No sabemos que manía guía a los periodistas y blogueros extranjeros para mostrar tanto interés por la relación entre el jugador de futbol vasco Iñaki Williams y el equipo en el que juega, el Athletic.

Parece que todo gira en torno a su color de pie y al origen de sus padres, dos países africanos. Cuando este jugador vasco del Athletic consiguió su primer gol en Primera división, se creo una autentica marea de informaciones en todo el mundo a la que nosotros respondimos con el articulo titulado

¿Iñaki William es negro? Vaya, no nos habíamos dado cuenta

En el que respondíamos a alguna de las tonterías que se estaban afirmando en muchos medios

Hoy nos encontramos con el artículo de Lucas Missori en la web italiana  Passione del calcio, que se titula “Inaki Williams: Cambiare la storia“. Un artículo en el que desde un punto de vista “buenista” intenta analizar el significado social de la llegada de este jugador al primer equipo del club vasco.

La “cosa” empieza más desde el titular: Inaki Williams: Cambiare la storia . La deformada visión etnicista, o incluso racista, de las razones que guían al Athletic a mantener su tradición de jugar sólo con jugadores vascos, es la causante de ese error conceptual que se proyecta en el artículo desde un principio.

¡Con lo fácil que es de entender! Que Iñaki Williams, un joven vasco de padres de origen africano, juegue en el Athletic, no significa que se “cambie la historia” del Club, sino todo lo contrario. Lo que hubiese significado una quiebra de esa tradición, hubiese sido impedir a un joven vasco, nacido y criado en El País de los Vascos, su presencia en el equipo por razones de su color de piel.

Es cierto que hasta hace pocos años no había jugadores de ascendencia africana en el Athletic. Pero esa ausencia no era la consecuencia de una política segregacionista. Se producía, simplemente, porque no había apenas población de ese origen en la sociedad vasca. Con el incremento de la inmigración de ese origen, ha ocurrido lo que era lo natural: que sus hijos se han integrado en la sociedad vasca. Por lo que sólo era cuestión de tiempo que uno de ellos fuera un jugador lo suficientemente bueno como para formar parte de un club vasco de primera división. Lo mismo que no hay jugadores chinos, aunque es probable, dado el incremento de la población de ese origen en el País Vasco, que dentro de pocos años veremos a un vasco de esa etnia jugando en un equipo de futbol.

Lo que, tenemos que reconocerlo, nos ha desconcertado más es el último párrafo del artículo. En el País Vasco ningún inmigrante se enfrenta a una realidad en que es es tratado como “enemigo”. Prácticamente el 50% de los recursos públicos que se dedican en el Reino de España a atender las necesidades de las personas con necesidades (muchas de ellas inmigrantes, incluidos los “ilegales”) se dedican en el País Vasco, con dinero de los impuestos pagados por sus ciudadanos vascos, y gestionados por instituciones vascas.  Por dar el dato a los que desconocer la realidad vasca, los vascos peninsulares no representan el 6% de la Población total del Reino. Todos las personas empadronadas en el País Vasco (que pueden ser hasta inmigrantes ilegales) tienen derecho a Sanidad y Educación, y al cabo de un cierto tiempo viviendo entre nosotros a las ayudas sociales existentes para todos los ciudadanos vascos. Curiosamente, pasa algo similar en relación a los fondos dedicados a la Cooperación internacional.

No sabemos el conocimiento que tiene  Lucas Missori  sobre las políticas sociales de integración y acogimiento que existen en Europa. Pero lo que sí tenemos claro es que no conoce en absoluto las políticas de los Vascos peninsulares en ese campo.

Decir que los inmigrantes tiene serios problemas para “integrarse y conciliarse con la rígida cultura vasca“. Aparte de demostrar desconocimiento (o simplemente ignorancia) sobre lo que se habla, es un insulto. Los emigrantes estudian en las mismas escuelas, van a los mismos hospitales y tienen los mismos derechos civiles que el resto de los habitantes de la Comunidad Autónoma del País Vasco y que de la Comunidad Foral de navarra (otro asunto es cómo están las cosas en la parte norte de donde las decisiones no las toman los vascos sino Paris). Pero es que además, la cultura vasca no es “rígida”. No hay “culturas rígidas”, sino personas o políticas rígidas. La “cultura vasca” somos tiene como características propias la de ser una cultura y la de ser vasca, con lo que ello significa de adaptación al “concepto de los vasco” existente en cada momento de la historia.

Ahora nos falta poner un corolario diferentes (y más real) al que cierra este artículo escrito desde Italia: La historia de Iñaki Williams nos enseña que en el Athletic la tradición se respeta, y que el problema puede estar en que los que miran este asunto “desde fuera” no tienen una idea clara de lo que están hablando. La historia de Iñaki Williams nos muestra, también, que una sociedad que apuesta por la integración y la solidaridad, acaba consiguiendo que su esfuerzo se convierta en un éxito; y que en la sociedad vasca, con todos los problemas y dificultades que puedan existir, entre la xenofobia y la integración, siempre acaba ganando la integración.

Iñaki Williams es un vasco, que se siente vasco, y que juega en un equipo vasco donde sólo los vascos juegan. No hay más secreto.

Passione del calcio – 23/11/2015 – Italia

Inaki Williams: Cambiare la storia

Uno dei motivi per cui si tifa, uno dei sentimenti da cui scaturisce la voglia di supportare una squadra, è senza dubbio il senso di appartenenza ad una determinata area geografica. Inutile negarlo, il tifo, nel bene e nel male, nasce come fenomeno campanilistico. Chi ama il proprio luogo natio ed ama il calcio non può non finire ad amare anche la squadra di calcio della propria città. Ci sono diverse realtà nel mondo del pallone che si fondano su questo legame, che questo legame lo radicalizzano, portandolo fino all’esasperazione. Una di queste è senza dubbio l’Athletic Bilbao.

(Sigue) (Traducción automática)
anuncio-productos-basque-728x85-2