Los vascos tudelanos del Siglo XVI

Vigésimo cuento del confinamiento

Sin alargarnos en el tiempo tenemos que decir que antes de la llegada de los Romanos a Tudela, ya existían Celtas, Iberos, Vascones por estas tierras, que con la invasión Romana en los siglos anteriores a la era Cristiana y posteriores se dará al mismo tiempo la mayor expansión vascona que llegará hasta Soria, La Rioja, Álava, parte de Castilla, Aragón, incluida la mismísima Zaragoza, una parte importante del denominado pre-Pirineo hasta Cataluña y las Tierras de la Costa hasta prácticamente lo que hoy conocemos como Cantabria, todo ello sin descartar las zonas francesas de la Aquitania y la Gascuña.

Dicho esto, decir que Tudela después de la llegada de los romanos iniciara como muchas de las ciudades del Valle del Ebro un proceso de uniformización entorno a la Pax Romana que afectara a las diferentes lenguas que aquí existían, entramos en la romanización o posteriores lenguas romances.

De los siglos de dominio de Roma, nos iremos a los Visigodos, y de estos a otro proceso que en Tudela será importantísimo que durará, del dominio musulmán o Reinos de Taifas,  desde el año 776 de la era cristiana hasta el año 1119, cuando Tudela pasa a ser parte de la era cristiana hasta nuestros días. Con la Conquista de Tudela por Alfonso el Batallador hasta el nombramiento de la normanda Margarita Lágile, sobrina del Conde Routron du Perche, y su casamiento con García Ramírez, Rey de Pamplona, Tudela era una zona denominada tierra de nadie y este matrimonio entre el nieto del Cid y la normanda nos llevará a ser Navarra, en el año que Sancho VI El Sabio es reconocido por el Papado como Rey de Navarra y no antes.

Dicho esto, para situar el contexto del Siglo XVI y siguientes, que nos llevaran a conocer a una importante comunidad vasco parlante en nuestra Ciudad es necesario recordar que el Reino de Navarra es invadido en el año 1512 por el Ejercito Castellano y esto conllevara la imposición de Virreyes en Navarra para prevenir que los Reyes de Navarra y sus descendientes, afincados en la Baja Navarra o en el Bearne francés, no organicen ejércitos para recuperar su Reino.

En esta fase de la historia de nuestra Ciudad es necesario recordar que Tudela será la última Ciudad del Reino en ser Conquistada por Fernando El Católico.

Así pues los Virreyes Castellanos buscarán en los habitantes del propio Reino de Navarro, posibles enemigos que favorezcan la vuelta de los Reyes navarros.

En el año 1934, nuestro conciudadano y erudito Francisco Fuentes sacará a la luz en el Boletín de la Comisión de Monumentos con el título “Franceses y Vascos en Tudela”  en donde aparece un inventario por escrito del año 1544 de seis folios, en el que aparece la relación de vecinos y habitantes de Tudela que procedían de “Tierra de Bascos”, en donde aparece nombre, edad, lugar de procedencia, ocupación, estado civil y tiempo que llevan residiendo en Tudela.

En aquella época para los navarros, “vascos” son los procedentes de la Tierra de Ultrapuertos, territorio que ya en el siglo XV es comúnmente denominado precisamente “Tierra de Vascos “y más adelante Baja Navarra, en contraposición de la Alta Navarra o Navarra conquistada por Castilla. A pesar de la división del Reino entre Francia y Castilla, los “vascos” seguirán siendo considerados como navarros a todos los efectos y en consecuencia gozaran de todos los derechos en la Alta Navarra. Pero independientemente de esta realidad, una comunidad importante de “vascos” en Tudela, inquietaba a los regentes de Castilla, incluso los propios Virreyes desconfiaban de los propios navarros y por ello la necesidad de contabilizar, al posible enemigo interno.

En el año 1583, en Tudela se celebrará reunión de las Cortes Generales de Navarra y se aprobara una Ley según la cual los “vascos” pasaron a ser considerados como extranjeros y súbditos de otro príncipe, con lo que los bajonavarros no podían acceder a oficios, beneficios o rentas en la Navarra Castellana.

Tudela tenía por esta época una población cercana  a la de Pamplona, según un reparto realizado en 1548 y la declaración de “Apeo de fuegos” ordenado por el Virrey en 1553, confirmara que Tudela tenía entre 8000 a 10000 almas.

La llegada a Tudela de personas de la denominada “Tierra de Bascos” o ultrapirenaica no era ni nueva ni la única. A Tudela había llegado población franca, castellanos, aragoneses, vascongados, normandos,…para ocupar oficios y trabajos y especialmente desde la expulsión de moriscos y judíos.

Especialmente los vascos será un colectivo muy joven que ira asentándose en Tudela y la mayoría de estos jóvenes casaran con tudelanas y ocuparan oficios de ganaderos y artesanos principalmente.

La relación tudelana del censo de vascos de 1544 es una muestra inicial de un fenómeno de inmigración que durara durante todo el Siglo XVI y hasta el Siglo XVIII. Según los datos de la Parroquia de la Magdalena, y aportados por el historiador Esteban Orta, se cree que el momento álgido de la inmigración de vascos será entre 1590 y 1660.

Esta comunidad vascohablante en Tudela, como afirma José María Jimeno Jurio y así recoge Peio J. Monteano y Sorbet, tendrá una repercusión en el rejuvenecimiento de la estructura de la población tudelana y además la presencia de un número importante de habla vasca, como primera lengua materna  en ganaderos, artesanos, canteros, y arrieros, estos últimos venidos de  Vizcaya y Guipúzcoa.

Evidentemente estamos hablando de una comunidad “euskaldun”, vascoparlante en una Tudela que habla casi exclusivamente en romance navarro, ya que las comunidades hebrea y árabe han sido desestructuradas a raíz de las expulsiones de 1498 y 1516, respectivamente. Los límites geográficos de comunidades con mayoría de habla vasca estaría prácticamente en  la ribera alta y zona media.

Pero a pesar de ser una comunidad mayoritariamente monolingüe en romance, los vascoparlantes estarán reconocidos y protegidos  y así queda reflejado en un Pleito en la Ciudad de Tudela que acaba con Proceso Judicial protagonizado por un tal Pedro López, zamorano vecindado en Tudela, que allá por el año 1535 se presenta al cargo de Protoalbéitar del Reino, Veterinario.

Los antecedentes de Pedro López habían llegado a la Cofradía de Veterinarios del Reino que se oponen a su nombramiento por los hechos que acontecieron con un vecino de Tudela ganadero que en la Feria de Santa Ana se acercó al denominado Pedro López y hablando en vasco le dijo: Begira, ea zer pasatzen duen, nire astoarekin (Mira a ver qué le pasa a mi burro), y el zamorano tuvo que echar mano de intérpretes.

Al preguntarles los interpretes al ganadero tudelano euskaldun sobre los síntomas del animal,  este les contesto: “Nire astoa, gauzak arraruak egiten ari da, noizbehinkan, edaten du ardoa, beti beti, lan egin behar duenean” (Mi burro hace cosas raras, siempre que tiene que ir a trabajar,  bebe vino).

El veterinario Pedro López no supo resolver los males del burro y aquello corrió, como la pólvora por toda la Feria y toda la Ciudad. Por ello, enterada la Cofradía de Veterinarios del Reino de tales hechos, llamaron a un labrador tudelano como testigo y este dijo “quando algunos bascongados llevan a curar algunas bestias, tiene mucho trabajo,  por no poder entenderles”, y no le dieron el puesto.

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