir porque lleva un código secreto, en unos trocitos de tela de fibra especial, tipo traje Guerra de las Galaxias, y aquí estoy marcando la ropa, que parece que me voy a las colonias. Me ha extrañado que estos de la CIA no tengan ni para toallas, en fin me supongo que algún motivo habrá, encima que voy invitado y a tomar el sol, no me voy a quejar, no os parece.

Así que sintiéndolo mucho, si veis que en un par de días no escribo, es que me han llevado para Virginia, yo de todas formas sino hay novedades seguiré como siempre, me llevare el portátil y a escribir mis cuentos, como si no pasara nada, porque me imagino que algo haremos allí, no nos van a tener a jeringuillazo va, jeringuillazo viene todo el día, supongo que nos dejaran descansar.

Yo tengo ganas de pasar la fase 1, cuanto antes, no porque tenga miedo a los pinchazos, sino porque tengo la sensación de que voy a las Olimpiadas, pero no pasa nada, sino paso tan contento, ya he participado verdad, sino se complica claro, porque lo del desinfectante no sé a quién leches se le ha ocurrido.

Parece una tontería verdad, todo el día con el jabón por aquí, por allá, hasta que llega uno y dice, no os volváis locos, dejar todo lo que estáis haciendo a meterse jeringuillazos de desinfectante por la vena. Yo creo que hay gente que lleva el talento por arrobas, mira Trump, que creo que es él, que ha hecho público lo del desinfectante, no sé si le habrá ocurrido o no, pero se le nota en la cara lo listo que es, verdad, yo lo pondría al sol un rato, con esa cara tan blanca que tiene, va a digerir Vitamina D, como “pa una boda”, moreno bardenero de por vida. Cuidaros, ya os contare.

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