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*La expresión “Paracaidista con orejeras” la utilizamos para definir, en modo coloquial, a una persona que llega a un lugar que no conoce y lo analiza aplicando exclusivamente prejuicios o una percepción limitada de la realidad.

Hemos leído varias veces el articulo firmado por Chris Michael en The Guardian y tenemos que reconocer que nos resulta difícil “salvar” algo del mismo.

The Guardian, es uno de los diarios que con mas respeto leemos. Su nivel periodístico y su capacidad de criterio nos ha hecho incluirle en el grupo de diarios del mundo que más y con mejor criterio habla de los vascos. Hemos referenciado a este diario en casi 80 ocasiones hasta ahora y, la verdad, nunca nos habíamos encontrado un artículo de estas características.

No pensamos eso porque llegue a la conclusión de que la Transformación de Bilbao es algo así como un “gran decorado” creado para atraer visitantes. Algo que ya, de por sí, muestra una falta de conocimiento, criterio y respeto, que dice mucho de la aptitud y actitud como periodista de este señor.  Lo pensamos por algo mucho más básico: la falta de criterio que ha demostrado a la hora de elegir los elementos de análisis que le han llevado a esa conclusión.

El “Efecto Bilbao”

En primer lugar, una precisión previa. El “efecto Bilbao” es un concepto inventado por periodistas internacionales y no por los responsables institucionales vascos. A pesar de que estos últimos se han aburrido de repetir que para entender lo que ha pasado en Bilbao no hay que fijarse sólo en el Museo Guggenheim Bilbao, sino que éste forma parte de un plan mucho mas importante pensado, sobre todo, para hacer que el Bilbao Metropolitano fuera una mejor ciudad para sus habitantes.

Lo mismo que se han cansado de repetir que, por lo tanto, para conseguir un cambio como el que ha ocurrido en Bilbao no puede basarse en un edificio, sino en una planificación global.

Bilbao ha tenido la suerte (y sobre todo la visión) de conseguir realizar un proyecto que se ha convertido en un centro de atracción internacional. Eso se buscaba, pero nadie se imagina que el resultado hubiera sido el mismo, o similar, si el edificio hubiera sido insertado en el centro de una ciudad degradada y sin futuro.

Asi que al leer el artículo de Chris Michael nos empezamos a hacer preguntas. Preguntas como

¿Sabe cuál es la inversión realizada por los vascos en la Transformación de Bilbao?

Como tenemos la impresión de que no tiene ni idea, le vamos a dar una pista

Más de 7.000 millones de euros en el periodo 1980 – 2015

En ese global, cualquiera (con criterio) entiende que los 89 millones de USD del edificio del Museo Guggenheim Bilbao son una cantidad insignificante.

La Transformación de Bilbao, la entrada en la UE y la muerte de Franco

No es la primera vez que nos encontramos con la insinuación de que la Transformación de Bilbao es consecuencia de la entrada del Reino de España en la Unión Europea (UE). O lo que es lo mismo, que se puso en marcha y se construyó en base a las ayudas que a través de los diferentes programas de cohesión y convergencia llegaron a partir de la integración en las estructuras europeas.

Tenemos que hace una puntualización. No podemos evitar hacerlo. En 1986 en Reino de España no entra en la Unión Europea. Entra en el Mercado Común Europeo (MCE).

Sin duda los fondos recibidos a lo largo de 25 años desde las instituciones europeas han ayudado a que la economía vasca se convierta en una de las principales de la Union europea. No nos podemos olvidad que en esos 25 años la CAPV pasó de tener una renta del 88% de la renta media de la Europa de los 15, a tener un 132% de la misma renta media (la de los 27) en 2010 (fuente). Sería interesante comparar esta evolución con las de otras euroregiones para ver cuál es el coeficiente de eficacia con que han aprovechado, en cada caso, dichas aportaciones europeas .

Pero esos fondos en ningún caso ha sido la causa de esa recuperación económica o de la Transformación de Bilbao.

Es bueno recordar que de los aproximadamente 160.000 millones que en fondos de cohesión o de convergencia se recibieron en el periodo 1986-2013 en el Reino de España (118.000 millones en el periodo 1986-2006 y 41.864 millones en el periodo 2007-2013), la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) recibió 4.100 millones. Es decir, los vascos de la CAPV han recibido unos 78 euros por persona y año. Lo que convierte a esta Comunidad Autónoma en una de las que menos fondos europeos han recibido se mire como se mire (PIB, Renta, Población, Paro, …) y convierte a los vascos de esta Comunidad en contribuyentes netos en las arcas europeas.

