No es la primera vez que mantenemos un debate epistolar con el reconocido periodista brasileño Ricardo Setti. En noviembre de 2011 respondíamos a un artículo (también publicado en su columna de Veja) sobre el fin de ETA, en el que daba una visión de lo que estaba ocurriendo en Euskadi que, desde nuestro punto de vista, estaba muy lejos del enfoque adecuado.

Hoy nos encontramos con una nueva reflexión en la que, partiendo del futbol, proyecta conclusiones que, también desde nuestro punto de vista, caen en el mismo error de enfoque.

En primer lugar, confunde las causas de la decisión estratégica de un club que ha decidido jugar sólo con jugadores de su país. El Athletic, que es como se le conoce popularmente al equipo bilbaíno, juega solo con  jugadores vascos desde hace un siglo. No se trata de una decisión anti-española, ya que no juega ni con jugadores españoles ni de ninguna otra nacionalidad. Por el contrario se trata de una política a favor.

Una política a favor de la propia identidad y del orgullo de ser un equipo que se mide cara a cara con los mejores combinados mundiales (perdón, queríamos decir con los mejores clubs españoles o europeos) con una alineación formada por jugadores nacidos  en una comunidad de apenas 3 millones de personas. Eso es un motivo de orgullo para esa comunidad, que ve cómo ese equipo ha sido capaz de mantenerse en la primera división española desde sus inicios, sin haber descendido nunca a una división inferior.  Ademas de que no es una cuestión de racismo, ya que, con toda seguridad, veremos muy pronto al primer jugador negro (nacido en el País Vasco) jugando en el primer equipo del Athletic. Es una cuestión de orgullo y de sentimiento de pertenencia.

Se equivoca al transmitir la idea de que esa política, ese estilo de dirigir este club, es un indicador de que es un club nacionalista vasco. Entre los socios-propietarios del equipo (porque es propiedad de los socios) hay personas de toda ideolología política, y le podemos asegurar, créanos, que entre los socios que votan al Partido Popular o al Partido Socialista, la idea de que entren jugadores que no cumplan las premisas que han guiado al Club durante un siglo, es algo que no cabe en sus cabezas.

Se equivoca al decir que juega con jugadores vascos y navarros. Juega con  jugadores vascos de cualquiera de los territorios vascos, incluidos los del Pays Basque (el País Vasco-Francés) o los nacidos en la diáspora. No debe equivocar el Sr. Setti los conceptos políticos con los culturales e históricos. Con independencia de la estructura política que hayan decidido tener, o se les haya impuesto,  los vascos de todo Euskal Herria (el País de los Vascos) son los que viven en la actual Comunidad Autónoma Vasca, Navarra, y Pays Basque.  La historia, las costumbres, la lengua, las tradiciones,… todo lo que crea una comunidad, están presentes a lo largo de ese territorio.

Cierto que a los navarros no se les ha preguntado nunca si quieren crean una unidad política con el resto de los vascos. Tampoco se les preguntó hace ahora 500 años (en 1512) si querían perder su independencia tras ser invadidos por Castilla. No se les preguntó si querían ser divididos dejando parte de Navarra en Francia y parte en España. Ni se les ha preguntado sobre si quieren tener ese estructura política en España. Por el contrario, los vascos de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV), los catalanes de España (que también los hay en Francia), los gallegos a los andaluces, sí aprobaron su forma de autogobierno a través de un  referéndum. Curioso ¿Verdad?.

Se equivoca el Sr. Setti al proyectar los posicionamientos políticos de un presidente o expresidente de un club de futbol, en el propio club y sus socios. Sería lo mismo que decir que si un presidente de un club de futbol español es un reconocido franquista, que los ha habido, el club defendía los postulados franquistas.

Se equivoca el Sr. Setti cuando dice que  a la Copa del Rey, antes Copa del Generalísimo (en referencia al dictador que dirigió los destinos de España con mano de hierro por 40 años), los vascos y catalanes la llaman La Copa, por no nombrar al rey. Se llama así, de forma popular y en todo el Reino de España, desde hace muchos, pero muchos, años.

Con respecto a la idea de poner banderas españolas en los uniformes de los clubs que juegan la final de La Copa. La pregunta debiera ser otra,  Debiera ser ¿Por qué ahora, de repente, se le ha ocurrido esa idea a la Federación? Nunca ha sido así y ahora de repente, lo han propuesto. ¿Cuál es el objetivo de esa petición? Y lo que es más importante ¿Por qué van a tener que plegarse los clubs a la ocurrencia de los dirigentes de dicha Federación?.

Por último, le pediríamos al Sr. Setti que fuese más comedido en el uso de calificativos. Los nacionalistas vascos, o los catalanes, no defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. (definición de fanático según la RAE). La gran mayoría (siempre hay extremos inaceptables en cualquier colectivo) puede que sí lo hagan con apasionamiento, pero eso no es la única condición para ser fanático, hace falta también que sea una defensa desmedida. Lo que hace el Sr. Setti es equivalente a calificar de fanáticos, a los seguidores de Bolivar o San Martín, a los independentistas norteamericanos, o incluso, a los que lucharon por la independencia de Brasil. La gran diferencia con todos estos nacionalistas, y no es poca, es que cuando usted venga a Euskadi tendremos sumo gusto en acompañarle (ésta es una invitación formal) a la sede de unos parlamentos en los que, desde hace al menos 1.000 años, los vascos se han gobernado a sí mismos. Unos parlamentos que fueros anulados, por la fuerza de las armas, más o menos al mismo tiempo en que Brasil conseguía si independencia, e incluso con posterioridad.

En lo referente a si a muchos vascos, o catalanes no se sienten identificados con la bandera del Reino de España. La preocupación debiera ser ¿Cuáles son las causas de esa desafección?. Por cierto, esa una sensación muy similar a la de muchos españoles que tampoco se sienten identificados con la misma, que representa una forma de estructuración del Estado con la que no están de acuerdo, ya que ellos preferirían otra bandera para España, para la República de España ¿Son también ellos unos fanáticos?

Para acabar. Es usted muy libre de que le guste, o no, que haya nacionalistas no españolistas en el Reino de España. Dios nos libre de intentar prohibirle eso. Pero incluso no gustándole, por favor no confunda las cosas y, sobre todo, no confunda a sus lectores.

Veja – 28/3/2012 – Brasil

Vejam — inclusive no futebol — até que ponto chega o fanatismo nacionalista na Espanha

Vejam a que ponto chega o fanatismo nacionalista na Espanha — contaminando, naturalmente, o futebol, grande paixão no país. Dia 25 de maio próximo será a final da Copa do Rei, a ser disputada em Madri, no Estádio Vicente Calderón, 50 mil espectadores, pertencente ao Atlético de Madri.

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