La historia de la «Heladería Pachi» inaugurada en 1978 en Berazategui, uno de los municipios del Gran Buenos Aires, es una historia de éxito en la que mezclan la calidad de los productos con la capacidad de sorprender a los clientes con todo tipo de sabores.

La historia de este éxito, y de sus increíbles y sorprendentes sabores, es lo que nos cuenta Alejandro Gómez Blanco en su artículo publicado en Infocielo, un portal de noticias de la provincia bonaerense.

Nuestros lectores no se sorprenderán si les aseguramos que esta es una «historia de vascos». Después de todo, es de lo que nos gusta escribir, y lo hacemos desde hace casi 11 años.

Pues bien, así es. En concreto es la historia de la obra de un vasco: Pachi. O mejor dicho Patxi, ya que en este caso el apelativo cariñoso y familiar, con el que se conoce a los «franciscos» entre los vascos, se adaptó a la grafía castellana para dar nombre a la heladería.

Desde 1978, año que se fundó esta heladería, ha sabido convertirse en un referente de los helados artesanos en todo Buenos Aires, y si leemos comentarios en sus redes sociales, puede que en toda Argentina.

helado «Unicornio celeste« Heladería Pachi en Berazategui
Helado «Unicornio celeste« Heladería Pachi en Berazategui

No sabemos mucho más de este heladero imaginativo y creativo. No sabemos si llegó a Argentina proveniente de tierra vasca, o si era un vasco-descendiente perteneciente a una familia vasca ya asentada en aquella república americana. Lo que sí vemos es que aquel vasco eligió una ciudad con un apellido muy de su país, muy vasco, para instalar su negocio.

Por eso, por la falta de datos, nos podemos permitir imaginar que este Patxi, del que no conocemos ni el apellido, llegó a Argentina proveniente de Donostia. Una ciudad vasca donde la tradición de los helados artesanos está firmemente arraigada, hasta convertirse en un elemento de identidad local.

Buena «culpa» de ese gusto donostiarra por estos refrescantes productos, puede que casi toda, la tiene otra heladería artesana, Arnoldo, que ofrece helados elaborados con las fórmulas artesanales italianas desde que la familia se instaló en San Sebastián en 1935.

Así que, mientras no conozcamos mas detalles, nos imaginaremos que los bonaerenses pueden disfrutar de esos pequeños placeres helados, gracias a la tradición donostiarra que un avispado y profesional Patxi fue capaz de trasplantar a Buenos Aires, con creatividad ingenio y capacidad de adaptarse al gusto local.

Nosotros ya iríamos a Berazategui a comprobar si podemos encontrar rasgos comunes o relaciones entra ambas heladerías.

Infocielo -1/5/2021 – Argentina

La heladería de Berazategui con los sabores más raros: desde Fernet con Coca hasta Flyn Paff y Mate

Sobre gustos no hay nada escrito y eso lo tienen muy claro en Pachi, la heladería de Berazategui que se anima a experimentar con los sabores más exóticos que cualquiera pudiera imaginarse. Ubicada a pocos metros de la estación de Berazategui, Pachi es una de las heladerías más icónicas de la ciudad conocida como la “Capital Nacional del Vidrio”, pero también de la Zona Sur del Gran Buenos Aires.

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