Para los que nos conocen y nos siguen no será una sorpresa que comentemos que una de las cosas que más nos preocupan es la proyección de la «mejor imagen» de los vascos y de nuestra nación en el mundo.

Esto es lo que nos impulsa a escribir sobre este vídeo dedicado al Bertsolarismo que se ha producido desde «casa». Ya hemos recogido en más ocasiones artículos publicados en diferentes rincones del mundo y dedicados a este tema. Algunos especialmente queridos por nosotros, como el que nos dedicó Amanda Gonser. Pero en esta ocasión hablamos de un trabajo realizado desde Euskadi y cuyo planteamiento nos ha dado una gran alegría.

Como Pueblo tenemos gran tesoro, somos los portadores de una cultura única y extraordinaria. Es cierto, todas lo son, y ni hay culturas más importantes, ni ninguna tiene más derechos que el resto. Lo hemos repetido mil veces y ahora no vamos a caer en los errores que tantas veces hemos criticado.

Pero en el caso de los vascos y su cultura, hay un elemento especial que la hace extraordinaria: su capacidad de supervivencia, su resiliencia, la «tozudez» de una comunidad de conservar sus raíces, sin renunciar a lo que le iba llegado.

Hace 150 años, cuando Europa y el mundo se encontraba en el inicio de una de las transformaciones más profundas que ha vivido, se instaló la idea de que las naciones y las culturas eran como entes vivos sujetos a los principios de la «selección natural». El «darwinismo social» daba como bueno que ciertas culturas debían desaparecer para que otras, las que se presentaban como más fuertes y mejor adaptadas, ocuparan su espacio.

Una de las que se daban como condenadas a desaparecer, era la vasca. Nos lo decían desde una posición de «cariñosa resignación» como en el caso de Élisée Reclus que ya recogimos con amplitud en nuestro blog. Y en otros casos, como en de Friedrich Engels, la opinión era mucho más terrible e indigna:

«No hay país en Europa que no disponga en alguna de sus esquinas de una o varias ruinas de pueblos, residuos de antiguas poblaciones, arrinconadas y sometidas por la nación que con posterioridad se convierte portadora del desarrollo histórico. Estos restos restos de una nación machacada sin piedad por la marcha de la historia, estos excrementos de pueblos, se convierten una y otra vez hasta su extinción o desnacionalización en portadores fanáticos de la contrarrevolución. Es más, su propia existencia es una protesta contra la gran revolución histórica.
En Escocia los gaélicos, apoyo de los Estuardo desde 1640 a 1745.
En Francia los bretones, apoyo de los Borbones desde 1792 a 1800.
En España los vascos, el principal apoyo de Don Carlos.
La próxima guerra mundial hará desaparecer de la faz de la Tierra no ya sólo a clases y dinastías reaccionarias, sino también a pueblos reaccionarios enteros. Lo cual también es un progreso.»

Por suerte, todos ello se equivocaron, al menos con los vascos. Y ni somos una «ruina de pueblo», ni hemos desaparecido. Nuestra cultura está viva. Nuestro idioma jamás ha sido hablado por tantas personas como ahora. Y en este mundo complejo, poliédrico, cambiante, y lleno de oportunidades y de trampas, los vascos y su cultura siguen teniendo su hueco.

Una de nuestras obligaciones como sociedad es garantizar que el mundo sepa de nosotros y tenga la mejor y más correcta visión de quiénes somos. Debemos luchar porque nuestra realidad sea conocida y respetada. Este es un elemento clave para seguir existiendo. Tenemos que dar a conocer lo que somos, compensando la imagen distorsionada que otros llevan mucho tiempo transmitiendo sobre nuestra nación.

En definitiva debemos tener voz propia y usarla mucho, fuerte y claro, para hacernos oír, para que se nos conozca. Y eso sólo se consigue con una ambiciosa política de difusión, con un compromiso claro con esta idea: es imprescindible que los demás sepan lo que somos.

Por todo esto hemos decido incluir en nuestro blog la iniciativa del Instituto Vasco Etxepare, Mintzola Taller Oral y Caja Laboral.

Porque pensar en global, luchar contra esa actitud que muchas veces mantenemos los vascos de trabajar sólo «para dentro», de «ensimismamiento», nos parece clave. Difundir y hacerlo de una forma eficaz, con herramientas que ayuden a que se sepa qué somos en realidad, es la labor que nos toca hacer ahora.

Ayudemos a que el mundo nos conozca; creemos las herramientas para conseguir que el mundo descubra nuestra esencia; «pensemos» y «actuemos» con una mirada y un objetivo global.

Este video sobre el bertsolarismo es, para nosotros, un magnífico ejemplo de cuál es el camino correcto.

Nos gustaría proponer algo a los impulsores de esta idea. ¿Se podría hacer un «resumen ejecutivo» de  cuatro o cinco minutos? En este mundo en el que todos andamos corriendo, un documento de estas características sería muy útil y, creemos nosotros, muy eficaz.

 

Nota. el vídeo está grabado en inglés y está subtitulado en euskera, castellano y francés (se elige el idioma de los subtítulos en la parte inferir derecha del video, dentro de la «rueda» de configuración).

Instituto Etxepare – 4/12/2018 – Euskadi

DOCUMENTAL PARA DAR A CONOCER EL BERTSOLARISMO

What is bertsolaritza? (¿Qué es el bertsolarismo?) es el título del audiovisual que se ha realizado con el fin de dar respuesta a esa pregunta. La realización de este documental, que tiene como objetivo mostrar la práctica del bertsolarismo en el mundo, ha sido posible gracias a la colaboración del Instituto Vasco Etxepare, Mintzola Taller Oral y la Caja Laboral. Su estreno será hoy mismo, en la sala Z del edificio de Tabakalera, a las 18.30 horas.

(Sigue) (Inglés) (Euskera)


Presentación del Audiovisual «What is bertsolaritza?»

 

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