El candidato a la presidencia de Venezuela, Henrique Capriles Radonski, aparece en sus actos de campaña, con una gorra con visera (que para nosotros son tan típicas de los jugadores de beisbol ) decorada con los colores de la bandera  y con el escudo de su país.  Parece que no ha sentado muy bien al Consejo Nacional Electoral, que le ha prohibido su uso.

La razón de esa prohibición es debida a que hay un artículo del reglamento electoral de Venezuela que prohíbe la propaganda que “utilice los símbolos nacionales o regionales de la patria o de los próceres de la República Bolivariana de Venezuela, o los colores de la Bandera Nacional o Regional”.

Hemos seguido, un poco desde lejos y con una cierta extrañeza, el debate impresionante que se ha creado en torno a esta, para nosotros, incomprensible decisión. Porque sí el uso de la dichosa gorra tricololor, es un imcumplimiento de la legalidad electoral, qué se podría decir del uso (abuso) que el actual presidente de Venezuela hace, por ejemplo, de uno de los próceres de Venezuela y de toda Iberoamérica: Simón Bolivar.

Pero ese es un asunto interno de lo venezolanos, como se suele decir en estos casos. ¿Qué nos ha hecho escribir sobr este asunto? Pues que de alguna manera han metido a los vascos en la refriega. ¿Cómo? Se preguntaran ustedes. Vamos a ver si nos explicamos. Ya saben que  el actual presidente de Venezuela, Hugo Chavez, es militar de carrera, y le gusta aparecer vestido con uniforme y usando una boina roja. De tal manera que se ha creado una especie de polémica en torno a los significados que tienen respectivamente, las boinas y las gorras.

Los defensores de la gorra, afirman que ésta es un simbolo de libertad, democracia, justicia , desarrollo, progreso…. Por contra, esos defensores de la gorra, definen a la boina como, a la vez, individualista, separatista, asociada más con la emoción que con la razón, con destino autoritario y  concepción militar. Sin entrar en que es difícil imaginar que una cosa sea a al vez individualista y de concepción militar, parece que los críticos con la boina se olvidan de que desde los años 60′ la boina ha sido un auténtico símbolo revolucionario, debido en buena parte a su uso por algunos de los principales guerrilleros sudamericanos.

¿Pero cuando llegamos a los vascos? Pues ahí va. La periodista Eliana Pineda, en un artículo de opinión en el diario La Verdad, introduce un  párrafo (impresionante):

Aunque usted no lo crea, la boina, también es una gorra, pero de una sola pieza, es de origen vasco, generalmente de lana y sin visera, su uso es más individualista, separatista, asociada más con la emoción que con la razón, con destino autoritario y  concepción militar. De allí que las diferencias, a pesar de que sí son notorias, entre una gorra y una boina no sean muchas ni insalvables, lo que sí difiere y caracteriza es el perfil de quien la viste, en este caso, tener puesta una gorra evidencia  juventud, frescura e innovación en la toma de decisiones, enfrentando modelos desfasados, envejecidos sin nada nuevo que contar.

Y como se suele decir, hasta ahí hemos llegado. La boina vasca, la txapela, no tiene nada que ver con las que llevaban los militares nazis, o los boinas verdes, ni, claro está, con la que lleva el presidente Chavez. La boina vasca, la txapela, tiene que ver con el Pueblo, con los pescadores, agricultores y operarios vascos, que durante siglos han sido capaces de luchar por mantener sus libertades en contra de los intentos de subyugarlos. Es la prenda que usaron los antepasados de Simon Bolivar, o de los miles de anónimos libertadores de origen vasco que pelearon por la independencia de los países de Iberoamérica. La boina vasca, la txapela, es un símbolo que ha sido usado por los poetas, pintores y bohemios en Europa y América. La boina vasca, la txapela, no es un elemento invasivo introducido por el imperialismo cultural americano, que nos quiere convencer de que sólo lo suyo represente la modernidad.  Solo nos haría falta oír que el vino refleja lo antiguo, lo decrépito; y  que el refresco global americano, es un símbolo la modernidad y la salud.

Desde nuestro punto de vista, confundir el usuario con la prenda, o mejor dicho atribuir a la prenda los defectos y problemas que tiene el que la usa, parece poco acertado. Pero cada uno es libre de equivocarse como más le guste. Pero por favor, en esas historias, que nos nos metan a los vascos. Que no tenemos nada que ver.

La Verdad – 18/8/2012 – Venezuela

Gorra vs. boina

A través de la historia y de tiempos inmemoriales, la gorra es una prenda sencilla de tela o punto para abrigar la cabeza, casi siempre es de colores encarnados, usada desde la antigüedad y con ligeros variantes en todos los países y que la mayoría de ciudadanos de esta aldea global la han adoptado como emblema de libertad, igualdad, paz y fraternidad, usándose en todos los ámbitos, tanto en política,  deporte, ciencia, religión, cultura y moda vanguardista, convirtiéndose en un símbolo genérico de civilidad y actualidad.

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