Rick Noack es un periodista que escribe sobre temas internacionales en las páginas de The Washington Post. Hace unos días publicaba un articulo dentro de la sección “WorldViews” de este diario, donde trataba de explicar, con una serie de gráficos y comentarios, la evolución de la “innovación industrial” en el ámbito de la Unión Europea, basándose en informes de la Comisión.

Nosotros hemos seguido con interés desde hace algún tiempo estos informes de los que hemos escrito algunas entradas en las que opinábamos sobre la necesidad de “cargarnos las pilas” para conseguir formar parte del grupo de euro-regiones líderes en este campo. Los artículos en los que de una forma más directa hablamos de estos asuntos son los siguientes:

En el artículo de The Washington Post se hace un análisis de esa evolución en los últimos 8 años, en base al informe publicado en 2016 por la Comisión Europea (que puede ser consultado aquí).

Regional Innovation 2016 UE
Regional Innovation 2016 U

En ese análisis a medio plazo llama la atención la pérdida de peso de la Comunidad Foral Navarra que, para evitar conclusiones interesadas, se inicia en el bienio 2012-2014. Lo mismo que en el último bienio se nota una pérdida en la marcha de la Innovación en la Comunidad Autónoma del Pais Vasco (CAPV), a pesar de que ésta se mantiene en los rankings globales dentro del grupo de las fuertemente innovadoras (que no es el grupo de las líderes).

No existen datos propios de Iparralde ya que aparece englobada dentro de Aquitania, pero también se percibe en esa euro-región una desaceleración que, como en el caso del la CAPV no impide que siga situándose dentro del “grupo 2” en innovación.

Resulta preocupante, mucho, el retroceso global que en este campo se está dando en toda la Unión Europea, incluyendo zonas clave como el norte de Italia, o el sur de Alemania. Que son los corazones industriales de Europa.

Llama la atención la relación que realiza el autor del artículo entre “separatismo” e innovación. Refiriéndose en concreto a dos realidades muy diferentes: la de Baviera y la de la CAPV.  Alguien que lea su reflexión sin conocer la realidad histórica de los vascos sacaría la conclusión, errónea (pero bien alimentada desde ciertos ámbitos políticos y económicos del Reino de España) de que la voluntad de soberanía de los vascos es consecuencia de un posicionamiento “egoísta y monetarista”. Sin tener en cuenta los casi de dos siglos de compromiso de la sociedad vasca con la defensa de su soberanía, nacida en unos tiempos en que los vascos eran de todo menos “ricos”.  Eso sin entrar a valorar el profundo error que supone centrar de forma exclusiva ese espíritu de defensa  del autogobierno vasco a la CAPV.

En todo caso, y una vez más, es interesante tener una visión global que nos ayude a saber donde estamos y qué camino llevamos. Sobre todo para que nuestros responsables institucionales, económicos y sociales no reduzcan la intensidad de la apuesta de los vascos en este terreno fundamental para nuestro futuro.

El artículo incluye también un mapa que nos ofrece una visión del peso de las personas con estudios universitarios en cada una de las euro-regiones analizadas. Ahí sí que los vascos estamos en cabeza, con, al menos, un 120% de personas con formación superior con respecto a la media europea.

Washington Post – 1/8/2016 – USA

Where Europe is most and least innovative, in 6 maps

Europe has long secretly admired Silicon Valley. So when a local European politician wants to emphasize how innovative his region really is, it is common to somehow relate it to the Valley. One example is “Silicon Saxony,” in eastern Germany, with the regional capital Dresden. It’s far from being the only European region dreaming of California, though. When a large German company opened its new headquarters in Munich earlier this year, many felt obliged to applaud the “Silicon Valley spirit” one could allegedly feel. What was so remarkable about it?

(Sigue) (Traducción automática)

 

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