Estamos cansados de que se escriban las mismas tonterías sobre la transformación que ha tenido Bilbao en los últimos 30 años. Pero al igual que estamos cansados de que se escriban, no nos cansamos de contestarlas y corregirlas.

Hoy nos encontramos en el diario francés Le Figaro, un artículo, firmado por su periodista especializada en grandes reportajes y en arte,  Valérie Duponchelle, que habla sobre el Museo Guggenheim. No dudamos que esta especialista sepa mucho de arte. Pero parece que saber muy poco de lo que ha pasado en Bilbao, o sus fuentes están mal informadas ( o que la quieren informar mal).

En primer lugar la frase siguiente es, como mínimo poco afortunada:

À Bilbao, le Guggenheim de Frank Gehry (1997) est une star américaine, espagnole, basque, européenne qui épate par son éclat de titane et par son énergie internationale jusqu’aux plus sceptiques de la reconversion post-industrielle.

El Museo Guggenheim Bilbao se construyó, en exclusiva, con dinero de instituciones vascas y con la oposición, pasiva y activa, de los responsables del Gobierno Español y las principales fuerzas políticas españolas (incluyendo sus sucursales en el País Vasco). Resulta muy dificíl, por tanto denominar como museo español a una institución que se construyó con la oposición de los gobernantes españoles. Aunque eso sí, no dudaron en apropiarse de su éxito una vez que este fue una evidencia. Eso en nuestra tierra, este pequeño país que es Euskadi, y que va desde el Adour hasta el Ebro, se llama de forma coloquial ser un  aprobetxategi. Pero a eso, nosotros estamos ya muy acostumbrados.

Abandoibarra, el espacio urbano de 350.000 m² en el corazón de Bilbao , en el que se ublica, entre otros muchos elementos arquitectónicos y urbanísticos, el Museo Guggenheim Bilbao.

Luego la periodista se descuelga, con el párrafo standard sobre las razones del cambio producido en Bilbao, y que siempre es utilizado por quienes no han dedicado 5 minutos a estudiar qué ha pasado en Bilbao en los últimos 30 años.

… le Guggenheim a servi de locomotive urbaine pour remodeler le paysage industriel «sinistré et déprimant» de la ville portuaire. Dès l’inauguration du musée rutilant comme l’Amérique, les autorités lancèrent l’«opération Bilbao». L’effort financier fut à la hauteur des ambitions, comme l’avaient promis les émissaires de Salzbourg «venus avec un chèque en blanc» : 735 millions d’euros. La dernière touche? L’invitation lancée à des architectes prestigieux: Norman Foster se chargea du métro, le Valencien Santiago Calatrava du pont qui unit les rives du Nervion, le Japonais Arata Isozaki des tours de bureaux. Certains dénoncèrent «l’architecture-marketing»: elle se visite aujourd’hui comme le poisson argenté de Gehry. À la Biennale de Venise 2004, Bilbao a été désignée «meilleur projet urbain au monde». En 2007, la ville basque s’est offert Buren pour transformer le pont sans grâce de La Salve en Arcs rouges à la tranche rayée noir et blanc, comme il se doit avec le «maître de l’in situ».

(…el Guggenheim ha servido para formar de nuevo la locomotora del paisaje urbano industrial “siniestro y deprimente”de la ciudad portuaria. Una vez que el museo abrió sus puertas relucientes como los Estados Unidos, las autoridades lanzaron la “Operación Bilbao”. El esfuerzo financiero fue de las ambiciones, como se había prometido a los emisarios de Salzburgo “vienen con un cheque en blanco”: 735 millones de euros. El toque final? La invitación a los prestigiosos arquitectos: Norman Foster, se hizo cargo del metro, el valenciano Santiago Calatrava, el puente que une las orillas del Nervión, el arquitecto japonés Arata Isozaki torres de oficinas. Algunos denunciaron la “arquitectura de la comercialización”: se puede visitar hoy en día como el pez de plata de Gehry. En la Bienal de Venecia de 2004, Bilbao fue nombrado “Mejor Proyecto Urbano en el mundo.” En 2007, la ciudad vasca Buren se ha ofrecido a su vez el puente de La Salve, sin la gracia de Arcos en rojo para cortar rayas blanco y negro, como debe ser con el “maestro de la conservación in situ”.)

