Hemos citado muchas veces a Albaola, la Factoría Marítima Vasca, ubicada en Pasajes San Pedro (Pasajes, Gipuzkoa). Para nosotros, es uno de esos sitios extraordinarios donde podemos conectar de firma directa con la historia de nuestro país.

En concreto con una parte de nuestra historia que a nosotros nos fascina, y que tiene una importancia extraordinaria. Nos referimos a la importancia, e influencia, que los vascos mantuvieron durante siglos en el mundo de la construcción naval. Una importancia que hace de este pequeño pueblo uno de los más activos en todo el Atlántico norte y que hace de sus marinos una referencia durante mucho tiempo. Puede que la máxima expresión de esto sea la presencia de los balleneros vascos en el Golfo de San Lorenzo, de lo que hemos hablado en numerosas ocasiones, o en la isla de Spitsbergen.

Albaola. La Factoría Marítima Vasca
Albaola. La Factoría Marítima Vasca

Albaola está construyendo, con métodos tradicionales, una réplica del San Juan, la nao ballenera vasca hundida en las costas de la actual Canadá, y de la que la UNESCO ha tomado la imagen de su pecio como logo del su programa Patrimonio Cultural Subacuático.

Pero Albaola es mucho más y como siempre hemos dicho que teníamos una deuda prendiente con ellos, hemos decidido pagarla, al menos en parte, con este artículo/entrevista en la que su presidente, Xabier Agote, nos cuenta sus razones de existir y su historia.

Albaola. La Factoría Marítima Vasca
Albaola. La Factoría Marítima Vasca

Una curiosidad. Cuando se preparo la entrevista se estaba a la espera de la adjudicación de los reconocimientos que hace la plataforma Tiqets, que ofrece en un solo lugar la posibilidad de acceder a entradas de experiencias culturales de todo el mundo.

Hoy, cuando la publicamos, ya sabemos que Albaola, la Factoría Marítima Vasca, ha recibido el reconocimiento 2020 a la mejor experiencia «in situ» del Estado. Por cierto, otro centro cultural vasco, Chillida Leku, ha recibido el reconocimiento a la «Mejor Joya Oculta». Ambos centros, de un gran interés cultural y situados en Gipuzkoa, están separados muy pocos kms.

Compartimos la entrevista aXabier Agote, y les dejamos el enlace a la web de Albaola.


¿Qué es Albaola?

Albaola es una Asociación que nace en 1997 con el objetivo de poner en valor el patrimonio marítimo por medio de la recuperación de la construcción tradicional en madera de embarcaciones de interés patrimonial.

¿Qué es la Faktoria?

Albaola Itsas Kultur Faktoria es un astillero-museo donde recibimos al visitante mostrándole las claves de la tecnología naval del pasado que permitieron el desarrollo de grandes empresas marítimas. Es un espacio donde tratamos la cultura con un formato innovador y donde los valores tienen un lugar destacado. Entre estos valores está la diversidad (uno de nuestros pilares), ya que entendemos que es importante tratar nuestra cultura marítima desde las raíces más profundas pero abiertos al mundo. El eje central de la actividad de la Faktoria está en la Escuela Internacional de Carpintería de Ribera Lance Lee: Aprendiztegi, donde numerosos aprendices de todo el mundo vienen a formarse durante tres años. .

Otro de nuestros valores es la igualdad. Desde los inicios animamos a las mujeres a participar en espacios tradicionalmente abarcados por los hombres, tanto en la construcción naval como en la propia navegación.

También es muy importante en la participación. Abrimos las puertas a todo aquel voluntario que quiera sumarse al proyecto y contribuir con su energía. La Faktoria está enclavada en Pasaia y siempre estamos en colaboración con la Agencia de Desarrollo Comarcal Oarsoaldea. Ellos también han interiorizado nuestro proyecto, la necesidad de que nuestra actividad sea de interés socioeconómico para Pasaia y su comarca. Todos los proyectos que desarrollamos van orientados al desarrollo socioeconómico.

Un hito muy importante fue conseguir el patrocinio de la UNESCO, ¿por qué?

Lo conseguimos en el año 2015. La UNESCO nos ha dotado de su patrocinio gracias al compromiso que hemos adquirido a la hora de reproducir la nao San Juan con rigurosidad y usando siempre fuentes científicas (fuentes arqueológicas proporcionadas por el Gobierno de Canadá). Para este patrocinio se tiene en cuenta que las fuentes de investigación del San Juan son excepcionales, son el fruto de más de 30 años de investigación al más alto nivel. Nosotros recibimos esa información y, gracias a ella, estamos reproduciendo una nao transoceánica del S.XVI de la que no conocíamos sus características hasta que fue investigada por Canadá. Antes sólo conocíamos el aspecto que tenían estas embarcaciones, pero hemos conseguido conocer la esencia.

