Hemos encontrado en las páginas webs de ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados – UNHCR) y de la ONU en Brasil una noticia de esas que nos hacen sentirnos orgullosos.

No es la primera vez que comentamos que somos nietos de exiliados e hijos de «niños vascos de la guerra». Por memoria familiar sabemos lo duro que es dejar la patria y tener que abandonarlo todo por causa de la guerra y la persecución.

Por eso esta noticia nos ha parecido maravillosa. Hemos escrito mucho de los sufrido por nosotros. Pero también hemos escrito sobre nuestra obligación, como miembros de una nación de emigrantes y refugiados que somos, de ser solidarios.

Sabemos que más allá del ruido que genera la ignorancia y el egoísmo, ciego y sordo al sufrimiento de los demás, hay una mayoría de vascos solidarios, conscientes, responsables y, sobre todo, humanos.

Pues bien, esta es la historia de una de esas personas que más allá del ruido, los aspavientos, las quejas o la agresividad, nos da una lección de humanidad y solidaridad. Desde la humildad y el amor a los demás.

No podemos mirar a otro lado. Ni por los principios básicos de la solidaridad humana, ni por olvido de nuestra propia historia. Por suerte, o mejor por compromiso de nuestra sociedad, esto no es así.

Begoña Herrero es un ejemplo de ello. Y así nos lo cuenta Zahra Mackaoui, desde la página web de ACNUR y desde la web de la ONU en Brasil. Acogiendo en su casa a una familia de refugiados sirios.

Un gesto de humanidad y solidaridad que no se ha quedado en una persona, sino que en él ha tomado parte activa todo su entorno, creando una red de protección para una familia que había tenido que abandonar Siria huyendo de la guerra y que han conocido la dureza de los campos de refugiados. Por suerte hoy, gracias a este proyecto de acogida, eso ya forma parte del pasado.

Un proyecto en el que colaboran Cáritas, y la Fundación Ellacuria, que (no podemos resistirnos en recordarlo) lleva el nombre de Ignacio Ellacuría, el jesuita vasco mártir por defender la Justicia social y a los más débiles. Sin duda, Begoña Herrero honra su memoria.

Una historia para contar, y un proyecto para apoyar. Sólo nos entra una duda, ¿Por qué ONU Brasil ha cambiado el titulo que uso ACNUR?

UNHCR – 22/11/2019 – 

Basque community opens its doors to welcome family from Syria

When Begoña Herrero volunteered to help a refugee family settle in her hometown in northern Spain, she did not expect it would also change her own life for the better.At 78, she had retired from her job as an auxiliary nurse and was living with her sister in an apartment.

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ONU Brasil –

Comunidades na Espanha abrem suas portas para famílias de refugiados sírios

“As pessoas me perguntam: ‘o que você está fazendo consigo mesma ao ajudar essas pessoas?’ E eu digo: ‘o correto seria: o que elas estão fazendo por mim?’ Elas mudam você e te ajudam a pensar de uma maneira diferente”, disse a voluntária basca Begoña Herrero, que apoia famílias sírias.

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