Dentro de esta sección “Crónicas vascas” pensamos que se debe incluir una referencia y una reflexión en torno a una de las polémicas científicas e históricas más importantes que hemos vivido en El País de los Vascos en los últimos años. Una polémica que gira en torno a los presuntos descubrimientos realizado en Iruña Veleia.

Nosotros, lo reconocemos desde un principio, somos perfectos ignorantes en estos asuntos. Pero hay cosas que siempre nos han llamado la atención:

La primera es la facilidad con la que unos profesionales han denunciado a otros como responsables de un fraude de ese calibre

La segunda es la dificultad que nos produce imaginarnos que esos reputados profesionales, los que realizaban las excavaciones en este lugar, llevasen a cabo esas presuntas falsificaciones de una forma tan burda. Siendo como son expertos reconocidos en estos asuntos. Sin tener una necesidad perentoria de realidad un “descubrimiento extraordinario”

La enorme dilación en el proceso. 10 años desde el descubrimiento y sin juicio ni sentencia.

Nos desasosiega la sensación de que en este asunto hay un intento de eliminar pruebas o indicios que afectaban a principios que se daban como inamovibles en la Historia de los vascos. Ante lo que algunos parece que han acudido al camino más fácil. Negar su autenticidad. Usando argumentos, en 2008, que ocho años después parecen mucho menos serios y profundos de lo que nos querían hacer creer cuando con ellos se destrozó el prestigio de los científicos que presentaron.

Como no somos expertos, hemos acudido a alguien que ha seguido con interés todo este asunto y que nos ha enviado esta reflexión.


Xabier Ormaetxea es Licenciado en Derecho, y tiene un master en Historia
Xabier Ormaetxea es Licenciado en Derecho, Master en Historia.

IRUÑA VELEIAconstituye uno de los yacimientos arqueológicos más importantes con que se cuenta en Euskadi. En el 2006, el equipo que realizaba las excavaciones reveló el hallazgo de unas ostracas ( pedazos de cerámica) que contaba con interesantes epigrafías, es decir escritos sobre las piezas de cerámica realizados con  punzón. La comunidad científica y la opinión pública quedaron sorprendidas por la importancia de los hallazgos. En las epigrafías aparecen textos latinos, textos en euskera, y figuras del cristianismo primitivo. Para algunos especialistas todo el conjunto parecen formar parte de un paedagogium o escuela infantil, donde se estudiaban diversas materias, otros no creen posible tal idea.

De ser ciertas las epigrafías, estas aportarían datos de valor incalculable sobre el latín de la época, sobre el euskera de la época, sobre la cristianización temprana y no tardía en territorio vasco, pero sobre todo harían derrumbarse una serie de paradigmas de la lingüística del euskera que parecían intocables, y dejarían sin ningún efecto algunas teorías que hoy en día tienen cierto predicamento sobre la vasconización tardía de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba. Algunos “gurus” de la universidad se apresuraron a declarar que las epigrafías eran una falsificación, se encargaron una serie de informes que concluyeron que eran falsas, y se negaron a realizar una serie de pruebas científicas que pudieran datar sin género de dudas la antigüedad de las inscripciones.  El director de las excavaciones Eliseo Gil y su colaboradora Idoia Filloy fueron acusados, desacreditados, cesados y denunciados en los tribunales ( que a 2016 aún no han determinado nada). La Diputación foral de Araba temerosa de ser acusada de complicidad en el presunto fraude se posicionó del lado del stablishment universitario, que a su vez se encargó de que los informes favorables a la tesis del fraude fueran encargados a “amigos”.

Una de las ostracas encontradas en Iruña Veleia y que se encuentran en el centro de un intenso debate
Una de las ostracas encontradas en Iruña Veleia y que se encuentran en el centro de un intenso debate

Durante estos años han ido apareciendo profesores universitarios, especialistas en epigrafía, lingüistas, e incluso el creador del método arqueológico moderno por estratigrafía (Profesor Harris) que han ido poniendo en duda la supuesta falsedad, y han ido demostrando que casi todos los argumentos que venían a demostrar la falsedad estaban equivocados o no se habían realizado correctamente.  El asunto, lejos de estar zanjado como algunos pretenden sigue vivo. Por poner un ejemplo sencillo la inscripción VELEIA que aparecía en una ostraca se reputaba como totalmente imposible en la fecha en que supuestamente fue hecha.  Recientemente el nuevo equipo que se encarga de las excavaciones (equipo de la cuerda de los negacionistas)  ha encontrado un “ara” en las excavaciones donde sin duda alguna aparece la inscripción VELEIA.

Todo esto nos mueve a redactar el siguiente manifiesto

Los descubrimientos de Iruña Veleia suponen una revolución en muchos campos de la historia y de la lingüística, pero más allá de eso, suponen el derrumbe de una serie de paradigmas que se consideraban “dogmas” de fe, y que son defendidos en el stablishment intelectual de la UPV-EHU.

El método científico por definición debe de estar abierto a todas las formas posibles y existentes para probar y demostrar la veracidad o falsedad de las ostracas e inscripciones halladas, y precisamente quienes mas han defendido la realización de dichas pruebas exhaustivas han sido los descubridores del hallazgo, y quienes se han negado a realizarlas son aquellos que de antemano habían decidido su falsedad.

Los argumentos principales que se usaron para demostrar la falsedad, aunque se revistieron de “apreciaciones científicas” de supuestos expertos, se han ido demostrando que fueron realizados con ligereza e incluso con frivolidad. Las grafías imposibles, los signos desconocidos, las palabras inexistentes, se han ido reputando como conclusiones precipitadas, mal fundamentadas, e ignorantes de ejemplos contemporáneos existentes, que demuestran lo precipitado de las conclusiones.

Las instituciones y la política no está exenta de responsabilidad ya sea por acción o por omisión, fundamentalmente motivada por un complejo de inferioridad que se tiene en determinados ambientes del nacionalismo vasco. Desde esa mentalidad se consideró que defender la veracidad de los hallazgos de Iruña Veleia se consideraría chauvinista y retrógrado, mientras que apoyar o  dejar hacer a los que desde la Universidad vasca atacaban los descubrimientos se consideraba progresista y más “ de izquierdas”.

Sería necesario rehabilitar las figuras de Eliseo Gil y de Idoia Filloy, directores de las excavaciones, y dejarles proponer una lista de pruebas científicas y de expertos internacionales que realizasen un informe científico e imparcial alejado de complejos y prejuicios ideológicos.


Resulta evidente que hay dos posturas enfrentadas. Una que niega la autenticidad de los elementos descubiertos y la otra que pide un estudio independiente y la garantía de que las piezas motivo de polémica se encuentren en su estado inicial.

Hay una página web, sos-irunaveleia.org, que está llena de información sobre este importante asunto para la historia de los vascos. Si duda podemos incluirla dentro del segundo grupo, es decir, que forma parte de los que piden que se siga investigando las elementos descubiertos y que se realice de forma profunda y pausada. Pero, curiosamente, a pesar de ser  “parte” en esta polémica, nos ofrece una recopilación de los informes que se ha publicado. Tanto lo que están a favor de la autenticidad de los descubrimientos, como los que están a favor de que se trata de unas falsificaciones.

Merece la pena darse una vuelta por esta web. Pero nosotros no podemos menos que resaltar tres secciones:

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