Por este motivo la UNESCO ha dotado con su patrocinio al proceso de construcción de un barco histórico. Todo un hito.

Tras el patrocinio de la Unesco recuerdo una exposición en el Museo de la evolución humana, junto al gran Juan Luis Arsuaga. Háblame de esa colaboración.

Aquí se unen varias señas de identidad de Albaola. Por una parte,  tenemos una vocación de llevar más allá del espacio de Albaola Itsas Kultur Faktoria nuestra actividad. Por otra parte, recuperamos ciertos oficios asociados a la construcción naval. Entre ellos está la producción de pez (brea, que se producía en los pinares) que se utilizaba para proteger la madera de los barcos. Entramos en contacto con la Asociación la Real Cabaña de Carreteros, en Quintanar de la Sierra (Burgos), que llevaba un tiempo intentando recuperar el oficio de obtención de pez. Decidimos colaborar con ellos. La cultura es muy importante para establecer relaciones en la actualidad basadas en las que hubo en el pasado. Esta colaboración fue todo un éxito. Quisimos dar a conocer ese pasado que era desconocido para el público general…¿qué relación podía haber entre la sierra burgalesa y un astillero vasco?

A raíz de esta colaboración, entramos en contacto con Arsuaga, que es el director del Museo de la Evolución Humana de Burgos y organizamos una exposición muy especial que fue muy visitada: “Txalupak & Carretas”. Daba a conocer los vínculos entre el litoral, el País Vasco y Burgos, que en esa época hacía mucha inversión en expediciones marítimas (muchas de ellas vascas).

Esa exposición se creó en el contexto de la caravana de bueyes que organizamos con la asociación de Quintanar, desde allí a Pasaia con un cargamento de brea. Fue todo un éxito.

En 2016 llegó un premio. EL PREMIO EGURTEK SARIA. ¿Por qué se premia a la Faktoria como edificio? ¿Cómo se construyó y qué era antes de ser este museo-astillero?

Este espacio que ocupamos nosotros era un astillero abandonado. La administración nos lo ofreció e iniciamos el proceso de recuperación y acondicionamiento de cara a la actividad de Albaola. Es decir, la transformación de astillero abandonado a astillero-museo. Para esto, contactamos con el estudio Lekuona Arquitectos.

Entre las diferentes intervenciones que hicimos, probablemente la más importante sea la de la edificación de madera que cubre el San Juan. Por la singularidad de la construcción (la más grande en madera del País Vasco), que está construida con madera no tratada químicamente y por sus características arquitectónicas nos concedieron ese premio Egurtek (premio a la arquitectura en madera). En Albaola, al mismo tiempo que recuperamos las embarcaciones, recuperamos el sector de la madera.

  1. Un año más tarde, en 2017, sucedieron dos cosas muy importantes, editasteis el libro EUSKAL HERRIA MARÍTIMA A VISTA DE LA NAO SAN JUAN, no es tu primer libro como experto en patrimonio marítimo, ¿pero por qué fue importante su edición? 

En Albaola reivindicamos el carácter marítimo del País Vasco que fue sumamente importante en el pasado y que, de alguna manera, fue olvidado. Este libro es una herramienta divulgativa gracias a la que el lector puede entender ciertas claves de la historia marítima y nuestro patrimonio.

  1. Este mismo año llegó otro hito importantísimo: la apertura de la escuela de carpintería de ribera Aprendiztegi. Cuéntame, ¿por qué se pone en marcha, con qué objetivo y qué es y para quién está dirigida?

Es uno de los hitos más importantes en el recorrido de Albaola: la apertura de Aprendiztegi, la Escuela Internacional de Carpintería de Ribera Lance Lee. Somos conscientes de que no puede haber salvaguarda del patrimonio sin la transmisión del conocimiento.

Durante años hemos formado a gente de manera informal pero éramos conscientes de la necesidad de crear una estructura para enseñar carpintería de ribera. Aprendiztegi garantiza la transmisión del oficio. No es una escuela al uso, tiene un formato bastante único. Si miramos atrás, una de las características principales de la historia marítima es la diversidad cultural, el mar es sinónimo de interculturalidad. Por ello, queríamos dotar de ese carácter a la escuela y acoger a gente apasionada. Nuestra escuela es muy vocacional, está dirigida a aprendices emprendedores.

Tenemos la ambición de ser una de las escuelas de referencia en la construcción de embarcaciones tradicionales. Aquí existe la posibilidad de construir embarcaciones de todo tipo de tamaños, todas de interés patrimonial y de distintas épocas.

 En 2018 tres grandes cosas sucedieron también, aparte de muchas otras claro. Por un lado, en cuanto a difusión del proyecto, National Geographic publicó a los 4 vientos y 23 países el proyecto de Albaola y la historia de los balleneros vascos a través del ballenero que estáis construyendo, la nao San Juan. Al parecer hubo una colaboración de Albaola como fuente de información para realizar esas infografías, ¿cómo fue y qué supuso para ti y para Albaola?