Decir que el Guggenheim ha sido la locomotora del Cambio de Bilbao, es desconocer en absoluto que ha pasado en Bilbao.Nadie niega que sea el elemento clave que ha puesto a  Bilbao en el mundo, desde un punto de vista de turismo o de conocimiento. Pero desde el punto de vista de la Transformación de Bilbao, no es la causa del mismo, sino una de sus consecuencias, y no la más importante (al menos desde el punto de vista de los ciudadanos vascos).

No vamos a repetir aquí los argumentos que, en contra de esa absurda teoría, hemos ido recogiendo en nuestra web. Los más importantes los pueden encontrar en estos artículos:

Felicidades. Alguien que ha entendido qué ha pasado en la Transformación de Bilbao
El secreto del Guggenheim Bilbao: liderazgo político, capacidad inversora y fe en el proyecto
Una buena explicación de cómo se ha producido la Transformación de Bilbao
Alguien mas que ha entendido las claves de la Transformación de Bilbao

Pueden encontrar muchos más artículos en nuestra web, pero en estos están resumidos las principales razones que si explican, EL MILAGRO BILBAO. En el primero de estos artículos encontrarán además algunos datos de inversiones que ayudan a explicar el porque la visión transmitida por Le Figaro es un error mayúsculo.

Por cierto, si la autora del artículo quiere usar la descripción  “siniestro y deprimente” para algún lugar, le recomendamos que se de una vuelta por algunas de las ciudades satélites de París. Puede ser que Bilbao hace 30 años fuera una ciudad sucia e industrial, que sufria las consecuencias de una crisis, que por cierto, afectaba de igual manera a todas las ciudades europeas dedicadas a la Siderometalurgia y al Sector Naval. Pero ni era siniestra, ni era deprimente.

No vamos a continuar con el cúmulo de errores, o ejemplos de escasa sensibilidad y conocimiento, que acumula este artículo. Les  dejamos a nuestros lectores el placer de ir encontrándolos…. Pero les vamos a dar un ejemplo. Confundiendo los 348.500 m² que ocupa Abandoibarra, es decir el Master Plan que diseñó el arquitecto Cesar Pelli, con el espacio que ocupa el Museo.

Lo único que lamentamos es que los lectores de este diario francés no tengan acceso a una información ajustada a la realidad de lo que ha ocurrido en Bilbao y en Euskadi. Pero, por desgracia, eso es algo que se repite habitualmente en algunos diarios europeos muy amigos de la derecha española.

Le Figaro – 12/8/2012 – Francia

Le Guggenheim, musée mondial

Guggenheim, le nom résonne comme l’étendard de l’architecture moderne, comme l’art de l’Amérique à faire valoir sa culture à l’étranger. À New York, le Guggenheim de Frank Lloyd Wright (1959) est le sanctuaire de Kandinsky. Il a été, depuis, la cathédrale du vidéaste Bill Viola en 2002, le parfait terrain de jeu en spirale de Matthew Barney, le faune de l’art contemporain, en 2003, la rampe vers le succès du Chinois Cai Guo-Qiang, avec sa horde de loups en marche et son mobile en mikado de vraies voitures, en 2009. À Bilbao, le Guggenheim de Frank Gehry (1997) est une star américaine, espagnole, basque, européenne qui épate par son éclat de titane et par son énergie internationale jusqu’aux plus sceptiques de la reconversion post-industrielle. À qui l’idée? C’est un roman américain avec coups du sort et conquête de l’Ouest, argent, goût du pouvoir, rêves de grandeur, utopie et brutalité des faits.

 

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