El Atlanta Journal-Constitution recoge un artículo preparado por la agencia AP, en el que se analiza cuáles son las posibles influencias que los atentados del 11 de septiembre en los USA han tenido en la lucha antiterrorista internacional. La doble conclusión que se puede sacar es clara: por un lado, el numero de detenciones, juicios, condenas, e incluso la dureza de la legislación antiterrorista se incremente de forma irracional, pero es que, por otro lado, la psicosis internacional creada después de los atentados ha permitido que muchos gobiernos  están utilizando la lucha contra el terrorismo para frenar la disidencia y meter a opositores políticos en la cárcel. Porque los datos son terribles, 35.000 condenados en 10 años en todo el mundo, y caso 120.000 detenciones (reconocidas). Y ahí no se recoge toda la red de detenciones y cárceles ilegales y secretas puestas en marcha por los servicios de seguridad de muchos paises para poder luchar con más libertad contra los terroristas.

La idea de cambiar libertad por seguridad ha permitido que los poderes políticos hayan podido incrementar el saco de la amenaza terrorista hasta abarcar todo aquello que les resulta molestos. Pero curiosamente eso no ha librado al mundo de seguir sufriendo ataques terroristas, aunque sí ha servido para que muchos gobiernos quiten de la circulación a personas, organizaciones, e incluso países que les resultaban molestos.

El "monopolio de la Violencia" que ejerce el Estado, se usa en muchas ocasiones sin razón y sin medida

Les contamos todo esto, porque entre los casos que se analizan, está el del terrorismo de ETA y la situación el el Reino de España. Para ello aparte de recopilar información, han hablado con el periodista vasco, Gorka Landaburu, que fue objeto de un atentado de ETA. En la información recopilada por AP, se habla de que España ha tenido un cierto éxito en su lucha contra el terrorismo y describe cómo los delitos de terrorismo pueden tener condenas de 40 años, diez más que los casos de asesinato sin motivaciones políticas. Curiosamente no hablan del cierre de dos diarios por posibles relaciones con ETA, algo que nunca fue probado; ni de los muschos ciudadanos encarcelados de manera preventiva por años, para después ser absueltos en un juicio.

La explicaión de todo esto la da, con claridad meridiana,  el profesor de ciencias políticas Román Cotarello: Cada país democrático tiene que recurrir en algún momento a las medidas excepcionales para defenderse. Es lo que se llama la Razón de Estado, o cómo negar los derechos fundamentales que en democracia tienen las personas, con la excusa de defender la democracia. Es de suponer que este profesor estará de acuerdo con esa forma de actuar hasta que le toque a él. Aunque claro, seguro que está muy seguro de que nunca le tocará a él, porque, en realidad, las medidas excepcionales en el Reino de España sólo se aplican a aquellos que no son otra cosa que malos españoles, y sean o no culpables de los delitos de los que se les acusa, se merecen todo lo que les pasa, por el hecho de no aceptar la indivisible unidad de la Patria común de todos los españoles y su pertenencia a la Nación española. El señor Román Cotarello, nunca tendrá ese problema con los poderes del Estado, el es un buen español.

Como siempre hacemos, aunque no debería ser necesario, recordamos que los que aquí escribimos mantenemos una postura militante contra la violencia, incluyendo la terrorista, incluso en los no tan lejanos tiempos en los que algunos de los actuales abanderados de la guerra anti-nacionalista vasca, empuñaban las armas, o jaleaban a los que lo hacían, para conseguir una Euskadi socialista e independiente. Pero es que nos resulta extremadamente incomprensible, por ejemplo,  ver la desproporción en medios utilizados, y en los resultados obtenidos,  para luchar contra el terrorismo de ETA y los utilizados para luchar contra la violencia de género, que cada año acaba con decenas y decenas de mujeres, y algunos hombres, sin que los poderes públicos dediquen ni los medios, ni los recursos, necesarios para atajar esa lacra. La diferencia entre una violencia y la otra,  es que mientras la primera ataca al concepto de España, y eso exige actuaciones extraordinarias protegidas bajo el tétrico paraguas de la Razón de Estado, la otra sólo acaba con personas, sin que ningún intangible principio patrio se vea amenazado.

Atlanta Journal-Constitution -3/9/2011 – USA

AP IMPACT: 35,000 worldwide convicted for terror

At least 35,000 people worldwide have been convicted as terrorists in the decade since the Sept. 11 attacks on the United States. But while some bombed hotels or blew up buses, others were put behind bars for waving a political sign or blogging about a protest. In the first tally ever done of global anti-terror arrests and convictions, The Associated Press documented a surge in prosecutions under new or toughened anti-terror laws, often passed at the urging and with the funding of the West. Before 9/11, just a few hundred people were convicted of terrorism each year.

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