Ya hemos escrito una entrada sobre la magnifica idea que ha tenido el  Festival de Cine Documental Punto de Vista, que se celebrará en febrero en Pamplona, para recordar el centenario del nacimiento de Orson Welles.  Han programado una proyección muy especial de los documentales rodados por Orson Welles sobre los Vascos en 1955, para la BBC. Muy especial porque estarán presentadas y comentadas por un gran escritor vasco, Bernardo Atxaga, y por , Chris Wertenbaker, el entonces niño de 11 años que ejerció de guía del director estadounidense durante el rodaje.

Pero hemos creído necesario escribir una entrada específica para tratar un tema que nos ha llamado poderosamente la atención y que nos muestra, una vez más, cómo las varas de medir que se usan con los vascos y a lo vasco, cambian según el interés de algunos.

Orson Welles y Herbert Brieger, nos ofrecen dos miradas diferentes de los vascos que coinciden en una cosa: Que los vascos son un pueblo que se extiende a ambos lados de una frontera que no es de ellos.  Una realidad que algunos quieren esconder
Orson Welles y Herbert Brieger, nos ofrecen dos miradas diferentes de los vascos que coinciden en una cosa: Que los vascos son un pueblo que se extiende a ambos lados de una frontera que no es de ellos.
Una realidad que algunos quieren esconder

En la web del Festival que explica la visita de Chris Wertenbaker a Pamplona para dar una conferencia sobre su experiencia con Orson Welles, se define a dichos documentales como los que

“…dedicó al País Vasco francés dentro de su serie Around the world, producida en 1955 para la BBC.”

Eso es, desde nuestro punto de vista, un enfoque erróneo. Es cierto que el documental se grabó en el País Vasco francés, pero Orson Welles desde su primer fotograma, hasta el último,  quiere hablar, y habla, de los vascos. De todos los vascos, de los de uno y otro lado de la frontera, una frontera que, además, desde el principio hasta el final quiere mostrar al público que ve su documental  como artificial y ajena a los vascos.

Creemos que es grave confundir el hecho de que un documental fuera realizado en Iparralde, con que fuera realizado sobre Iparralde. Traicionar de una forma tan clara el espíritu que guiaba al autor de la obra, no puede ser una casualidad. Cuando, además, nos encontramos con referencias directas a los vascos de Hegoalde (y a su situación política bajo la bota de la dictadura), e incluso expresiones y palabras en castellano y no sólo en euskera y francés aparecen a lo largo de la cinta.

Posiblemente Welles no quiso, o no le dejaron, grabar en la parte sur del país. Después de todo era 1955 y faltaban aun cuatro años para que el se produjera el abrazo de Eisenhower y Franco el 23 de diciembre de 1959. El abrazo entre un presidente, elegido democráticamente por los ciudadanos e los USA y antiguo general del ejercito aliado en la guerra contra el totalitarismo, y un dictador totalitario amigo y aliado de Hitler y Mussolini. El abrazo que acabó con las esperanzas de muchos vascos de que la presión y el aislamiento internacional terminara con el Régimen franquista.

Pero él quería dar una visión  de todos los vascos. Sin duda una visión simplificada y  romántica de este Pueblo, ajena a la realidad completa de lo que eran los vascos en 1955.  Pero con voluntad innegable de transcender la frontera sobre el Pirineo.

Welles no hace nada muy diferente a lo que hizo 11 años antes, en esa misma parte de El País de los Vascos, el director alemán, y propagandista del nacional-socialismo, Herbert Brieger, cuando grabó, en 1944, Im Lande der Basken. Él se dedicó a recoger sólo imágenes de Iparralde para hacer su documental, a pesar de que al sur de la frontera gobernaba un dictador aliado de Hitler. Seguramente porque le parecía más que suficiente para recoger el espíritu de lo que era el Pueblo vasco. Al igual que Welles, Brieger escogió sólo unas miradas concretas, con un objetivo concreto. Pero en ambos casos su visión superaba la linea de la frontera marcada entre los reinos de Francia y España en el Tratado de los Pirineos.

Nadie puede negar que el documental de Brieger, tiene unos planteamientos similares a los de Welles respecto a los vascos (aunque con otra mirada), y que incluso inicia su documental de forma parecida. Como muy bien explican Santiago de Pablo y Teresa Sandoval en su trabajo sobre el documental alemán “Im Lande der Basken (1944). El País Vasco visto por el cine nazi” :

De hecho, aunque el documental esté  filmado por completo en el País Vasco francés, la imagen de un pueblo vasco diferenciado, casi salvaje, de orígenes misteriosos y no “contaminado”, por encima de las fronteras “artificiales” de España y Francia, está presente a lo largo de todo el filme.

