Ya hemos escrito, como cada año, un amplio artículo en referencia a la conmemoración del Bombardeo de Gernika, que se produjo tal día como hoy en 1937, en el que contamos reconocemos a los que, desde cualquier lugar del mundo, ayudaron a aquellos vascos demócratas en su lucha contra el totalitarismo.

Pero no podemos dejar pasar esta oportunidad de aportar más documentación a las personas interesadas en este acontecimiento clave de la historia contemporánea de los vascos (y del mundo).

Hemos encontrado un documento muy interesante que queremos compartir con todos los que quieran profundizar sobre la trama de mentiras que, en torno al Bombardeo de Gernika, los fascistas, sus amigos y sus herederos han vomitado (y vomitan) desde el día siguiente del mismo, hasta el día de hoy.

Es un trabajo realizado por Javier Ortiz Echagüe, titulado ” «Esto no es Guernica…». Fotografías en prensa de la destrucción de Guernica durante la guerra civil española.” que recoge la lucha entra la verdad y las mentiras sobre lo ocurrido en Gernika en los meses siguientes al bombardeo.

A pesar de su titulo, el trabajo dedica una parte importante de extensión a recoger como los fascistas intentaban crear una red de mentiras con el objetivo de no aparecer ante el mundo como lo que eran: culpables de un crimen de guerra. Mientras, por otro lado, el Gobierno vasco y algunos periodistas, testigos de lo sucedido, explicaban al mundo la tragedia ocurrida.

El estudio está repleto de las informaciones recogidas por medios de comunicación de todo el mundo. De todos, nosotros hemos escogido la composición fotográfica publicado por la revista Volks Illustrierte en su nº 22 de 2 junio 1937. Obra del pintor alemán, artista gráfico, artista de fotomontaje,  y escenógrafo, John Heartfield.

La imagen presenta a una mujer y su hijo en brazos, con una casa en ruinas al fondo y las palabras del Lehendakari Aguirre dirigidas al mundo, y publicadas por Regards el 6 mayo 1937, en respuesta a las mentiras que sobre lo ocurrido en Gernika lanzaban los fascistas, y reproducían sus medios amigos en todo el mundo:

“Devant Dieu et devant l’Histoire qui nous jugeront, j’affirme que, pendant trois heures et demie, les avions allemands ont bombardé, avec acharnement inconcevable, la population civile sans défense de la ville historique de Guernica, réduisant en cendres la célèbre cité, poursuivant du feu de leurs mitrailleuses les femmes et les enfants qui fuyaient affolés”

“Ante Dios y la historia que nos juzgará, yo afirmo que, durante tres horas y media, los aviones alemanes bombardearon, con furia inconcebible, la población civil indefensa de la histórica ciudad de Guernica, reduciendo a cenizas la famosa ciudad, ametrallando a las mujeres y niños que huían presas del pánico “

Noel Monks, el corresponsal del Daily Express que fue testigo directo del bombardeo de Gernika. Como recogíamos en un articulo anterior:

“Volví al pueblo ennegrecido al amanecer. Las llamas se habían apagado pero las ruinas ardían lentamente. Vi más de ochocientos cadáveres. Otros trescientos cadáveres no eran reconocibles como tales porque no eran cuerpos, eran solo manos, piernas, brazos, cabezas y pedazos de carne humana. Muchos cuerpos tenían heridas de bala, balas de las ametralladoras de los aviones”.

Esa es la unica verdad.

En este trabajo podemos encontrar los recuerdos del entonces muy joven Jorge Oteiza sobre sus sentimientos al enterarse de la noticia en Buenos Aires:

“Aquella noche me encontré llorando en la pequeña plazoleta con el retoño del árbol de Guernica, y otros patriotas que fueron llegando. En esos mismos días el anuncio de una gran concentración de alemanes nazis en el Luna Park. Yo creo que, según dijeron, anduve enloquecido, propuse distintas operaciones de respuesta vasca, una de ellas, para estremecerse, de fulminante naturaleza bélica”

Por contra tenemos, tenemos a modo de ejemplo, la declaración oficial del mando sublevado desde Salamanca que el 28 de abril aseguraba:

“No hay aviación alemana ni extranjera en la España nacional. Hay aviación española. Noble y heroica aviación española, que lucha constantemente con aviones rojos que son rusos y franceses y conducen aviadores extranjeros”

O lo que Victor de la Serna publica en el ABC del 19 de mayo

“son los separatistas los que han incendiado Guernica, con una morosa perversidad de sacrílegos”.

Una mentira que se extiende hasta hoy. De una forma más sutil pero igual de cruel y miserable: Como no pueden negar la evidencia del bombardeo, se minimizan sus consecuencias. Asegurando que las tragedia no fue tal, que los daños fueron muy pequeños, y que una pequeña escaramuza se magnificó desde el bando republicano como una maniobra propagandistica .

La investigación

«Esto no es Guernica…». Fotografías en prensa de la destrucción de Guernica durante la guerra civil española.

de Javier ORTIZ ECHAGÜE

Se puede leer en el volumen 16 de  Revista Estudios sobre el Mensaje Periodístico (PDF aquí)

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