Pero incluso todas estas valoraciones se olvidan del único y evidente dato que sí es importante: hasta 1980 no vuelve a haber instituciones vascas. Olvidar que los vascos se tiene que enfrentar en los años ’80 del pasado siglo a tres crisis a un tiempo, es no ver lo único evidente. Es no ver lo único que no necesita interpretación.

En los años ’80 los vascos peninsulares recuperan una parte (pequeña) de la soberanía de la que fueron expoliados en un proceso que se inicia con el siglo XIX.  Lo hacen, ademas, saliendo de una dictadura, en plena crisis social y política, y coincidiendo con la más importante crisis económica que había asolado a los vascos en más de un siglo.

En ese escenario no es difícil entender que las instituciones recién creadas necesiten un tiempo para organizarse y crear los planes que guíen la marcha del país a partir de ese momento.

La entrada en la Mercado Común Europeo y la puesta en marcha del proceso de transformación de Bilbao es una coincidencia. Las instituciones vascas ya tienen una gran experiencia de lo que podían esperar de sus “amigos europeos”. Para ello es suficiente con ver qué hicieron después de la Segunda Guerra Mundial para acabar con el régimen fascista de Franco.

Así que el proceso de modernización y recuperación de esa parte fundamental del País Vasco se iba a hacer con su ayuda o sin ella.

Los juicios de valor y otros errores

Hay cosas que desconciertan en el artículo de una manera especial. Nos referimos a los “juicios de valor” en los que el autor da por ciertas afirmaciones erróneas y cargadas de intencionalidad.

Expensive architects” (arquitectos caros) No señor Michael. Las autoridades vascas no recurrieron a arquitectos caros, sino a arquitectos de prestigio. Lo que indica su capacidad de visión.

Cuando uno va a invertir más de 2.000 millones de euros en una red de metro, el criterio que se presenta como lógico es escoger un diseño de estación que tenga unos niveles de calidad, operatividad y diseño que las hagan útiles y atractivas por muchos años. Sir Norman Foster ofreció en su proyecto todo eso, y los usuarios y los expertos internacionales así lo han reconocido.

El Guggenheim, “the biggest fish”. Otra vez NO señor Michael. Puede que haya sido el elemento más mediático, pero no ha sido, ni con mucho, el pez más grande. La inversión apenas supone un 1% de lo invertido en la regeneración del Bilbao metropolitano.

Sin duda es la actuación mas brillante. Pero no es, en absoluto, la más importante. Puede que ese brillo “ciegue” a muchos periodistas. Pero eso no puede ser excusa como para que alguien que escribe en The Guardian sobre la “Historia de las ciudades en 50 edificios” pierda la perspectiva.

La selección de los elementos claves del proceso de transformación de esta ciudad vasca que ha realizado el autor del artículo demuestra su profundo desconocimiento de lo que ha pasado (y pasa) en Bilbao. Obviar en la lista al menos dos actuaciones claves es la evidencia. Nos referimos al Saneamiento de la Ria (30 años de actuación y mas de 800 millones de euros de inversión) y al traslado del Puerto de Bilbao al Abra (650 millones de euros de inversión).

Sin esas dos actuaciones nada de lo que conocemos habría sido posible.

The people seem disproportionately well-off. Una frase tan desafortunada como clasista. La frase completa es:

The city centre is clean. There are lots of expensive retail shops. “El Fosterito”, the glass-tube metro entrances designed by Foster, are slick and futuristic. And the people seem disproportionately well-off.

(El centro de la ciudad está limpia. Hay un montón de tiendas caras. “El Fosterito”, las entradas del metro de tubo de vidrio diseñado por Foster, son resbaladizas y futurista. Y las personas parecen desproporcionadamente acomodadas.)

No hay palabras para describir este párrafo lleno de prejuicios.

¿Le parece mal que Bilbao este limpio (centro y periferia)?.

¿Tiendas caras en el centro de Bilbao? Sí y también baratas. ¿Hacemos una comparativa con el centro de Londres, Paris, Madrid, Roma o Berlin? ¿Acaso considera que Bilbao no tiene categoría para tener tiendas que pasen más allá de lo que el considera populares?

¿”Fosteritos” resbaladizos? puede que necesite revisar las suelas de sus zapatos,

¿Se hace suficiente para los residentes normales Se trata de una pregunta sobre la cultura y su acercamiento a las clases populares (imaginamos). Es muy sencillo de explicar y valen dos ejemplos. Un joven de Bilbao puede asistir a un concierto de la Orquesta Sinfónica de Bilbao pagando 2,5 euros, o a toda la Temporada, pagando 35 euros. El Museo Guggenheim Bilbao tiene más de 15.000 Amigos del Museo (que o bien son individuales -40 euros/año y 20 euros los estudiantes y jubilados- o familiares -70 euros/año-), que con ese pago tienen acceso gratuito todo el años a las instalaciones.

