The Guardian es uno de nuestros periódicos de referencia. Siempre lo decimos. Un diario que trata con un enorme respeto los “asuntos vascos” y que ante los actuales problemas entre las instituciones del Reino de España y Cataluña ha mantenido una posición crítica con todos los aspectos antidemocráticos que han aparecido durante este proceso. Por eso, nos ha sorprendido relativamente poco ver que era el diario que publicaba un artículo de opinión del Lehendakari Iñigo Urkullu, en el que plantea las salidas que él considera más adecuadas al conflicto que se ha creado por la negativa del Gobierno del Reino de España a aceptar la existencia de la realidad nacional de Cataluña.

El otro diario candidato a publicar este artículo habría podido ser el New York Times (NYT). Otro diario que desde siempre ha mantenido un análisis de los acontecimientos vascos y catalanes propio e independiente de las influencias de las instituciones del Reino de España y de sus medios afines.

Pero ha sido The Guardian el que ha publicado hoy este artículo. Y pensamos que lo ha sido porque este es un mensaje dirigido directamente a las Instituciones Europa y a los gobiernos nacionales que conforman la UE. El diario británico, que ha mantenido una posición favorable a la continuidad de Gran Bretaña en la UE en el proceso del Brexit, es, como NYT, uno de los diarios más influyentes y más respetados del mundo pero es, además, europeo y europeista.

Después de haber leído el artículo con detenimiento, estamos convencidos de que el mensaje del Lehendakari no dejará felices a todos.

No lo estarán los “unionistas” a los que nos les gustará que defienda que en el Reino de España hay más naciones que esa nación española que, como bien recuerda el Lehendakari, se inventó en 1812 y fue impuesta a la fuerza.

Tampoco les dejará contentos a muchos “soberanistas” que apostarían por un mensaje de defensa del independentismo limpio de todo matiz y limpio de todo análisis. Olvidándose de que esta reflexión parte de una institución y está dirigida a instituciones.

Bien es verdad que mientras el disgusto de este segundo grupo de “lectores insatisfechos” se proyectará en declaraciones que aseguren que el mensaje del Lehendakari es “tibio”. Por contra, las formas de demostrar la insatisfacción por parte del primer grupo son realmente preocupantes.

Unas decisiones de los “unionistas” que pasan, por un lado, por la medida que critica en Lehendakari de aplicar el 155 y anular, en la práctica, las instituciones Catalanas. Pero es que, por lo que parece, han encontrado muy satisfactorio eso de usar la Constitución española para cercenar las libertades que esta Constitución reconoce, y ahora se dedican, ante cualquier crítica por su actuación con Cataluña, a amenazar en todas las comunidades donde no gobiernan (es decir donde el nacionalismo vasco o catalán tiene peso) con medidas similares a la que están a punto de aplicar en Cataluña.

La llamada del Lehendakari a la intervención de las instituciones europeas, es una llamada a encontrar una solución a un problema que, sin esta participación, se va a convertir en un problema aun mayor. Nadie puede esperar, ni el Gobierno del Reino de España ni la Instituciones europeas, que la crisis actual se va a solucionar a base de represión, legislaciones extraordinarias  y un mayor nivel de frustración y ofensa a millones de catalanes. Ciudadanos europeos que se van a ver, una vez más, agredidos por un Estado que ya no reconocen como propio. De nada vale la legalidad sin legitimidad.

Creemos que no hay que perder de vista dos elementos que el Lehendakari incluye en su reflexión. Por un lado su compromiso como defensor de la autodeterminación y su elección del modelo de los referéndums de autodeterminación de Quebec y Escocia como fórmula válida para solucionar los problemas nacionales en el Reino de España. Y por otro, el recordar que, fueran cuales fueran los resultados de esos referéndums, en el Reino de España conviven, al menos, tres naciones que tiene que alcanzar un estatus de igualdad y de reconocimiento mutuo.

Para acabar, antes de dejarles con el artículo, tenemos que reconocer que nos ha parecido muy oportuno, en estos días en que a los “unionistas” se les llena la boca hablando de Europa, que el Lehendakari recuerde que el nacionalismo vasco ha sido partícipe y actor principal del proceso de construcción de una unidad europea respetuosa con las libertades individuales y colectivas desde hace ya más de 100 años.

The Guardian – 23/10/2017 – Gran Bretaña

Only political dialogue can bring stability to Catalonia – and the EU must help

I write this as the democratically elected president of the autonomous Basque region of Spain, as someone who is both strongly pro-Europe and who believes firmly in self-determination, whichever institutional form that takes.

(Sigue) (Traducción automática)

 

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