La Mafia llega a Tudela

Vigésimo séptimo cuento del confinamiento

Durante la Guerra Civil alrededor de Tudela existieron varios Campos de aviación, uno todavía existe, el Campo de Ablitas. Pero además estaban el Campo de Buñuel, Alfaro y el de Tauste. En Cortes se estableció el mando operativo de coordinación alemana, a partir de 1937, en los edificios de la antigua azucarera que la Compañía del Ebro tenia en esta localidad ribera.

En esta fábrica se estuvo elaborando en aquellas fechas un producto químico bélico y nocivo, llamado “Iperita” un gas letal lacrimógeno y asfixiante. Este producto se estuvo fabricando en Cortes hasta bien entrado el año 1948, casi diez años después de acabada la Guerra Civil española, una de las grandes dudas que a día de hoy tenemos es sí este gas fue utilizado en campos de exterminio nazis.

Los alemanes estuvieron alojados en las habitaciones del Castillo Palacio del Duque de Villahermosa, en el centro de Cortes. En el Campo de Aviación de Buñuel se instaló la Legión Cóndor y su Cuartel General desde el 20 de marzo hasta septiembre de 1938 estuvo en Fitero.

En el Campo de Aviación de Ablitas estuvieron los italianos y entre los aviadores italianos que llegaron a Ablitas, había un teniente, nacido en Nápoles, llamado Filipo Cocarelli, que era muy habitual verlo por Tudela. En Tudela entabló amistad con nuestra matahari local, Perla Morte. Perla y Filipo recorrían cafés y cenáculos juntos en cuanto el italiano disponía de permisos.

Acabada la Segunda Guerra Mundial, Filipo volvió a Tudela en el año 1947, dedicándose a contactar con empresarios y autoridades locales y siempre apadrinado por Perla Morte que hacia las labores de cicerone ante los autóctonos. Una amistad especial surgirá con el entonces Director de la Azucarera tudelana y también con el Director del Banco Vasco.

El Banco Vasco estuvo situado en la actual Plaza de Los Fueros, en donde actualmente está el conocido Bar Diamante, fue inaugurado el 5 de marzo de 1925,y con el tiempo pasará a llamarse Banco de Bilbao y su ubicación cambiara al número uno de la misma Plaza de Los Fueros, haciendo esquina con la calle Carrera.

El objetivo de Filipo Cocarelli en Tudela era doble, primero buscar una forma de sacar de España la heroína que traían de Irán, vía puerto de Barcelona, y por otro limpiar dinero y establecer una base logística de la Cosa Nostra italoamericana en Tudela. La línea de ferrocarril Tudela-Bilbao, inaugurada en 1862, era una de las claves para esta operación.

Perla Morte alquilo un almacén junto a la Plaza de Toros, se compraron dos camiones y según venia la droga de Barcelona, se compraban sacos de azúcar de la Azucarera, se abrían los sacos y se introducía la heroína en los sacos, en pequeñas bolsas con el sello de la empresa ANORTE (Agropecuaria Norte del Ebro). Cargaban los sacos en los camiones, los llevaban a la misma azucarera y allí salían en vagones hacia el Puerto de Bilbao dirección EEUU.

El acuerdo entre ANORTE y Agrícola Industrial Navarra, la azucarera de Tudela, les obligaba a las dos partes a estar interactuando de esta forma. La Dirección de la Azucarera no era consciente de lo que en el interior de los sacos se metía.

Filipo viajo a EEUU a cerrar toda la operación con su jefe directo el capo de Chicago, Ernio Camarone, mientras Perla Morte se centraba en mantener toda la infraestructura en marcha mientras duraba el viaje de Filipo Cocarelli. Filipo llego a Estados Unidos, tuvo una entrevista con Camarone y este dio el visto bueno a la operación, pero en esa entrevista Filipo informo a Camarone de las intenciones de Franco de poner en marcha prospecciones petrolíferas en todo el Norte Peninsular y que detrás había una gran operación económica y Franco buscaba inversores extranjeros.

Camarone tenía contactos en el Departamento de Estado y en la CIA, comprobaron que la información de Filipo era cierta y en dos meses recibieron dinero de la administración norteamericana, en aquel momento presidida por “Ike” Eisenhower, la empresa que recibió la ayuda se llamaba Chicago Oíl y empezaron los contactos con el Gobierno de Franco para iniciar todo el proceso de prospecciones petrolíferas en el Norte Peninsular. Las empresas adjudicatarias fueron una española y la Chicago Oíl.

