Greg Hahn, periodista por la Universidad de New York, es el Director de Comunicación y Marketing en la Universidad de Boise, donde llegó después de años de trabajo en la TV pública de ese Estado

Él ha escrito un articulo en la web Boise Weekly que ha titulado, “Essay: Blood Relations. On love and Basque sausage” (“Ensayo: relaciones de sangre. Sobre el amor y el embutido vasco“). Porque no hemos contado lo más importante de su currículum, y es que está casado con una vasca. Vasca de USA, pero vasca.  La esencia de ser vasca es algo que no lo cambia ni la distancia de la tierra originaria, ni las influencias de otras culturas o formas de vida.

Su ensayo, magnífico, cuenta cómo la primera foto que vio de la que sería su futura esposa, estaba pegada en la nevera del apartamento de ella, y  en la instantánea su futura mujer aparecía con los brazos sumergidos hasta los codos en un balde lleno de sangre. Estaba en plena elaboración de la mortzilla, durante la matanza.

La gastronomía, y el amor (¿o es al revés?) crean lazos de sangre. Mas aún si esos lazos están relacionados con la morcilla, el chorizo, o cualquier otro producto de una txarriboda (¡que por algo se llama así!). Lo que, indefectiblemente,  le llevó a Greg Hahn, a partir de ese momento, a acompañar a su mujer y familia a las labores propias de la matanza, al centro de California. Él no lo sabía, pero su destino estaba escrito en la puerta de un frigorífico, a sangre.

Esta claro que la gastronomía vasca, al menos la que depende del cerdo, le ha enamorado al autor del artículo. Un amor profundo e intenso, que incluso le ha servido para convertir la preparación de los chorizos en una especie de evento comunitario, que ayuda a mejorar las relaciones, y quién sabe si a alimentar nuevos amores.

No se pierdan su ensayo sobre la sangre y los vascos. No tiene desperdicio (como el cerdo).

Boise Weekly  – 174/2015 – USA

Essay: Blood Relations. On love and Basque sausage

In the first photograph I ever saw of the woman who would become my wife, she was grinning ear to ear with her arm elbow-deep in a bowl of blood. She was making mortzilla—a traditional Basque sausage that takes advantage of a high-protein, low-carbohydrate part of every animal that more squeamish cultures simply allow to run down the drain at the slaughterhouse. Not to get too graphic, but as blood cools, it tends to clot. The traditional way to prevent this is to stir it with your hands in a bowl of ice water.

(Sigue) (Traducción automática)

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