Hace cinco años, en el 75 aniversario de la batalla de Point de Grave escribíamos un artículo recordando la gesta de los miembros del Batallón Gernika. Hoy, en 2020, en el primer día de esa batalla que se entendió entre el 15 y el 17 abril de 1945, volvemos a dedicarles nuestro homenaje, recuerdo y agradecimiento.

Aquel grupo de vascos supervivientes de la guerra que trajo la insurrección franquista, de la persecución y de la lucha contra el nazismo, participaron con la Ikuriña como enseña en esta batalla.

Lucharon contra los nazis; lucharon para conseguir su derrota; lucharon por la Francia Libre; pero sobre todo, lucharon por Euzkadi, por la libertad de nuestra patria. Lucharon convencidos de que esa lucha en la que participaban, contra el fascismo en Europa, no se iba a parar en los Pirineos. Estaban convencidos de que iba a continuar para acabar con el otro gran régimen fascista europeo: el que lideraba el rebelde Franco.

Porque sobre todo, por encima de todo, luchaban por su país. Como les dijo el capitán Martínez, socialista, en el acto antes de la batalla:

“Gudaris, estamos lejos de nuestra tierra, combatiendo por Euzkadi en contra del fascismo. Gora Euzkadi Askatuta”,

Por todo ello, el día 16 de abril de 1945 ninguno de ellos se hubiera podido imaginar que el régimen criminal que lideraba Franco podría continuar por 30 años más, o que contaría con el apoyo de las gobiernos con cuyas fuerzas esos gudaris habrían luchado codo con codo.

Mucho menos se lo habrían creído después de que pasara lo que el explica el historiador Jean Claude Larrond. Porque los gestos y las palabras del general De Gaulle ante el Batallón Gernika, abrían una puerta a la esperanza de que Franco caería tras Hitler y Mussoloni.

El domingo 22 de abril de 1945, el general de Gaulle aterrizaba en el aeródromo de Grayan, acompañado por el comandante de las Fuerzas Francesas del Oeste, el general de Larminat; se trasladó al puesto de mando del coronel de Milleret y pasó revista a las tropas; se detuvo ante la bandera vasca y saludó largamente; declaró poco después a Kepa Ordoki: «Comandante, Francia nunca olvidará los esfuerzos y los sacrificios realizados por los vascos para la liberación de nuestra tierra». Doce cruces de guerra recompensaron los combatientes vascos. 

Nada de eso pasó. Franco murió en la cama, y decenas de miles de vascas y vascos demócratas y anti-totalitarios, en el exilio.

Pero su victoria, y la lucha de todas esas personas no serán inútiles, mientras se mantengan en nuestra memoria y les recordemos y honremos.

Esta es nuestra aportación para que su memoria siga viva.

Agur eta Ohore


En 2015 escribimos un amplio artículo en el que recogíamos referencias y artículo de interés para comprender el compromiso de muchos vascos en la lucha contra fascismo en Europa.

1945 – 2015. Contra el totalitarismo: ¡Gora Euzkadi Azkatuta!

 

Foto de cabecera: El general De Gaulle saluda militarmente a la ikurriña tras la batalla de Point de Grave abril 1945