Escribiendo sobre el artículo del Lehendakari Ibarretxe publicado en Open Democracy, nos hemos acordado de la afirmación ,nefasta, de Carlos Solchaga que fue ministro del Gobierno del Reino de España en tiempos de Felipe González, que afirmaba, con sorna, que “la mejor política industrial es la que no existe”. Mientras los responsables económicos e Industriales de la Comunidad Autónoma del País Vasco, creaban la SPRI o ponían en marcha el Plan 3R. Que buscaba, por un lado, una desaparición controlada de las industrias incapaces de sobrevivir en aquella crisis global terrible que vivió de una forma especial la Sociedad vasca, y que por otro lado empezaba a definir lo que iba a ser la recuperación del tejido productivo vasco a través de la formación, la internacionalización y el I+D+i.

Si nos permiten las comparaciones, aquella sí que fue una crisis dura. Entre otras cosas, porque afectaba de pleno a la base de la economía industrial vasca, que era el sector siderometalúrgico, y nos pillaba a la salida de una dictadura donde las empresas habían vivido en un estado de absurda sobre-protección. A principio d e los años 80′ la internacionalización era una palabra desconocida en la inmensa mayoría de las industrias del país. Además no existían sistemas de protección social que paliasen, aunque fuese de alguna manera, las consecuencias sociales del desempleo y las instituciones vascas tenían que enfrentarse a la crisis al tiempo que iban naciendo.

Poco más de 30 años después, nos enfrentamos a una crisis global en la que, con todas las dificultades que está pasando, la economía y la sociedad vasca están mas fuertes y preparadas que en ninguna otra de las que sen han vivido desde mediados del siglo XIX. En buena parte por la labor realizada, por todos, en los años duros de los años 80 y 90 del pasado siglo. Eso significa que debemos aprender de los éxitos o aciertos anteriores. Más ahora que no tenemos el sobrepeso de la violencia lastrando el avance de nuestra sociedad.

El Gobierno Vasco presenta su política para la Reactivación Económica y el Empleo que consta de programas por casi 1.700 milllones de euros. ¿Es la política industrial perfecta? Seguro que no. Entre otras cosas, porque la política del gobierno vasco anterior liderado por el PSOE con apoyo del PP ha lastrado al gobierno vasco con unos niveles de deuda que no dejan todo el margen de maniobra necesario. Pero no hay que olvidarse que la población de la CAPV, que es el ámbito de actuación de estos planes, tiene poco mas de 2.100.000 personas, lo que significa que son mas de 750 euros por habitante.

El plan gira en torno a cuatro áreas

  1. Reactivación económica y empleo
  2. Formación y empleo
  3. Juventud y Empleo
  4. Empresa e Industria vasca

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Nos imaginamos que , a los que se mostraban contrarios a las explicaciones de Ibarretxe en su artículo en Open Democracy y a los que piensan como ellos, estas medidas le parecerán, sesgadas, racista e inadecuadas. Es más incluso les parecerán insolidarias. Mientras, seguiremos viendo cómo el dinero del Reino de Reino de España (el de todos) se destina a cubrir los agujeros que han creado los mismos que hoy gobiernan, o sus amigos. Eso sí, dentro de unos años tendremos que volver a escuchar que los vascos son “ricos” y “los españoles” pobres, porque los vascos son unos insolidarios que no reparten su riqueza, caída del cielo según parece, entre aquellos que llevan 30 años viviendo de Subvenciones, Fondos de Solidaridad Interterritorial, Fondos de Cohesión Europeos, y similares.

Es verdad que los responsables de la crisis, pasada actual y futura, que viven de forma endémica ciertas partes del Reino de España, son consecuencia directa de las decisiones de sus políticos. Pero no nos olvidemos que los políticos los eligen los ciudadanos en las elecciones, así que la culpa tampoco les queda muy lejana.

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