Larry Wilson es miembro del consejo editorial de Los Angeles News Grouppropietarios del diario Los Angeles Daily News. Hablamos hoy de él, porque ha escrito un apasionado articulo sobre la visita que ha realizado, en compañía de su esposa, a El País de los Vascos.

Resulta significativo que el título escogido para esta crónica de su visita a las dos partes de un país dividido por una frontera que no es suya, sino impuesta, se parezca tanto a a idea que Orson Welles transmitía allá por los años ’50 del pasado siglo en su documental The Land of the Basques, del que ya hemos hablado aquí en numerosas ocasiones. Decimos que resulta significativo porque prácticamente 70 años después, un observador que se acerca desde los USA a conocer este país, obtiene esa misma sensación de una imposición de fronteras artificiales, en el corazón de un pueblo real. Lo describe de una forma muy hermosa en el artículo:

Basques are Basque. Their country is Basque. They should, in a better world, be allowed nationhood. (Los vascos son vascos. Su tierra es vasca. (Ellos deberían, en un mundo mejor, disfrutar de una nación)

Como es normal no puede (la propaganda anti-vasca ha hecho las cosas muy bien) dejar de hablar de la existencia por unos años de violencia etiquetada de nacionalista vasca. Esa parte de la historia de la violencia en El País de los Vascos, es sólo una pequeña parte (terrible e inaceptable) de una violencia que se ha extendido en el tiempo mucho más que estas últimas décadas, y que en su parte fundamental ha sido aplicada para acabar con la existencia de un sentimiento de comunidad vasca. La historia real de los vascos, de sus aportaciones, está escondida, aunque sea  a la vista de todos. Escondida por España y Francia con un mecanismo simple y muy eficaz: si un vasco hace algo malo, lo hace un vasco, si hace algo bueno o relevante, lo hace un español o un francés. Ejemplos paradigmáticos de esto son Maurice Ravel y Cristobal Balenciaga.

Pero como decimos esta cita a la violencia de ETA (sólo a la de ETA) es el “peaje” que hay que pagar muchas veces cuando personas que visitan Euskadi escriben sobre su visita. Lo realmente significativo es que le ha encantado y su percepción de que, estando a un lado y otro de la frontera, estaba en el mismo país.

Luego entra en el campo que la gastronomía, ese mundo que hipnotiza y enamora a tantos visitantes. Nos habla de su experiencia a ambos lados del Pirineo y parece que en todos los casos, la experiencia ha sido más que gratificante. Nos ha gustado, por lo que nos toca, que la guía que han usado para su ronda de pintxos por Donostia haya sido una entrada sobre San Sebastian del blog Feed me Fhoebe, que nosotros referenciamos aquí.

Larry Wilson, promete que va a regresar y pronto. Lo hace citando a Hemingway. Otro norteamericano, enamorado de este país y que a lo largo de su vida tuvo una gran y profunda relación con él y con sus gentes.

Nosotros no podemos menos que animarle a que venga esa y otra muchas veces. Este pequeño País de los Vascos, tiene muchos tesoros de todo tipo que mostrar. Ongi Etorri!

Los Angeles Daily news – 12/172015 – USA

EU boundaries mean not so much in the land of the Basques

Take time to hike through the Irouleguy vineyards in the Pyrenees. (Staff Photo by Larry Wilson)
Take time to hike through the Irouleguy vineyards in the Pyrenees. (Staff Photo by Larry Wilson)

By now, Americans are used to the United States of Europe. Crossing an international boundary in the euro zone is less of a bureaucratic occasion than driving from Arizona into California: There’s not even an agricultural inspection stand. But as my wife Phoebe and I were heading south in early October on the A63 highway from Biarritz toward the Spanish border in our rented Peugeot, I pondered an older nationalistic question. The people who live in Bayonne, France, the small Atlantic coastal city we had just been staying in, consider themselves Basque before they consider themselves French.

(Sigue) (traducción automática)
anuncio-productos-basque-728x85-2