CBC, la cadena pública canadiense, nos cuenta una fantástica noticia sobre la presencia de dos jóvenes vascas en aquel país, en concreto en Nueva Escocia, donde están dando a conocer la cultura vasca. Esta presencia, es la muestra más reciente de una historia de vascos en aquella parte del mundo que se prolongó desde hace, al menos, cinco siglos (aunque nosotros siempre apostamos a que es desde hace mas tiempo) y de la que hemos hablado en numerosas ocasiones en nuestros artículos sobre los balleneros vascos.

La Fortaleza de Louisbourg fue un importante pueblo fortificado francés construido por orden del Rey de Francia en lo que entonces se conocía como Île Royale y ahora como Cape Breton Island (por los angloparlantes), o Île du Cap-Breton (por los francófonos).

Luis XIV buscaba reforzar el único territorio, la Île du Cap-Breton, que quedaba bajo su control tras la firma del Tratado de Utrecht, y que ponía bajo control británico gran parte de los territorios franceses en aquella parte de Norteamérica.

Este asentamiento, y sus defensas, fueron totalmente destruidos por los británicos en 1760. 200 años después, en 1961, el gobierno de Canadá asumió asumió la tarea de la reconstrucción histórica de una cuarta parte del poblado y las fortificaciones, con la intención de recrear esta población con la imagen y extensión que pudo tener en la década de 1740.

En aquella época aun se podían encontrar balleneros y pescadores vascos por aquellas aguas. Antes de los británicos los echaran de aquellas aguas. Una de las nefastas consecuencias del Tratado de Utrecht para los vascos, de las dos vertientes de los Pirineos, a pesar de que el tratado respetaba sus derechos (en el caso peninsular esa salvaguarda estaba recogida en el artículo XV de dicho tratado, donde a los vascos se les llamaba «vizcainos» y se les definía como «uno de los pueblos de España».

Para recordar y difundir esta herencia vasca en Canadá, este legado que queda no sólo entre los ciudadanos canadienses de origen europeo sino también entre los miembros de las «primeras naciones», este año están allí dos jóvenes vascas, ambas provenientes de la parte peninsular de nuestra nación.

Son Mirari Loyarte Aramburu, de Hernani, y Amets Aranguren Arrieta, de Iruña. Las dos hablan, aparte de euskera, castellano, inglés y francés. Su misión es la de compartir con el personal de este «lugar histórico» la música, la cultura, la historia y las tradiciones vascas.

Este proyecto se ha realizado gracias a la colaboración ente Parks Canada, el Instituto Etxepare del Gobierno Vasco la Universidad Cape Breton y Jauzarrea, el fondo para el estudio y difusión de la cultura vasca.

Nos lo cuenta, como decímos, CBC, en dos formatos

Por un lado el artículo de Brittany Wentzell, nos informa de todos los aspectos de esta actividad. Incluyendo el origen de la misma: una conferencia que se realizó en aquellas tiernas hace un años para estudiar las relaciones entre el pueblo Mi’kmaq y los vascos que llegaron a aquellas costas tras las ballenas y el bacalao (y que nosotros recogíamos en este blog).

Sólo podemos «sacar un defecto« al artículo. Nos referimos a su afirmación:

The Basque people live in northern Spain, but their language is unrelated to any other tongue on Earth.(Los vascos viven en el norte de España, pero su idioma no está relacionado con ninguna otra lengua en la Tierra. )

Los vascos vivimos en el territorio que vivimos desde tiempos inmemoriales, y éste está administrado, ahora, por el Reino de España y por la República francesa. Una afirmación curiosa ya que reconoce la importante presencia de los vascos en aquella zona, su papel protagonista en el desarrollo de la comunidad, y que «después de que la fortaleza cayó en manos de los ingleses, la mayoría de los vascos volvieron a España o Francia». Si hubo vascos que volvieron a «Francia« sin duda sería porque su origen estaba en las tierras de aquel reino, es decir, en el Pais Vasco continental.

Pero también contamos con la audio del reportaje radiofónico emitido por CBC y realizado por la misma periodista, en la que entrevistan a las dos jóvenes vascas que están allí. (y que lo ofrecemos transcrito y traducido gracias a la impagable labor de nuestro compañero  John R. Bopp )

También en este caso notamos que la periodista canadiense se olvida, o desconoce, el papel esencial que jugaron los balleneros vascos que partían de Lapurdi en el desarrollo de la pesca de la ballena en aquellas aguas, en compañía y colaboración de los que partían de puertos «vizcainos»  (de Bizkaia y Gipuzkoa). Un papel protagonista que los vascos continentales también jugaron como corsarios y constructores navales.

