Stewart Reddin es un irlandés miembro del Stoneybatter & Smithfield People’s History Project , y ha formado parte activa del Comité Gernika 80 que ha recordado en Dublín el aniversario del Bombardeo de Gernika. Apareció en nuestro blog por ese compromiso de difusión de este negro momento en la vida de los vascos. Este comité fue, además, el que contó en el diario The Irish Times a la historia del Jack Prendergast el Republicano irlandés que se unió a los gudaris en su lucha contra el fascismo.

Stewart Reddin es una persona profundamente interesada por la historia de nuestro país, sobre todo la contemporánea, como lo demuestran sus dos trabajos publicado: Massacre in Gasteiz: The Basque Country’s Bloody Sunday and Gernika 80 Then & Now — 80 Years of Basque-Irish anti-fascist struggles.

Manteniendo este compromiso de estudiar y difundir la historia más cercana de neustra nación, con el inicio del mes de noviembre ha publicado en la plataforma Medium, un extenso artículo en el que se relata el terrible año de 1975. El último año de la vida del dictador Franco. En esos últimos estertores, el dictador y su régimen ilegal, asesino y corrupto, “regaló” a los vascos un año terrible en la historia contemporánea de nuestro país, en el que los sucesos trágicos, la violencia, y la represión fueron los verdaderos protagonistas de nuestras vidas.

Algo que no fue sino la continuación natural de lo que su dictadura significó para todos aquellos que no era “de los suyos”. Su insurrección militar; los asesinatos salvajes durante toda la Guerra (incluso en los lugares donde nunca hubo frente); la represión salvaje tras el final de ésta; o el régimen de terror que se prolongó hasta incluso después de su muerte; no son sino diferentes aspectos de la espina dorsal de franquismo: la inhumanidad, la violencia y la ilegitimidad más absolutas.

En aquel año terrible, los acontecimientos fueron desarrollándose en una evolución trágica que alcanzó su cénit en septiembre. Un 27 de ese mes se produjeron los últimos fusilamientos del Régimen creado por el dictador y sus aliados. Aquél dia fueron asesinados los miembros de de ETA político-militarJuan Paredes Manot (Txiki) y Ángel Otaegui, y los miembros del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) —José Humberto BaenaJosé Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz. Fueron fusilados apenas dos meses antes de la muerte del dictador, que hizo su ultima aparición pública, pocos días después de esos asesinatos. Como consecuencia directa de la reacción internacional ante aquellos crímenes, 1 de octubre el dictador se asomó por última vez al balcón del Palacio de Oriente para recibir un baño de masas de sus muchos seguidores y para  volver a acusar, una vez más, de todos los males de “su España” a una “conjura masónica-izquierdista”.

Por desgracia, la represión, la opresión y la violencia, no acabaron con la muerte del dictador. Ni su Régimen tampoco.

Stewart Reddin nos brinda una crónica de aquel año terrible, en la que relata cómo la dictadura no dudó en usar todas las armas a su alcance (incluso las ilegales para aquel sistema en el que la ilegalidad era su base fundamental) para impedir que la sociedad vasca, y la española, avanzara en la consecución de sus ansias de libertad.

En este mes de noviembre de 2017, en el que vivimos sucesos tan extraordinarios como los de Catalunya, es bueno recordar qué ocurre cuando el Estado español, (entonces el Régimen de Franco y hoy el Reino de España) decide hacer oídos sordos a las demandas de los ciudadanos de una nación.  Cómo la imposición de conceptos como la “Razón de Estado”, o la “indisoluble unidad de España”, puede dar lugar a que los principios básicos de la democracia, el respeto a la voluntad de los ciudadanos y de los pueblos, o los mismos derechos civiles y humanos, dejen de tener importancia.

Ciertamente no se puede pedir diálogo, negociación, o voluntad de acuerdo, a un régimen dictatorial, o no democrático. Ya aprendimos (a base de mucha sangre, de mucho dolo y de muchas lágrimas) que nada de esto se podía esperar de las estructuras del franquismo, ni de sus defensores. En los próximos meses veremos qué se puede esperar de las estructuras políticas del Reino de España, del Régimen del 78,  y de sus defensores.

Medium – 1/11/2017 – USA

Internment, Torture, Executions: The Basque Country in the dying days of the Franco dictatorship

The forty year reign of Spanish dictator General Francisco Franco came to an end with his death in November 1975. In his final year Franco oversaw a brutally enforced state of emergency in two provinces of the Basque Country during which thousands were detained without trial and systematically tortured, the Basque public was terrorised by the official armed forces of the state and its proxy gangs, and the media was heavily censored.

(Sigue)
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El dictador Franco en su última aparición pública el 1 de octubre de 1975, rodeado de las autoridades de su régimen
El dictador Franco en su última aparición pública el 1 de octubre de 1975, rodeado de las autoridades de su régimen

 

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