Durante generaciones los vascos hemos sido educados en la idea de que nuestra cultura, y sus manifestaciones, era básica, poco refinada, e impropia de llevar esa “C mayúscula” que sólo las realidades culturales “superiores” merecen. Como mucho, éramos poseedores de unas toscas manifestaciones folcklóricas que servían para entretener a los aldeanos en las plazas de nuestras aldeas.

Una representación de una "Romería vasca" realizada por Aurelio Arteta. La música que sonaba en ella y la que sonaba en los salones de Versalles de finales del siglo XVII provenía de la misma cultura: la vasca
Una representación de una “Romería vasca” realizada por Aurelio Arteta. La música que sonaba en ella y la que sonaba en los salones de Versalles de finales del siglo XVII provenía de la misma cultura: la vasca

Nos lo han repetido tantas veces, durante tantos años, que pensamos que la mayoría de los vascos lo habíamos asumido como una verdad absoluta, como una evidencia indiscutible. Lo que ocurre es que la verdad se filtra por todos lados. Y un día descubrimos que el compositor francés llamado Maurice Ravel, es en realidad, un vasco; otro día nos enteramos que uno de los grandes compositores españoles del renacimiento, Juan de Anchieta, era vasco; más tarde nos enteramos que uno de los mitos de la música popular en castellano, Atahualpa Yupanqui, era de ascendencia vasca…

Vamos descubriendo que no somos diferentes las llamadas “grandes culturas”. Porque no hay “grandes culturas” sino “culturas”. Cada una de ellas, de esas culturas, tienen igual importancia, y la “grandeza” de algunas se debe, en muchas ocasiones, a que han sido capaces de imponerse a otras a las que subyugaron o aniquilaron. Ciertamente, en eso la cultura vasca no es grande. Ni nos gustaría que lo fuera.

Portada de la Partitura de Marin Marais "Le Basque"
Portada de la Partitura de Marin Marais “Le Basque”

Todo esto nos ha venido a la cabeza después de encontrarnos con una partitura de música barroca escrita por el compositor parisino Marin Marais, titulada “Le Basque“. No hemos tenido que buscar mucho para enterarnos que en los salones de Versalles de la época de Luis XIII y Luis XIV, es decir en el corazón del “mundo refinado” de finales del XVII y principios del XVIII, las melodías y las danzas de la corte estaban íntimamente ligadas a las melodías y las danzas tradicionales vascas.

Seguramente habra lectores que ya sabían esto. Nosotros, no. Por eso nos ha dejado con la boca abierta. No podemos imaginarnos a los compositores y a los nobles de aquella Francia que “marcaba tendencias” fijándose en las melodías de un pueblo “primitivo” y “poco refinado” como el vasco. Pero es que igual ahí esta el error, en que pensemos que esa cultura, la vasca tradicional, es una cultura “primitiva” que sólo puede dar vida a manifestaciones “poco refinadas”. Con eso volvemos al principio del artículo. Como concepto, debemos dejar de pensar que hay “Culturas” y “culturas”. Como algo concreto, debemos dejar de permitir que nos hagan creer que la cultura vasca no es más que una cultura “accesoria”.

Nos hemos enterado de toda esta historia gracias al trabajo del Ensemble Diatessaron y al trabajo del bailarín Peio Otano y su Taller de Danza Histórica “Herregelak”. Que descubrieron esa conexión y prepararon un espectáculo de música y danza titulado como la obra de M. Marais: “Le Basque”

Cuando uno lee estas cosas empieza a entender las razones que le llevaron a Voltaire a hablar de los vascos en su obra. Él define en su libro La Princesse de Babylone a los vascos o vascones, como un pueblo que habita y baila a los  pies de los Pirineos. Además, todo ello en el capítulo 11 de la novela, donde los califica de sobrios y valientes, además de infatigables y divertidos (página 120-121 de esta edición de la novela en PDF).

No podemos menos que recoger esta información para compartirla con nuestros lectores. Es cierto que incumplimos nuestra norma de escribir sobre temas que se publican en medios internacionales. Pero pensamos que nuestros lectores nos perdonarán la excepción.

Les dejamos tres vídeos del espectáculo, la nota del diario Gara conservada en la web de Dantzan, y el PDF del presentación del proyecto. Además, les dejamos el enlace a Spotify para poder disfrutar del album de Ensemble Diatessaron.

Le Basque – Ensemble Diatessaron y Erregelak from Elena Murguia on Vimeo.

Le Basque from Elena Murguia on Vimeo.

Ensemble Diatessaron – Instrumental from Elena Murguia on Vimeo.


Dantzan – 230/5/2006 – Euskadi

«Le Basque», danzas de Euskal Herria en Versalles

“Le Basque” se estrenó el año pasado en Musikaste, pero no ha sido sino hasta ahora cuando ha iniciado su recorrido por diversos escenarios. Recientemente pudo verse en Ablitas y Antsoain, dentro del festival Escena, y próximamente se representará en el renovado Leidor de Tolosa, en el marco de la Quincena Musical y el 750 aniversario de la fundación de la villa papelera. Paralelamente, los componentes del Enssemble Diatessaron, que dirige Elena Martínez de Murguía, ultiman la grabación de un disco con la música del espectáculo.

(Sigue) (traducción automática)


 

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