Esta nueva entrega de la serie  que estamos publicando sobre el bicentenario de las independencias americanas se va a tratar de la Independencia de México desde una perspectiva que afecta, y mucho, a los vascos. Eso, ya de por sí, es de un gran interés. Pero esta entrega tiene un valor muy especial por otras y poderosas razones.

Un fecha con un gran valor simbólico
Miguel Hidalgo y Costilla antes del grito de Dolores, pintura de Unzueta
Miguel Hidalgo y Costilla antes del grito de Dolores, pintura de Unzueta. Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)

Por el momento en que lo publicamos: un 15 de septiembre de 2021. Dentro de unas horas se inician los actos de la fiesta nacional de los Estados Unidos Mexicanos. Fue en 1821, es decir hace exactamente 200 años cuando el primer gobierno del México independiente , una junta Junta Provisional Gubernativa, que estaba formada por Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria y Agustín de Iturbide (del que ya hemos hablado en este blog),  declaró al 16 de septiembre como día de fiesta nacional.

Lo hicieron en memoria de otro día histórico, fundamental en la historia de aquella república americana: el Grito de Dolores, y que es considerado el acto con que dio inicio el proceso de independencia de México. Según la tradición, en la madrugada de un 16 de septiembre de 1810, consistió en el llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla, en compañía de Ignacio Allende y Juan Aldama, hizo a sus feligreses con el fin de que se levantaran en armas.

Una aportación desde el Colegio de San Ignacio de Loyola-Vizcaínas

La coincidencia de la fecha de publicación no ha sido una coincidencia ni, en realidad, la hemos elegido nosotros. Han sido dos intelectuales y estudiosas mexicanas las que lo han hecho posible desde el Colegio de San Ignacio de Loyola – Vizcaínas.

Por un lado, la doctora Ana Rita Valero de García Lascuráin, directora del Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola-Vizcaínas.

Por otro lado, la doctora Lizzeth Armenta, directora del Museo de sitio del Colegio de San Ignacio de Loyola-Vizcaínas.

Ambas trabajan en dos centros dependientes del Colegio de San Ignacio de Loyola-Vizcaínas. Una institución, fundada por los vascos en el siglo XVIII a través de la Cofradía de Nuestra Señora de Aránzazu de México, y de la que hemos hablado a menudo.

(Al final de este artículo los lectores encontrarán las referencias de los artículos que hemos escrito sobre esta obra de vascos que ha acabado convirtiéndose en la institución de vascos más antigua en activo del mundo entre las que se encuentran fuera de nuestra patria, a excepción de la Compañía de Jesús).

Patio del Colegio de San Ignacio de Loyola - Vizcaínas
Patio del Colegio de San Ignacio de Loyola – Vizcaínas

Gracias a su profundo conocimiento de esta institución de vascos en México, y a su amabilidad, podemos compartir con todos nuestros lectores dos vídeos, cada uno desde la perspectiva de la institución que dirigen, en los que se analiza el proceso de independencia de México desde su origen en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, hasta su culminación con la firma de los Tratados de Córdoba el 24 de agosto de 1821 entre Agustín de Iturbide, comandante del ejército independentista mexicano, y  Juan O’Donojú, jefe político superior de la Provincia de Nueva España, en representación del Reino de España.

Parte de nuestra aportación al Día de la Diáspora Vasca

Esta entrega tiene, aparte de todo lo anterior, un valor especial para nosotros. Además de formar parte de nuestra serie sobre el Bicentenario de las independencias americanas, se trata de la tercera parte de la aportación conjunta que Limako Arantzazu Euzko Etxea – Lima Basque Center y nosotros mismos, hemos preparado para esta edición del Día de la Diáspora Vasca, junto con el saludo a la comunidad vasca en el mundo de Jesús María Aristín, obispo del Vicariato Apostólico de Yurimaguas que fue encomendado desde su fundación hace cien años a los Pasionistas Vascos; y el vídeo en que los historiadores Jean Claude Larronde y Luis de Guezala desgranan el pensamiento anti-colonialista de Sabino de Arana y Goiri.

