Lonely Planet ha publicado el libro Ultimate Eatlist donde un grupo de chefs proponen a los lectores un listado con las 500 mejores experiencias culinarias del mundo. El primer lugar, correspondiente a la experiencia más sublime, es la de “ir de pintxos” por Donostia.

Estar el primero en esa lista es un impacto publicitario extraordinario. Millones de personas, a lo largo de todo el mundo están leyendo/oyendo en estos momentos que Donostia ofrece la más sublime experiencia gastronómica del mundo. Eso tiene una fuerza y un poder inimaginable.

Estamos seguros de que habrá comentarios negativos sobre esta decisión. Comentarios sobre lo caro que es eso; o sobre que “Lo Viejo” se está convirtiendo en un “parque temático”; o que  los turistas están diluyendo la “personalidad” de la ciudad; o que la calidad está disminuyendo en función de los “negocio”.

Posiblemente estén pasado esas cosas, y posiblemente también sean críticas exageradas. Críticas muchas veces provenientes de los que se quejan porque “no se hace”, y luego se quejan “porque se hace”. Somos un país muy del “así no se hacen las cosas”, tan magistralmente retratado en Las Brujas de Zugarramurdi, cuando uno de los atracadores se pasa toda la película quejándose de las decisiones de los demás y afirmado “así no se hacen las cosas”. Al final de la película su compañero, un poco cansado del soniquete, le pregunta: “entonces ¿Cómo se hace?”. Una pregunta que le pilla al crítico a contrapié, y a la que sólo sabe responder con un magistral ” no se como se hace, pero así no”.

Todas esos “problemas” no los generan los visitantes, ni el turismo. Los generan los que pierden el sentido común, ante la posiblidad de ganar más.  Hay cosas que la administración puede hacer, como regular los alquileres de pisos privados a los turistas. Pero es muy difícil que se pueda regular la calidad de los pintxos o el precio de los mismos.

Eso, al final, lo regulará la imagen que la ciudad transmita. Si los turistas se sienten estafados, si los turistas sienten que están en un “parque temático” pensado para sacarles el dinero a cambió de productos baja calidad y de una ausencia de esa experiencia especial que se prometía, se habrá matado a la “gallina de los huevos de oro” y luego vendrá el llanto y el crujir de dientes.

Les dejamos la información de la web de Lonely Planet y un ejemplo de cómo se está recogiendo la información de este listado de las mejores experiencias gastronómicas: el articulo firmado por Rachel Hosie en The Independent.

Dejamos para un articulo aparte la publicación que sobre el tema ha realizado nuestro siempre admirado The Guardian, en la que usan a Elena Arzak como guía.

Lonely Planet – 8/2018 – USA

Lonely Planet’s Ultimate Eatlist

When we travel, the food we eat tells a story, unlocking social customs and revealing ancient traditions, all while offering us a chance to connect with the locals in an organic way. The inextricable link between food and travel is so fascinating (not to mention, delicious!) that we set our community of bloggers, writers and staff the task of trawling the planet for epic foodie adventures.

(Sigue)
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The Independent – 15/8/2018 – Gran Bretaña

THE WORLD’S TOP 500 FOOD EXPERIENCES REVEALED

For many of us, discovering new cuisines is one of the most important and exciting aspects of travelling. Trying local delicacies, experiencing different traditions and learning new ways to appreciate food and drink is one of the best ways to discover a foreign culture.

(Sigue)  (Traducción automática)

 

 

 

 

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