Doble Espacio, la Revista de la Escuela Superior de Periodismo de la Universidad de Chile,  acaba de publicar en su web un artículo firmado por Claudia Ávila Bravo en el que se recoge las historias de dos exiliadas vascas en Chile: María Elena Solas, de Bilbao (Bizkaia) y Aurora Indurain de Pamplona/Iruña (Navarra/Nafarroa). Ambas pertenecientes a la Euzko Etxea de Santiago de Chile.

Una vez más, leyendo este reportaje, nos preguntamos cuántas micro-historias de nuestros compatriotas en el mundo, y en nuestra tierra, esas que son tan esenciales para construir una historia propia basada en lo ocurrido en nuestra sociedad, se han pedido por no haber podido/sabido recogerlas. Hoy, desde Chile, nos recuperan dos.  Algo que es muy de agradecer.

Chile acogió a muchas de aquellas y aquellos vascos que huían de su tierra para no ser asesinados, encarcelados o reprimidos. La verdad es que llegaron a un país en el que sus antepasados vascos tuvieron una gran influencia. Tanto en la época colonial, como en el proceso de independencia, en la evolución de la República o en la historia reciente de aquel país. Como decía Miguel de Unamuno: «Solo dos cosas de índole universal han hecho los vascos: La creación de la Compañía de Jesús por mérito de Iñigo de Loyola y la República de Chile por los vascos».

Nos ha llamado la atención el uso del término “autoexilio” en el titulo del artículo. Si bien el diccionario de la RAE define el termino «exilio» de estas dos maneras:

1. tr. Expulsar a alguien de un territorio.
2. prnl. Expatriarse, generalmente por motivos políticos.

nos cuesta aceptar la idea de que «autoexilio» es un sinónimo válido de «exilio» en su segunda acepción. Después de todo «autoexilio», vendría a significar que alguien se va de su país por decisión propia. Suponiendo que alguien abandone su casa por voluntad propia, el término que mejor encajaría sería el de «emigar». Exiliarse implica la existencia de una persecución, o un peligro, que te obliga a marcharte. Es decir no es por por decisión propia, es por una imposición. Para distinguir el primer concepto del segundo, bastaría con referirse al primero con un término que lo define mucho mejor: «deportación».

Seguro que en ese centro vasco, y en todos los del mundo, hay historias para recoger y recordar. Historias importantes para construir la historia de nuestra nación.

Doble Espacio –  1/8/2022  – Chile

Del País Vasco a Chile: Historias de autoexilio

En años distintos, María Elena y Aurora, ambas originarias del País Vasco, llegaron a Chile. Hoy con más de sesenta años de amistad se reúnen cada miércoles a conversar, compartir una bebida o un té y a jugar Mus. El punto de encuentro por excelencia: el centro vasco Euzko Etxea, escenario de cada recuerdo.

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