Nos encontramos en PhilStar un artículo sobre Iñigo de Loiola, que condensa en sus líneas algunas de las típicas y tópicas variaciones y deformaciones que la visión monolítica de lo español, ha introducido a la vida del santo vasco Iñigo de Loiola. Lo que se escribe sobre San Ignacio, en muchas ocasiones nos recuerda a la Canción de Roldan. Como los francos no iban a reconocer el pillaje de las tropas de Carlomagno en Pamplona, tras su derrota de Zaragoza, no podían contar que fueron los vascones los que atacaron, en Orreaga-Roncesvalles, a las tropas del fundador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Por ello, decidieron atribuir el ataque a las tropas sarracenas, evitando así, además, tener que explicar por qué los navarros atacaron tan victoriosamente a la retaguardia del ejercito en retirada. Aquel invento, aquella mentira histórica, se instaló de tal manera en nuestra memoria colectiva, que hoy es el día en que en muchos lugares aún se enseña que la Batalla de Roncesvalles fue entre las tropas de Carlomagno y las de los arabes, que los atacaron a traición, mientras los francos volvían a sus tierras, y claro, del pillaje de Pamplona, por parte de los francos, ni una referencia. No importa que la realidad sea evidente, la falsedad tiene mas peso.

Algo parecido pasa en el caso de este guipuzkoano al servicio del Rey de Castilla. La primera gran deformación de la historia que nos encontramos en el artículo, se refiere a las causas de la guerra en las que San Ingacio fue herido (si es que fue en una batalla donde se hirió). Nos dicen que los franceses habían invadido Navarra y que Ignacio de Loiola estaba defendiendo su capital, Pamplona, de esa invasión francesa. Mentira. Los reyes de Navarra, con ayuda de tropas de sus aliados franceses, estaban intentando recuperar la parte sur del Reino, que Fernando el Católico habia invadido y conquistado en 1511. Es decir los franceses no invadian Navarra, sino que ayudaban sus legítimos monarcas a recuperar el Reino. Otra cuestión esla razón de que un vasco luchaba a favor del rey de Castilla en contra de los intereses de otros vascos. Pero esa es otra historia, que refleja muy bien la parte más tragica y negativa de un pais que durante siglos ha vivido de espaldas de si mismo y de sus intereses. No fueron, por tanto los franceses los que mandaron a Ignacio a su casa a recuperarse, sino los vascos de Navarra.

Luego viene la alucinante explicación que, según los expertos, tiene apellido Loyola: lobos y olla. Hay veces que la capacidad de inventiva de algunos individuos para dar explicaciones a su medida nos deja absolutamente desconcertados. Si un experto afirma que ese es el origen de ese apeliido, sólo demuestra una cosa: que sera experto de algo, pero no de este asunto.  Iñigo de Loiola, provenía de una familia vasca, que hablaba en euskera, en un territorio, el de Gipuzkoa, donde todos hablaban en euskera. en un tiempo, además, en el que los lemas de los blasones se escribian en latín, la lengua culta de la época, y no en un castellano aun en formación. Es, simplemente, alucinante.

Ignacio, o mejor Iñigo, pues ese era su nombre, era un vasco que fundó una orden que refleja el espíritu de los vascos con una precisión asombrosa: disciplina; amor al trabajo;  orden;  responsabilidad; igualdad; o importancia de la persona por encima de su origen, raza, situación cultural, social o económica. Los Jesuitas han sido una de las mayores fuerzas de influencia occidental desde su fundación. Han sido una fuerza revolucionaria, desde las Reducciones de Sudamérica, en la que defendian a los indígenas de españoles y portugueses, hasta su papel muy relevante en la Teología de la Liberación, en las que defienden a los más desfavorecidos de las nuevas formas de explotación del siglo XX.

Ese fue el gran legado de Iñigo al mundo. No la creación de una orden religiosa, sino la creación de los Jesuitas. En los que sembró muchas de las cosas buenas, y menos buenas, que como vasco habia recibido como herencia cultural. Porque el era vasco, en el sentido más profundo de la expresión, al igual que San Francisco Javier. Sólo esa comunión de lenguas, cultura, tradiciones y país, explica cómo un oficial de los invasores castellanos y el hijo de una familia que lo había perdido todo defendiendo la independencia del reino vasco de Navarra, no se matasen al encontrarse mientras estudiaban el París. Y sólo eso pudo permitir que ese joven navarro siguise a ese extraño gipuzkoano que quería hacer una orden que sólo obedecia al Papa y sólo a el daba explicaciones.

PhillStar – 31/7/2011 – Filipinas

Confronting world hungers with St. Ignatius of Loyola

Ruinas de las reducciones Jesuíticas (Paraguay) disueltas por haberse convertido en la práctica en soberanas dentro del los imperios coloniales español y portugués. Defendiendo a los indios

 

The name ‘ Loyola ‘ has become such a popular name since the vast area known as Loyola Heights came to existence in Quezon City when the old Ateneo de Manila transferred there from its old place in Ermita and became its most famous landmark. Subdivisions around the Ateneo would always specify in their addresses that the location was Loyola Heights, meaning a well-appointed place. The name has become prestigious, surely not in the way ‘Loyola’ was originally known in the 16th century.

(sigue) (traducción automática)
anuncio-productos-basque-728x85-2