David Santerre, experimentado periodista canadiense que ahora escribe en el diario La Presse, debería ser más cuidadoso a la hora de recoger “ocurrencias” o”rumores” en sus artículos. Entre otras cosas porque esos “rumores” sin base alguna, publicados en un periódico pueden ser considerados “bulos” (Un bulo o noticia falsa, es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real).

Su artículo sobre los vinos de Irouleguy, es un ejemplo paradigmático de cuales son las consecuencias de escribir de “oído” y sin saber de qué se habla.

Ignoramos los conocimientos que el autor tiene sobre los vinos o la gastronomía. Pero está claro que de “Vascos” su conocimiento es …ninguno. Puede que, incluso, podamos calificarlo de “conocimiento negativo“. Es decir, no sabe nada real y lo que “cree que sabe” es del todo incorrecto.

En primer párrafo del artículo sobre estos vinos vascos, tiene la osadía de intentar definir algo de lo que no sabe una palabra: los Vascos. Y claro, pasa lo único que podía pasar: que se equivoca de medio a medio.

Está claro que los ve como unos “tipos extraños”; con una personalidad marcada e “independiente”; que tienen apellidos impronunciables; y que hablan una lengua imposible de entender.  Está claro que siente lo que dice: que esos “extraños vascos” son los menos franceses de los franceses. Lo que indica que intuición, tiene. Lo que resulta desconcertante es la explicación que da para ello, como si desvelara un secreto:

On leur prête même des origines espagnoles. (se les confiere incluso orígenes españoles)

No sabemos en qué estudio científico, o en qué comentario de taberna, se basa David Santerre para hacer tal insinuación. Pero sería bueno que lo explicara, porque igual ayudaría a entender el origen de los Vascos. Aunque nos da la impresión de que esta afirmación proviene más de un efluvio de taberna, que de una lectura científica.

Entendemos que le resulte complicado entender que miles de años antes de que nadie pensara que pudiese existir unas estructuras políticas que se llamarían Francia o España, los vascos, un Pueblo originario, un Pueblo aborigen (como lo define Orson Welles en su documental, que le recomendamos ver al periodista), existía y vivía en esas tierras que hoy habitan.

Lo mismo que sabemos que le resulta difícil entender que los Vascos se hayan empeñado en mantener y conservar su cultura, en vez de abrazar con entusiasmo la “cultura parisina” que los jacobinos se han dedicado a imponer (a sangre y fuego) en todos los rincones de la actual República francesa, desde los tiempos de la Convención.

Entendemos que, en definitiva, no comprenda con facilidad que los vascos no necesiten más definición que ésa. Es decir para definir lo que es un vasco, no hace falta ni usar el término “español” o el término “francés. Basta y sobra, con el de “vasco”.

Pero la solución al desconocimiento, que es base de esa dificultad de entender a los Vascos, pasa por aprender, y no por inventarse historias absurdas y venderlas como casi-reales a los lectores.

Por cierto, para acabar, los Vascos viven libres de los dictados de los estilos de moda. Lo que ocurre es que, desde la beret basque, las alpargatas y el basque, hasta Cristobal Balenciaga o Paco Rabanne, los Vascos están acostumbrados a marcar la moda, no a seguirla.

Y una recomendación a David Santerre, o tal vez mejor seria decir, un ejemploLe recomendamos que lea el artículo recién publicado por David Jaggard en Paris Update y que nosotros recogemos aquí. Puede que le ayude a entender cómo, antes de escribir, hay que saber de qué se escribe.

 

La Presse – 20/10/2014 – Canadá

L’intrigant vignoble basque

Viñedos de Iroulegy
Viñedos de Iroulegy

(Saint-Jean-Pied-de-Port) Ils ont un fort caractère, fier et frondeur. Ils sont libres de tout diktat des styles en vogue. Ils parlent une langue bien à eux. On leur prête même des origines espagnoles. Bref, ils sont les moins français des Français. On parle ici des Basques. Enfin, de leurs vins.

(Sigue) (Traducción automática)
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