Nos encontramos hace unos dias con una información publicada en varios medios en la que se recoge un estudio realizado por un grupo de científicos vascos sobre unas varillas magdalenienses encontradas hace unos años en la cueva de Ezkurtza.

El trabajo ha sido recogido por la revista de arqueología y antropología Munibe, publicada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi (de la que ya hemos hablado en varias ocasiones).

El artículo científico, que nos ha parecido de gran interés, describe y ubica, en su época y estilo, las tres «varillas magdalenienses» aparecidas en la cueva de Ezkuzta (Azpeitia-Gipuzkoa) a partir de 2014.

A nosotros, totalmente inexpertos en estos asuntos, un artículo como este nos sirve para entender que en aquella época, los habitantes de esta parte del Continente europeo se desplazaban y mantenían relaciones con otras comunidades. En cuanto lo hemos leído nos hemos acordado de otro estudio que recogíamos en el blog, también realizado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, en el que, analizando un campamento de hace unos 25.000 años situado en la actual Donostia, se explicaba cuál era el territorio económico que explotaban estas sociedades nómadas. En base a los datos que ofrece el tipo de sílex escogido para elaborar su industria lítica.

Todo ello fascinante. Lo que nos parece menos fascinante es la introducción «política» que el periodista de EFE ha añadido a la parte científica en esta noticia.

Afirma que las varillas se «las dejaron olvidadas un grupo de humanos modernos que cruzó los Pirineos desde Francia, y se internó en la península».  No sabemos, nadie sabe, si se las «olvidaron», si era una ofrenda, o si «marcaban su paso» por el lugar. Es difícil imaginar que en aquellos tiempo, una partida de caza, o de acopio de silex, se olvidasen de forma fortuita unas piezas de ese valor.

Viendo otras informaciones sobre sus forma de vida y sus desplazamientos, no parece probable que aquel lugar ni les fuera extraño, ni ajeno. Más bien parece que podría formar parte de algún punto de paso y refugio en sus partidas de caza o de otro tipo.

¿Francia? ¿De verdad? Parece que, para algunos, los estados-nación son algo perenne en la historia de Europa.

En aquel momento de la historia, en la última glaciación, había un grupo de seres humanos que compartían territorio, cultura, y relaciones económicas, en el espacio que se extendía a ambos lados de los Pirineos. Nada de aquello era Francia, o España.

Si hubiera que ubicar estos descubrimientos, habría que «pegase más al terreno». Habría que tener en cuenta que desde donde se difunde este modelo de arte, las «varillas magdalenienses» o «varillas isturitzienses» es la cueva de Isturitz, situada en la actual Navarra continental.

Además también hay presencia de varillas de este mismo tipo y época en otras cuevas situadas en territorio vasco. Como es el caso de la cueva de Abauntz (actual Comunidad Foral de Navarra) . Donde, aparte de varillas, se ha encontrado, grabado en piedra, el mapa más antiguo de toda Europa occidental.

Si nosotros tuviéramos que relacionarlos con algo «actual», los haríamos con los vascos. Lo único que sabemos es que los estudios genéticos realizados relacionan directamente a aquellos pobladores pre-historicos, con los habitantes actuales de nuestro país.

Seguro que muchos piensan que tenemos la piel «demasiado fina» en esos temas. Pero es que ese lenguaje utilizado por EFE es la consecuencia de una idea determinista de la Historia… «España o Francia existían aunque no lo supieran los que habitaban esas tierras». O si quieren la versión menos radical, «España o Francia son consecuencia de un devenir inevitable de la Historia».

Y eso no es así.

Les dejamos la referencia aparecida en el diario ecuatoriano El Mercurio, y el estudio realizado por Ignacio BARANDIARÁN Ana CAVA, Alvaro ARRIZABALAGA y María-José IRIARTE-CHIAPUSSO y publicado en el volumen 70 de la revista Munibe de la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

El Mercurio – 2/2/2020 – Ecuador

El misterio de las varillas magdalenienses olvidadas en Gipuzkoa

Hace entre 14.000 y 14.500 años, en pleno período Magdaleniense, cuando los neandertales llevaban ya más de 20.000 años extintos, un grupo de humanos modernos cruzó los Pirineos desde Francia, se internó en la península y olvidó en una cueva de Azpeitia (Gipuzkoa) tres varillas de asta decoradas que se han convertido en un verdadero misterio para los arqueólogos.

(Sigue) (Traducción automática)

Las varillas decoradas magdalenienses de Ezkuzta (País Vasco)

Foto de cabecera: Estado original de la varilla 3 en el momento de su descubrimiento (fotografía: Antxieta Arkeologia Taldea).

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