El gigante tudelano que salvó a Baiona

Duodécimo cuento del confinamiento

Sancho VII, “El Fuerte”, murió un viernes, el 7 de abril de 1234, en su Castillo en Tudela, donde había nacido, y donde vivió bastantes años encerrado, de ahí su segundo apodo “El “Encerrado”. El cuerpo de Sancho se lo disputaron el Monasterio de Fitero, el de la Oliva, la Colegiata de Tudela, la Catedral de Pamplona y la Colegiata de Roncesvalles mientras estuvo enterrado en la Iglesia de San Nicolás cuatro años. El Papa Gregorio IX, por Bula el 13 de junio de 1238 ordeno su reposo definitivo en la Colegiata de Roncesvalles.

Mientras estuvo en Tudela su cadáver, en la Iglesia de San Nicolás, se mantuvo  con esencias, cremas y técnicas aprendidas por los Cruzados en Palestina y es conocido que cuando fue llevado a Roncesvalles, su tumba, su mausoleo tudelano,  desprendía olores a esencias y  flores. Será su sobrino Teobaldo I, su heredero, quien llevará en persona los restos a Roncesvalles.

Según los estudios científicos aportados y por los restos orgánicos encontrados la talla de Sancho podría estar entre los 2,27 y 2,31 metros. Existe una cita de Jaime I “El Conquistador” de su visita a Tudela al Castillo de Tudela en la que relata su encuentro con Sancho, a finales de febrero del año 1231, en la que dice.” El primer día que subimos a verle, en la hora de vísperas, nos acogió tan cortésmente como pudo; pues bajo a recibirnos hasta donde no había bajado en diez años atrás; nos abrazamos mutuamente y vimos que era de tan aventajada estatura como yo”. Jaime I en esta cita da muestra clara que Sancho VII era “de estatura aventajada”, es decir más grande que él.

Una de las cuestiones que se desconoce de nuestro gigante tudelano es sus malas relaciones y tiranteces con su cuñado Ricardo Corazón de León, Rey de Inglaterra, debido a la dote correspondiente al casamiento de la hermana de Sancho, la tudelana y princesa y Reina de Inglaterra, Berenguela, consistente entre otras cosas en el Castillo de San Juan de Pie de Port.

A la muerte de  Ricardo Corazón, Sancho establecerá nuevas relaciones con el nuevo Rey de Inglaterra, Juan Sin Tierra, hermano de Ricardo, y un nuevo acuerdo surgirá entre Inglaterra y Navarra, basándose precisamente entorno a la Ciudad de Baiona.

La caída de Normandía en manos del Rey de Francia Felipe Augusto, aliado de Castilla y la entrada del castellano al Reino de Navarra conquistando Guipúzcoa, aceleran y fortalecen los acuerdos entre Juan Sin Tierra y Sancho. El inglés enviará una carta a los burgueses de Baiona en estos términos: ”Sabed que nosotros y el rey de Navarra nos hemos confederado; en consecuencia os mandamos y ordenamos formalmente que acojáis con honor y cortesía en vuestra Ciudad a las gentes y mercaderes del rey de Navarra que vengan a vosotros o atraviesen la Ciudad. Os prohíbo a la vez recibir en vuestra Ciudad a las gentes del Rey de Castilla o portarles consejo o ayuda”.

Por otro lado Alfonso VIII, el castellano, decidió invadir Gascuña y entablo relaciones con el Obispo de Dax, traidor a Inglaterra, y así le decía el castellano:” dilecto amico meo”  y se proclamaba “Dominus vasconie” y “regente in Vasconia”.

Sancho VII fue un defensor de Baiona y de sus ciudadanos a la muerte de Juan Sin Tierra y cuando desde Dax, acusaron de traición a los de Baiona hacia Inglaterra y al heredero de Juan, Enrique III, nuestro Rey Sancho escribió a Enrique en estos términos:” …mucho me sorprendería si prestaras fe a sus palabras, cuando debéis amar más a los bayoneses que a los de Dax, porque los bayoneses jamás abandonaron el dominio de vuestro padre, a pesar de estar oprimidos con la frecuente llegada de daños, guerras y opresiones; en cambio los de Dax, abandonaron a vuestro padre, asustados por las amenazas, se sometieron al dominio de los Reyes de Castilla,  devastando vuestras tierras y posesiones de Vasconia…”.

El cronista andaluz, Abdel-Harim (Rud El Kartas) califico a Sancho VII El Fuerte, Rey de Baiona en el Siglo XIV. Baiona tuvo en un tudelano, el mejor abogado, protector, amigo y promotor de la Ciudad. Así pues, nuestro gigante, que tenía un fémur más grande que Paul Gassols, nos da pie a los tudelanos, a decirles a los de Baiona que con los de Pamplona tendrán un “jumelage” anual, pero ya es hora de empezar con los de Tudela a tener un “ménage ‘a trois”.

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