En Navarra se hicieron prospecciones en Lerín, Falces, Marcilla “City” y también Tudela, concretamente en el término de Huertas Mayores y Campos Unidos, todavía quedaran tubos en algunas huertas. El petróleo nunca apareció, a pesar de que se bajó a cotas bajísimas y en aquel momento inimaginables en Europa.

Mientras todo esto sucedía Filipo y Perla sacaban la heroína en los sacos de azúcar y Camarone les enviaba más dinero para lavarlo en Tudela, en continuos ingresos en el Banco de Bilbao de la Plaza de Los Fueros, mientras sus empleados asistían atónitos a una entrada dinero importante, semana tras semana.

Entre los norteamericanos que llegaron a Tudela, en representación de los intereses de la Chicago Oíl, estaba Johnny Carpenter, Asesor principal de la Junta de Accionistas de la petrolífera. Los norteamicanos estaban alojados en el Hotel “La Unión”, final de Carretera Zaragoza esquina con Paseo Generalísimo, ahora Paseo del Prado, y en los bajos del Hotel, “La Bolera”, lugar de reuniones, café nocturno y donde Filipo y Perla acudían con asiduidad  y lugar en el que conocieron a los norteamericanos alojados en La Unión.

Johnny Carpenter trabajaba al mismo tiempo para dos Bandas, por un lado en la Chicago Oíl, para Camarone y por otro lado para Luciano Pignatelli, uno de los capos de la cosa nostra de Boston.

Camarone le había encargado vigilar a Filipo y Luciano que sacara información de cómo estaba limpiando el dinero Camarone y como llevaba la heroína a EEUU. Para Carpenter no fue muy difícil averiguar cuál era la infraestructura que tenía Filipo en una Ciudad como Tudela, siguió a Perla varias veces, localizó el almacén, vio entrar y salir los camiones, y comprobó que Filipo semanalmente llevaba un maletín al Banco de Bilbao en la Plaza de Los Fueros.

Carpenter ideo robar el dinero de Camarone, sin pedir permiso a Luciano, hablo con dos ex boinas verdes que tenía contratados por para labores de seguridad y se lo comento a otros dos norteamericanos que realizaban labores de perforación, les expuso el Plan y todos aceptaron.

Habían dejado dos coches aparcados junto al Hotel La Unión, de ahí se fueron de madrugada a unas escaleras de piedra por donde se bajaba al Rio Queiles, inflaron las Barcas hinchables y fueron subiendo con ellas y con todo el material para el atraco rio arriba hasta llegar al túnel de la Plaza de los Fueros, allí metieron y escondieron las barcas y empezaron a perforar, tenían 30 metros para llegar al cuarto de aseo de los trabajadores de la sucursal bancaria.

Las piedras de la antigua muralla fue lo que más les costó perforar, consiguieron sacar dos de aquellas piedras y empezaron a buscar las canalizaciones de desagüe, cuando hallaron la vía más ancha, entraron y penetraron hasta prácticamente el mismo banco, solo tuvieron que hacer saltar toda la tornillería y se abrió un boquete por donde pasaba una persona sin problemas. Subieron todos al interior del Banco y allí empezaron a taladrar para reventar la Caja Fuerte y hacerse con todo el dinero.

Mientras todo esto sucedía, una gota fría estaba cayendo en el Moncayo, según los analistas muy parecida a la de 1871. Más de 150 litros por metro cuadrado, en una gran tormenta de madrugada, inundaba de agua el cauce del Queiles arrasando todo lo que encontraba por delante. En hora y media este tsunami se acercó a Tudela.

En el interior del Banco llego de repente un olor muy fuerte a lodos o barrizal, un estruendo que venia del Rio y en cuestión de segundos, en chorro de agua entraba por el boquete que habían abierto. A los dos minutos el Banco estaba inundado y el agua les llegaba a las rodillas y seguía subiendo, decidieron salir de allí, no pudieron romper la puerta principal, rompieron varias ventanas y saltaron a la calle Carrera, de allí huyeron hasta los coches y nunca más se supo de ellos. Filipo y Perla a los meses cerraron el almacén y la Azucarera a los años dejo de producir. La mafia había cerrado temporalmente su negocio en Tudela, la riada esta vez, llego a tiempo.

 

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