Esta idea de un País Vasco como entidad natural, más allá de las líneas fronterizas, aparece incluso al inicio del documental, en el mapa del País Vasco que acompaña a los títulos de crédito. A diferencia de lo que suele ser habitual en todas las películas de la Ufa y en casi todos los documentales, este gráfico carece de cualquier tipo de nombre que identifique cada una de las zonas del mapa. Dado que las ausencias nunca son casuales, todo indica que se trataría de una manera de evitar destacar las fronteras de Francia y de España, contribuyendo así al carácter mítico y  diferenciado que, según el filme, tendría el País Vasco, como nación cuyos orígenes se hunden en la noche de los tiempos. A continuación, las primeras imágenes muestran un paisaje pirenaico del interior del País Vasco francés, mientras la locución explica que “el mundo salvaje de los Pirineos es la patria de los vascos, cuyas costumbres no han sido científicamente investigadas”. Estos planos contrastan con los siguientes, quizás los únicos que nos acercan a un contexto histórico-político concreto y los menos enigmáticos del documental, en los que puede verse el puesto de la aduana de Hendaya, con un grupo de guardias civiles, militares españoles y gendarmes franceses. No obstante, el hecho de que la voz en off explique que “este puente [y, por extensión, el País Vasco]  pertenece mitad y mitad a España y Francia” refuerza sin duda la idea de un pueblo vasco con identidad propia, con independencia de las aduanas estatales.
( Im Lande der Basken (1944). El País Vasco visto por el cine nazi – Fundacion Sancho el Sabio Estudios Vascos,pag. 175 )

Como se puede comprobar, un planteamiento muy parecido en ambos casos. Incluso la idea inicial de empezar el documental en la frontera, para presentarla como artificial a los vascos es común en ambos documentales.

Pero, en cambio,  la forma que han tenido de ser tratados ambos documentales desde ciertas posiciones políticas-identitarias (las españolas) indican que si bien en un documental  la mirada del autor no es neutral, la del espectador o la del analista lo es mucho menos.

En el caso del documental de Welles, se nos presenta como un documental sobre el País Vasco francés. Sin duda el prestigio de este director norteamericano no hace recomendable, para la mirada de los buenos españoles, reconocer que sus palabras estaban dedicadas a todos los vascos. Eso iría en contra de los principios fundamentales que sustentan la visión identitaria española de lo que son los vascos.

Por contra, en el caso de Brieger, esa misma visión puede saltar la frontera, porque es una magnífica oportunidad de intentar debilitar la imagen del nacionalismo vasco, al plantear absurdas dudas de una alianza de éste con el nazismo.  Algo a lo que ya contestamos aquí.

Pero la realidad es tozuda y el “ministerio de la verdad” orweliano, aquel que iba cambiando el pasado para adaptarlo a los intereses de los dirigentes del presente, no existe. Nadie puede obviar, ni esconder al espectador que en ambos casos los autores de los documentales son conscientes de que los vascos, el pueblo vasco y la sociedad vasca, saltan los Pirineos. Lo mismo que son conscientes de que la frontera que separa Francia y España, en lo que se refiere a los vascos, es una “muga” artificial ajena a ese pueblo e impuesta por otros.

Algo que tan bien contó, en 1968, el autor norteamericano de origen vasco Robert Laxal en un reportaje en National Geographic, con fotografías de William Albert Allard, titulado Land of the Ancient Basques.

 

Festival Punto de Vista  -15/12/2104 – Euskadi (Navarra)

Punto de Vista proyectará los documentales que Orson Welles realizó sobre el País Vasco francés con la presencia de Chris Wertenbaker 

Con motivo del centenario del nacimiento de Orson Welles en 2015, la IX edición del Festival Internacional de Cine Documental Punto de Vista, que se celebrará el año próximo del 10 al 15 de febrero, contará con la presencia de un invitado muy especial: el niño que hizo de guía en los documentales que el director estadounidense dedicó al País Vasco francés dentro de su serie Around the world, producida en 1955 para la BBC.

(Sigue) (Traducción automática)

 

 

 

 

 

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