Y ya, el sumum. Personas que parecen desproporcionalmente acomodadas. Vamos a confesarlo. Los ciudadanos vascos que se pasean por le centro de la ciudad son en realidad “figurantes” que contrata el ayuntamiento para que los turistas se sientan a gusto.  ¿Pero qué esperaba? los vascos de la CAPV tienen una renta per capita de más de 29.000 euros.

 

La “crisis de la economía de Bilbao”

Hay una cosa que nos desconcierta de personas de mundo y teóricamente cosmopolitas, que viven en ciudades de muchos millones de personas.  Personas que viven en lugares donde la distancia entre el trabajo y el hogar es de más de una hora. Nos referimos a su obsesión por hacer una lectura “micro” de lo que pasa en Bilbao.

En este artículo nos encontramos ante uno de esos casos.

A struggling city, decimated by the decline of its manufacturing base, had seemingly reinvented itself by – of all things – betting big on culture.

(Una ciudad que lucha, diezmada por la decadencia de su base manufacturera, aparentemente había reinventado a sí misma  apostando fuerte por – de entre todas las cosas- por la cultura.)

No se ha entrado de nada. Bilbao no estaba diezmada por la decadencia de su industria. Toda Europa lo estaba a principios de los años 80. Algunos responsables políticos eligieron rendirse, o abandonar. Que se lo pregunten a los mineros galeses que tuvieron que venir a Euskadi a aprender a reconstruir su forma de vida. Por contra, las instituciones de la CAPV (y la sociedad a los que representaban) decidieron enfrentarse a todos los desafíos a un tiempo y de una forma integrada.

El territorio vasco del que hablamos, abarca 7.000 km2 y tiene una población que supera ligeramente los 2,1 millones de habitantes. De Bilbao a Vitoria, o a Donostia, hay una hora de viaje.  Plantear que Bilbao puede ser analizada de forma aislada es inconcebible.

Lo es en todos los campos, pero en especial en el aspecto económico. Bilbao tiene algo menos de 350.000 habitantes y menos de 42 km2 de superficie. Nadie en su sano juicio pensaría que el futuro de Bilbao pasa por que sea una ciudad industrial.  La economía vasca, y por lo tanto la economía de Bilbao, no está diezmada. Con esa población de 2,1 millones de personas, que las haciendas vascas recauden 12.000 millones de euros, indica lo contrario. Un dato objetivo que indica que la vasca no es una economía diezmada, sino que refleja la realidad de una de las euroregiones líderes de la UE.

Lo que se hace es una ordenación del Territorio y de sus funciones. Bilbao no tiene que acoger industria. Pero en su entorno (Margen Izquierda, Margen Derecha o Txoriherri) la industria, cada vez de mas alto nivel tecnológico, está funcionando.

El papel del Museo Guggenheim Bilbao en la estructura cultural vasca

El papel que se le otorga al Guggenheim Bilbao por parte de las Instituciones vascas, desde un principio, no es el de ser un “dinamizador” de la Cultura vasca. Su objetivo es doble. El evidente, es incorporarse como un elemento más en la estructura cultural del territorio. Pero el fundamental es otro: se hizo buscando una proyección internacional que ayudase al reposicionamiento de la imagen de la sociedad vasca a nivel internacional.

La imagen de terrorismo y violencia que de forma exclusiva había sido proyectada desde hace muchos años en relación con la Sociedad vasca, se quebró desde el mismo día de la inauguración del Museo (e incluso antes).

Aun no se ha enterado el autor de que la operación Guggenheim Bilbao fue una operación de marketing. Así de clarito. Pero no cualquier operación de marketing. Ha sido la mejor operación de marketing que se ha realizado en el mundo en muchos años. 100, 200, 300 millones de euros de campaña publicitaria para explicar que los vascos no constituyen un país de “salvajes terroristas” no habría alcanzado ni mínimamente la efectividad de la construcción del Museo.

Los responsables de las instituciones de la CAPV “vieron” lo que otros muchos en toda Europa no habían visto. Vieron la oportunidad que podría significar para Bilbao y para el conjunto de los vascos cerrar un acuerdo con la Fundación Guggenheim.