Sin duda estos errores no son culpas de la periodista, sino de que los vascos tenemos una historia, partida, oculta, desconocida y muchas veces «secuestrada». Tenemos, por lo tanto, como nación, una labor enorme que realizar para reivindicar una memoria propia y común.

Incluimos también el artículo publicado por Cape Breton Post y firmado por Elizabeth Patterson

CBC – 22/7/2019 – Canadá

New Louisbourg volunteers Basque in chance to share unique culture

A pilot project at the Fortress of Louisbourg in Cape Breton, N.S., aims to share the rich history of the Basque people, who played an important role in founding the community. While any visitor to the site will quickly learn the town was settled by the French, it’s not as obvious that Basque people also played a key role. Two volunteer interpreters from Spain’s autonomous Basque Country are changing that this summer.

(Sigue)
Traductor de Google. CBC no admite el sistema automático de traducción de Google. Es necesario cortar el texto y pegarlo en la página del traductor


Cape Breton Post – 15/7/2019 – Canadá

Visiting students remind Cape Bretoners of Basque influence on island’s history

Basque students Mirari Loyarte Aramburu, left, and Amets Aranguren Arrieta are shown in front of the Desroches building at the Fortress of Louisbourg site. Both are in Cape Breton to interpret the history and culture of the Basque people who came to the Fortress in the 18th century. CONTRIBUTED/PARKS CANADA – Contributed

Two students from the Basque Country are rekindling interest in a long-forgotten aspect of Cape Breton history. According to Eddie Kennedy, visitor experience manager at the Fortress of Louisbourg National Historic Park, the two students were chosen to interpret the history and culture of the Basque people who were present at the Fortress in the 18th century as well as share their culture and learn about the heritage of Cape Breton and the Fortress of Louisbourg.

(Sigue) (Traducción automática)

CBC – 22/7/2019 – Canadá

Reviving Basque culture to the Fortress of Louisbourg


Our current affairs reporter Brittany Wentzell introduces a couple of Basque students who are interpreting Basque culture and history at the Fortress of Louisbourg this summer. Also, hear from Eddie Kennedy, Visitor Experience Manager for Parks Canada.

(Transcripción y traducción realizada por  John R. Bopp)

Se sabe bien que la Fortaleza de Louisbourg fue fundada por los franceses.  Pero lo que no sabe mucha gente es que el pueblo vasco también tuvo un papel clave en la comunidad.  Un proyecto piloto pretende cambiar eso. El País Vasco es una comunidad autónoma en el norte de España y dos intérpretes voluntarias de la región están pasando el verano en la fortaleza.  Llevan puesto ropaje vasco del siglo XVIII, tocando música en instrumentos tradicionales, y explicando su historia a los visitantes a la fortaleza. Brittany Wentzell de Information Morning les alcanzó hace poco.

Me llamo Mirari Loyarte Aramburu y vengo de Hernani, que está en el País Vasco.

Soy Amets Aranguren Arrieta, y también vengo del País Vasco, de la ciudad capital, que se llama Iruña-Pamplona.

¿Y por qué os decidisteis ofreceros voluntarias?

Me encanta la historia, así que pensé que sería una muy buena oportunidad para poder interpretar y hacerlo muy lejos de casa, y también hacer una conexión cultural con ella, así que acepté la oportunidad.

Sí, yo también, como Mirari, creo que es una oportunidad muy interesante, también, para ver cómo la gente trabaja en un sitio histórico como éste.

Eddie Kennedy, Director de la Experiencia del Visitante en la Fortaleza de Louisbourg.

¿Y puedes contar un poco sobre este programa que tienes con estas dos alumnas?

Sí, en Parque Canadá, siempre estamos buscando nuevas formas de actualizar y mejorar nuestra programación aquí en Louisbourg, y con este programa, entró en efecto después de una conferencia que se celebró en la Universidad Cape Breton el otoño pasado, una conferencia vasca, organizada por el Colegio Unama’ki de la Universidad Cape Breton y el Jauzarrea, que es un grupo sin ánimo de lucro del País Vasco.  Así pues, desde esa conferencia, la conversación con nosotros fue, ¿no sería una experiencia genial tener a dos estudiantes vascos aquí como voluntarios durante el verano, interpretando la cultura vasca, que fue una parte enorme de la cultura de Louisbourg en el siglo XVIII. Habíamos estado interpretando la cultura vasca en el sentido de que, cuando llegan los visitantes, cuando bajan del autobús, la primera casa que ven, la Casa ____, en realidad fue una casa típica de pescador vasco.  Pero no tenemos a personal que hable euskera, o personal que sea vasco. Así que esto nos abrió la puerta a darnos la oportunidad de invitar a algunas personas del País Vasco, que hablen el idioma, entiendan la cultura, conozcan la música de danza tradicional, y una oportunidad de permitir que los visitantes realmente se hagan con una experiencia personal con el pueblo vasco.