El Colegio de las Vizcaínas durante el proceso de independencia

En estos dos vídeos, ambas investigadoras, la doctora Ana Rita Valero de García Lascuráin, y la doctora Lizzeth Armenta, nos van a explicar, desde el punto de vista de la institución que dirige cada una, cómo se vivió en este Centro educativo, el proceso de independencia. Pero sobre todo, cómo lo vivieron sus «habitantes», personal y alumnas. Entre cuyas alumnas se encuentra una de las heroínas de la independencia de aquel país, Josefa Ortiz de Domínguez.

Es un viaje apasionante a una parte de nuestra historia que es también una parte de la historia de México, y del mundo.  Como decimos muchas veces, nunca deja de asombrarnos cómo un pueblo tan pequeño, ha podido dejar una huella tan profunda y persistente en el mundo. Y este Colegio, su fundación su historia y su presente, es una muestra ejemplar de ello.

No podemos acabar estas líneas de presentación sin volver a agradecer al Archivo y al Museo de las Vizcaínas, en la figura de sus directoras, la amabilidad que han tenido para con nosotros al preparar estos dos apasionantes vídeos. Tampoco podemos dejar de resaltar cómo el espíritu de aquellos vascos fundadores, comerciantes y empresarios en su mayor parte, sigue vivo en esta institución. Seguro que de muchas más formas, pero sin duda lo está en el cuidado con que tratan y conserva su documentación y sus bienes desde hace más de dos siglos y medio. Lo que ha permitido la existencia de archivo y museo, que funcionan como fuentes de información histórica y científica de primer nivel.

Nosotros recomendamos darse un «paseo» por las páginas de Facebook del Archivo y del Museo. Está lleno de pequeñas joyas de nuestra historia.

La independencia en Vizcaínas: Una breve mirada al otro lado de la Historia. Fondos antiguos del Archivo Histórico.

Ana Rita Valero, directora del Archivo Histórico de las Vizcaínas

Investigadora y académica mexicana. Licenciada en Etnohistoria por la Escuela Nacional de Antropología e Historia enah, Maestra en Historia y Etnohistoria por la División de Estudios Superiores (enah), Doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México unam. Forma parte del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social ciesas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología conacyt. Su área de investigación abarca iconografía, códices y manuscritos coloniales.
Miembro de número de diversas instituciones como la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras raha; la Academia Mexicana de Doctores en Ciencias Humanas y Sociales; y la Academia Mexicana de Ciencias Antropológicas amca. Es directora del Archivo Histórico José Ma. Basagoiti Noriega, del Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas, donde se encuentran los documentos de la historia del colegio, desde su fundación hasta nuestros días así como un museo propio.

 

Independencia Nacional Mexicana: vestigios en Museo Vizcaínas

Lizzet Armenta, directora del Museo de las Vizcaínas

Licenciada en restauración por la ENCRyM del INAH y maestra en estudios de arte por la Universidad Iberoamericana.
Se ha desempeñado profesionalmente como restauradora en el Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”, el Museo Nacional de Antropología y Museo de El Carmen. Desde 2019, es directora del Museo de sitio del Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas.
Sus investigaciones se han centrado en los procedimientos de documentación museística como una herramienta para la conservación de conocimientos sobre materiales y técnicas en el arte.


 

Desde México: una tradición educativa de origen vasco que ha cumplido 250 años: Las Vizcaínas

Dos vídeos para descubrir el «Colegio de las Vizcaínas» de México. Una obra de vascos con más de 250 años

254 años de apertura del Colegio de San Ignacio de Loyola – Vizcaínas en México. Una obra de vascos

 

La serie bicentenario de las independencias americanas, en un proyecto de La Asociación Euskadi Munduan,  Limako Arantzazu Euzko Etxea, la Hermandad de Nuestra Señora de Aránzazu de Lima, y el Fondo Editorial de la Revista Oiga.