En el año 1985 leí el artículo en National Geographic sobre el descubrimiento del San Juan (salió en la portada de la revista). A partir de ese momento supe que había que reconstruir el San Juan. El hecho de que tantos años más tarde y que National Geographic nos haya dedicado este artículo es muy especial. Esta colaboración de 2018 fue muy satisfactoria para nosotros. Ayudó mucho a la difusión internacional.

Quiero destacar la buena acogida de nuestro proyecto en los medios de comunicación, uno de nuestros principales objetivos para nosotros es la divulgación de nuestra historia marítima

 Por otro lado, se celebró la 1ª edición del Festival Marítimo de Pasaia, con un éxito total y rotundo. ¿Cuál es el objetivo de la celebración de este festival y por qué es importante?

Para nosotros fue muy importante. Llevábamos muchos años queriendo organizarlo pero éramos conocedores de la extremada complejidad de la estructura de un festival marítimo ya que nosotros participamos en muchos desde antes del inicio del recorrido de Albaola. Cuando vas a un festival marítimo y ves ese formato tan exitoso, lo primero que te viene a la mente es “yo también quiero uno”, pero para nosotros era fundamental previamente adquirir experiencia en esos festivales, conocer  los entresijos y tener una red de colaboraciones y amistades en ese ámbito. Tuvimos que esperar unos años a organizarlo, pero fue un éxito rotundo. Fue la celebración del pasado marítimo combinada con un proyecto de actualidad, como el de Albaola.

El Festival Marítimo de Pasaia fue una gran celebración del pasado de nuestra tradición marítima y también de todo el trabajo que hemos realizado.

El año acabó con un nuevo reconocimiento EL PREMIO AL TURISMO SOSTENIBLE. ¿Por qué se puede premiar a Albaola con este premio?

El Departamento de Turismo, Consumo y Comercio del Gobierno Vasco nos concedió este premio por nuestra manera de trabajar, respetuosa con el medio ambiente y los recursos naturales, basada en una socialización sostenible del patrimonio marítimo. En Albaola ponemos en valor técnicas y herramientas de trabajo artesanales que huyen del impacto medioambiental que tienen los barcos por ejemplo de poliéster. Es un problema hoy en día la gestión de estas embarcaciones cuando no van a usarse más.

Nuestros barcos en madera sin embargo, son sostenibles en todas sus fases de producción, tanto en la construcción como al final de su ciclo de vida; Son embarcaciones biodegradables.

Respecto a la Factoría como nuevo equipamiento cultural, como ya hemos dicho anteriormente se ha aprovechado un espacio abandonado para darle un nuevo uso. En cuanto a actividad económica, está conociendo un crecimiento gradual que hace que aumentemos proyectos, visitantes, personal y voluntarios de manera proporcionada. Estamos teniendo lo que se dice un desarrollo sostenible.

El año pasado, en 2019, además de comenzar con el reto de construir un barco corsario del s.XVIII y entrar en la red ERIH, Albaola fue nombrada Asociación de Interés Público, un buen regalo para el 5 aniversario de Itsas Kultur Faktoria, ¿qué supone esto? 

Este se trata del reconocimiento del Gobierno Vasco por nuestra contribución a la promoción del interés general mediante el desarrollo de sus actividades con los valores de generosidad, altruismo, solidaridad y pluralismo.

Algunas de estas actividades son, por ejemplo, la construcción de embarcaciones tradicionales vascas de interés patrimonial, la divulgación del conocimiento de la cultura marítima o la promoción de la imagen marítima vasca en el mundo.

Esta declaración permite obtener una deducciones fiscales más ventajosas a nuestros patrocinadores y mecenas; en general es algo así como un  35% del IRPF,  un 20% en impuesto de sociedades y los residentes de fuera de Gipuzkoa un 20% del donativo en el IRPF.

Porque hay que recordar que Albaola es una asociación sin ánimo de lucro que busca compañeros de viaje y mecenas para poder sacar adelante esta maravilla de proyecto sostenible, auténtico, con fondo formativo que da empleo y sobre todo ha sabido poner en valor el patrimonio marítimo vasco y su historia a través de un formato muy atractivo y accesible, pero para todos los públicos. Por lo tanto, ¿por qué una empresa debería apoyar este proyecto?

En Albaola ponemos en valor el hecho de que esta historia marítima proviene de un carácter emprendedor del País Vasco y le damos perspectiva histórica a esa red y ese carácter industrial y emprendedor, que viene de siglos atrás. Eso es lo que ven las empresas a la hora de apoyarnos.

Una empresa que nos apoye puede justificar que su producto es de calidad porque aquí se desarrollaban productos de muchísima calidad desde hace siglos, la innovación y el trabajo bien hecho era y es fundamental en el País Vasco.