Cuéntame un poco de la historia, entonces; ¿qué papel tuvo el pueblo vasco en Louisbourg?

Principalmente eran los pescadores, que vendrían a pescar estacionalmente, y volver a Francia al final de la temporada de pesca, pero estaban involucrados en más que sólo eso.  Ellos estaban involucrados en tanto la administración del pueblo como en el comercio del pueblo. Nuestros récords muestran que en realidad formaban el segundo grupo cultural-demográfico más grande en Louisbourg en el siglo XVIII, y que el euskera en realidad se hablaba hasta tal punto que peticiones se dieron al gobernador para que jueces administrativos y curas hablaran en euskera para satisfacer las necesidades de ese grupo de la población.

Así pues, con la caída de la fortaleza, ¿cómo se perdió la parte vasca con el tiempo?

Bueno, la mayoría de ellos eran migratorios en el sentido de que vendrían aquí y trabajarían durante el estío, y luego volverían de todas formas, y los pocos que se quedaban eran la minoría, la gran mayoría vendría, pescaría, y volvería, lo cual es muy tradicional en la cultura vasca.  Cuando Louisbourg cayó, habrían vuelto principalmente a Francia, pero algunos habrían migrado a lo que ahora es España, el País Vasco de hecho tiene fronteras con tanta España como Francia, así que después de la caída de Louisbourg, volvieron. Pero hay nombres vascos en la Isla Cape Breton hasta la fecha.   Gayash, por ejemplo, es un nombre vasco, y la cultura sigue aquí, pero no es realmente reconocida como cultura vasca, de por sí. Así pues, la esperanza de tener aquí a las alumnas este verano de voluntarias es ayudarnos a aumentar los conocimientos de la gente de exactamente qué es la cultura vasca.

¿Cuáles son algunas de las cosas que estáis contando a la gente, que crees que son partes importantes de la historia?

Así pues, básicamente, una de las cosas de lo que estamos más orgullosos es nuestro idioma, la verdad, es la lengua más antigua de Europa.  Así que eso es algo de lo que realmente estamos orgullosas. Además la música, las danzas tradicionales…

Los turistas no saben dónde está el País Vasco, así que intentamos explicarles dónde está geográficamente.

Sí, porque a veces, se ponen… No saben nada de la cultura vasca, así que tenemos ese reto también, explicándosela.  Y también, hemos aprendido seleccionar la información, porque claro, no puedes decirles todo lo que sabes a los turistas nada más entrar.

¿Os importaría si os siguiera, para veros interpretar, y hacer algunas cosas?

Oh, sí, claro que sí.

Contadme un poco sobre este instrumento, esta flauta, ¿pero que tiene piezas al extremo?

Es un instrumento vasco tradicional.  Es como una flauta, pero sólo tiene tres agujeros, así que depende de tu soplo…

Sí, en la fuerza, en cómo realmente soplas para hacer un tono diferente.

Sí, porque sólo hay tres agujeros.  Así que ésta es una réplica del siglo XVIII, así que los materiales realmente son como aquellos de un instrumento del siglo XVIII.

Sí, es boj, boje, boj, boje…

Así pues, contadme un poco sobre vuestros vestuarios, ¿cómo son diferentes a los franceses que hay aquí?

Así pues, la primera cosa que es un poco distinto sería la pañoleta, así que básicamente, se tarda más en hacer ésta.

La ropa no es muy distintiva.

Como que hecha de forma muy distinta.

Era gracioso, porque mientras estábamos…mientras teníamos una preparación, un training, sí, y allí, una de las cosas era enseñarnos los vestuarios que había aquí, y vimos muchas similitudes, que nosotros tenemos una especie de poche, de bolsillo o algo, que son exactamente iguales.

¿Os importa mantener una pequeña conversación en euskera para que pueda escucharlo?  Ya sabes, para todos los públicos, ¡por si algún vasco esté escuchando!

¡Vale!

Bada, ez dakit, Mirari eta Amets gara, Euskal Herritik etorri gara, hemen Louisbourg-en uda pasatzeko, pixka bat euskal kultura edo ere hemen hedatzeko, garai batean zegoen moduan guk interpretatzeko…

Estamos aprendiendo mucho, porque es una relación recíproca, damos mucho, pero también recibimos mucho.

Mirari Loyarte Aramburu y Amets Aranguren Arrieta son alumnas vascas que están pasando el verano en la Fortaleza de Louisbourg.  Eddie Kennedy es el Director de la Experiencia del Visitante para Parques Canadá, y estaban hablando con Brittany Wentzell, de Information Morning.

anuncio-productos-basque-728x85-2