La influencia que va a tener el recién electo presidente de los USA en todos los campos que nos podamos imaginar es una evidencia incontestable. Algo que ya podemos comprobar  en el primer día después de las elecciones. No queremos pensar qué será cuando coja, efectivamente, las riendas de ese país como presidente.

Una de las obsesiones del que era hasta ayer candidato a presidente, son las relaciones de su país con el vecino del sur, es decir con México. Curiosamente, sabiendo que una parte significativa del territorio actual de los USA eran territorio mexicano hasta que cambió de manos por causa de una guerra, parece extraña la preocupación que sobre el incremento de la población mexicana en los USA ha mostrado el empresario metido a político.

Hay una línea de reflexión en la que se auguran malos tiempos para la economía mexicana si los USA inician un periodo de cierre de fronteras a personas y mercancías (nos imaginamos que el objetivo es cerrarlas sólo en el sentido fuera-dentro).

Nos hemos encontrado en la web de Harvard Business Review (la prestigiosa revista gerencial de Harvard Business School) un artículo del profesor universitario (y “gurú mundial” del management), Alejandro Ruelas-Gossi, que opina todo lo contrario.

Su línea argumental se basa en la idea de que un cambio en las relaciones económicas y comerciales entre ambos países puede ser que sea lo que necesite México para “modernizar” su estructura económica y productiva. Centrada en estos momentos en suministrar a su vecino del norte, materias primas, o servicios de baja capacitación. Ciertamente un cambio de ese tipo generaría problemas a medio y corto plazo, pero también podría ser, si existe la voluntad social necesaria, el catalizador de una transformación productiva, económica y social de este país.

El autor del artículo pone ejemplos de cómo otras economías han sido capaces de salir adelante y “hacerse un hueco” gracias a la planificación, el I+D, la colaboración público-privada y un esfuerzo enfocado a mejorar y introducir un mayor valor añadido en los procesos productivos. Los modelos que introduce son tres:  la industria de la leche en Nueva Zelanda, la producción de acero del País Vasco, y la fabricación de cobre chileno.

Sin duda resulta “halagador” que pongan a la economía de tu país como modelo para otro, y la lo hemos visto en más ocasiones (con Austria, o con toda Iberoamérica-Caribe, por ejemplo).

Pero más allá del “momento orgullo” que uno puede vivir leyendo estas cosas, nos parece que hay un nivel mucho más profundo e importante. El de poner en valor la apuesta que la sociedad de la CAPV en concreto y los vascos en general, están haciendo apoyando “la investigación de clase mundial y la innovación a nivel local“.  

Cuando hace menos de 30 años los responsables institucionales de la CAPV anunciaban sus planes y proyectos para impulsar la creación en nuestro país de una industria aeronáutica, de bio-ciencia, eólica,…. un importante sector de las “fuerzas vivas” (partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, “intelectuales”,…) de la sociedad vasca lo presentaban como planes vacíos de contenido, “fuegos de artificio” para despistar a la gente de la dura situación económica que se estaba viviendo. Todo eso es hoy una realidad pujante, y un referente internacional, y aún estamos esperando que alguien admita su error. Y tenemos la impresión de que esperaremos “sentados”.

Merece la pena leer este artículo. No es complicado ni farragoso. Tiene la enorme virtud de estar lleno de “sentido común” más que de teorías económicas. Y  eso es una gran virtud. Llevamos años viviendo inmersos en “teorías económicas” que están llevando al abismo a los europeos (y casi todo el mundo), y al tiempo, como consecuencia lógica, estamos viviendo en una ausencia de “sentido común” en los ámbitos de decisión de la política económica, e industrial.

Pero qué se puede esperar cuando los responsables económicos de media Europa afirman que llevar la economía de un país es como llevar la economía de una casa. Reduciendo las capacidades y competencias de una sociedad, de los estado, y de las instituciones comunes de Europa, a las propias de un/a amo/a de casa. Y lo dicen sin pestañear,sin ponerse rojos, o sin “morirse de risa” por el “chiste” que acaban de contar.

Actualización. Incluimos una entrevista en la que el autor del artículo habla específicamente de las industrias vasca

Harvard Business Review – 9/11/2016 – USA

Why Mexico’s Economy Doesn’t Depend on the Next U.S. President

The Mexican peso initially fell 13% in trading after Republican Donald Trump won the U.S. presidency in a surprise result over Democratic nominee Hillary Clinton. It was the biggest drop for the currency since an economic crisis in 1994. President-elect Trump has threatened to rip up and renegotiate Mexico’s most important free-trade agreement: NAFTA. The Trans-Pacific Partnership that would have linked Mexico in a free-trade agreement with the United States and 11 other countries is now as good as dead. To be sure, these roadblocks to further trade and investment will damage Mexico’s economy in the short and medium terms. However, I fear that Mexico continuing its existing trade-based economic strategy will not necessarily produce different results in the long term — as it wouldn’t for any other developing country.

(Sigue) (traducción automática)

Fomento San Sebastian – 6/2014 – Euskadi

Alejandro Ruelas-Gossi

“Ya no se venden productos, se transmiten historias”- Dentro de la agenda de divulgación del proyecto Talent House de Fomento de San Sebastián, Alejandro Ruelas-Gossi profesor de Estrategia en la Adolfo Ibáñez School of Management de Miami, impartió una conferencia sobre la gestión empresarial.

(Sigue) (traducción automática)

 

anuncio-productos-basque-728x85-2