Hicieron una apuesta muy grande. Pequeña en lo económico (en comparación con el montante global de lo que se estaba realizando en el Bilbao metropolitano) pero  de alto riesgo en lo que se refiere a prestigio y credibilidad. Fue una apuesta que se realizó con el Gobierno del Reino de España en contra, con los partidos políticos de la oposición en contra, con la mayoría de los medios de comunicación en contra, incluso con la opinión pública en contra.

Nada que no hubiera sido un éxito absoluto habría servido para explicar validad el proyecto. Ahora, como la eficacia del proyecto ya no puede ser discutida, algunos se dedican a buscar los fallos para poder negar lo evidente.

Es necesario comparar opiniones similares, o la tontería del  “anti-Bilbao effect”

Chris Michael alcanza en este artículo sus niveles supremos de profesionalidad, al contraponer modelos con declaraciones de grupos de la “cultura alternativa bilbaina” y las del responsable del Canada Council for the Arts.

Unos critican la política cultural (perdón de subvenciones) de las instituciones vascas; el otro pone su modelo como ejemplo de hacer bien las cosas. Obvio. Los grupos “alternativos”, por definición y principios, deben estar disconformes con las políticas de los organismos públicos (si no, no serían alternativos). El responsable canadiense, es responsable de un organismo institucional, y lógico es que esté conforme y orgulloso de la labor que realizan. Sólo faltaba.

Lo que nos llama profundamente la atención es que Chris Michael, estando en Bilbao, no se haya preocupado en contactar con los responsables de las áreas de cultura de las instituciones. Que no haya preguntado por los presupuestos que se dedican a la cultura. Que no haya dedicado un minuto a preguntarse sobre la actividad cultural hay en Bilbao. Y si lo ha hecho, no se ha dignado recogerlo y transmitirlo a los lectores

Es cierto. En el centro de Bilbao no hay muchas de las cosas que, según el autor, definen la “vida cultural de una ciudad”: galerías locales, la música, las pintadas, los patinadores… (sic). Pero eso no significa que no las haya en Bilbao.

Incluso en lo que se entiende como actividad cultura institucional, la actividad cultural es de todo menos escasa. En la CAPV (2,1 millones de personas, no nos olvidemos) se puede de disfrutar de: Dos orquestas sinfónicas soportadas por el presupuesto público; una Temporada de Opera; una importante red de teatros; museos de prestigio internacional (aparte del Guggenheim); festivales de Jazz (3), de Blues, de Cine, de música clásica, de música coral, de Rock, …

En definitiva un amplio abanico pensado para ciudadanos vascos y no para turistas (que, por cierto, son muy bienvenidos)

Zorrozaurre, viviendas de lujo

Hay momentos del articulo en que este roza los límites del ridículo. Entre estos hay uno que llega a límites hilarantes, si no fuera porque es un texto de The Guardian. Nos referimos a los comentarios del autor sobre el proyecto Zorrozaurre.

Hadid’s billion-pound redevelopment of Zorrozaurre will be a test for that middle ground in Bilbao. Will its 6,000 new houses, two new technology centres and park genuinely engage with local culture, or will it simply be a flashy area for rich Spaniards looking for a waterfront property?

(la reurbanización  de mil de millones de libras de Zorrozaurre de Hadid, será una prueba para ese término medio en Bilbao. ¿Sus 6.000 nuevas viviendas, dos nuevos centros tecnológicos y parque realmente se involucrarán con la cultura local, o será simplemente un área llamativo para ricos españoles en busca de una propiedad en el borde de ria?)

Sin entrar en la valoración económica del presupuesto, que es absolutamente desproporcionada con la realidad, la pregunta en si misma es absurda. Entre otras cosas porque:

  • el 50% de las 5.473 viviendas planificadas, van a ser viviendas de protección oficial
  • de los 838.781 m2, el 25,6% estará dedicado a espacios públicos, y el 13,9% a equipamiento público

 

Un viaje en el tiempo. “20 años no es nada”

El artículo patina hasta en los detalles. Una de las fotos del mismo, la de la avioneta sobrevolando Portugalete, nos sonó nada más verla. En realidad la reconocimos al instante. Es una de las fotografías que acompañan al extraordinario reportaje de Robert Laxalt (el escritor norteamericano de origen vasco) publicado en National Geographic, en el que describe la tierra de sus ancestros, en plena dictadura franquista.

El artículo donde originalmente aparece la fotografía es de 1968, pero en el artículo de The Guardian la situado en un periodo dos décadas después, con este titular:

A plane over Bilbao in 1986, when the city was experiencing serious economic difficulties following the decline of its industry. (un avión sobre Bilbao en 1986,cuando la ciudad estaba experimentando graves dificultades económicas a raíz de la disminución de su industria.)

Ni que decir tiene que, en 1968, Bilbao y en especial su industria pesada, era el “orgullo industrial del régimen dictatorial de Franco“. Una estructura industrial que, mantenida gracias al proteccionismo y sin inversiones y modernización, estaba  en el momento de esa foto, a 10 años de entrar de lleno en la crisis económica internacional de los años 70 del siglo XX.  Una crisis de la que le sacaron la políticas económicas de gobiernos de vascos para vascos y, sobre todo, la energía de una Sociedad que no sabe lo que significa la palabra Fracaso.

 

The Guardian. Un periódico amigo de los vascos

No podemos esperar que nadie acierte siempre, ni The Guardian, ni nosotros, ni nadie. Seguimos afirmando que este diario es un fiel amigo de los vascos. No porque hable bien de este pueblo (que lo hace). Lo afirmamos porque habla con criterio e independencia, sin depender ni dejarse influenciar de lo que otros diarios, que se publican en Paris o en Madrid, dicen de este Pueblo.

Un ejemplo, el editorial que este diario publico en 1937 tras el Bombardeo de Gernika y que el diario recordaba el 30 de abril.  Es por ellos que The Guardian  se encuentra entre las personas e instituciones a los que hace unos días agradecíamos su compromiso con vascos al apoyar la acogida de los niños que el Gobierno Vasco quería alejar del salvajismo franquista en 1937.

Con relación a las criticas y dudas del autor del artículo sobre el apoyo público a la cultura local vasca, sólo tenemos una cosa que decir: Sin duda se pueden mejorar muchas cosas, entre otras apoyar más a los grupos culturales. Pero parece un poco miserable esconder a los lectores la realidad, sólo con el objeto de hacer que la realidad se adapte a las tesis previas.

The Guardian – 4/2015 – Gran Bretaña

The Bilbao Effect: is ‘starchitecture’ all it’s cracked up to be? A history of cities in 50 buildings, day 27

A plane over Bilbao in 1986, when the city was experiencing serious economic difficulties following the decline of its industry. En realidad la foto es de 1968 Photograph: Imacon X5/National Geographic/Getty Images
A plane over Bilbao in 1986, when the city was experiencing serious economic difficulties following the decline of its industry.
En realidad la foto es de 1968
Photograph: Imacon X5/National Geographic/Getty Images

Every struggling post-industrial city has the same idea: hire a star architect (like Frank Gehry) to design a branch of a famous museum (like the Guggenheim), and watch your city blossom with culture. After all, it worked for Bilbao … didn’t it?

(Sigue) (Traducción automática)

 

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  • Zuberoa Andres Mendizabal

    Excelente respuesta. Me ha encantado. Muy bien redactado. Espero haya llegado a manos del señor Michael

    • Muchas gracias. Leído unos días después Igual hemos sido demasiado “contundentes”, pero tenemos que reconocer que nos resulto bastante irritante cuando lo leímos.
      Un pueblo pequeño, que ha vivido durante decenios ahogado en una “mala imagen”, merece un poco de consideración y de respeto a la hora de escribir sobre él.

  • Maarten Volckaert

    ‘slick’ en este contexto no significa ‘resbaladizo’, hombre…

  • ascotinbilbao

    I have to say that for a city this size, the arts offering is very poor, especially live music (maybe except classical, which I don’t know much about). You have to agree with him on that.

    • El concepto “pobre” nos parece tan exagerado como el tono usado por el autor del reportaje. Sobre todo teniendo en cuenta la población de Bilbao y de Euskadi.
      En realidad, la clásica es la menos representada en numero de conciertos que otros estilos musicales.
      No son buenas las percepciones personales cuando se hablan de datos.
      Igual es mejor dar una mirada a algunas agendas de conciertos, de las que cuentan lo que “pasa” en Bilbao.

      Más de 50 conciertos en el mes de mayo (excluyendo Jaz365, la Clásica y la Opera) No parece una oferta “pobre” en una población de menos de 1 millón de personas. Teniendo en cuenta, además, que este no es un mes excepcional en actividad.
      Pueden resultar atractivos, o no, pero eso ya entra en el campo de los gustos. Teniendo en cuenta que, sin duda, esa no es una lista exhaustiva y que ahí no están incluidos ni los de Donostia, ni los de Gasteiz, ni los de Pamplona (ni muchos de poblaciones bizkainas que no están en el Bilbao Metropolitano)
      Dos lugares para comprobar la actividad musical:
      http://bilbolos.com/
      http://www.enterat.com/ocio/agenda-conciertos-bilbao.php

      un saludo