Erika Luckert ha escrito una bora de teatro titulada Guernica, en la que hace una personal versión de las razones que llevaron a Picasso a pintar la obra que represantaba el bombardeo y destrucción de la Ciudad Sagrada de los Vascos. La autora nos presenta a Picasso, a solas en su estudio, visitado por los fantasmas de las víctimas. Ellos le muestran sus vidas, sus historias y su tragedia, y, al final, Picasso se ve obligado a volver a representar su muerte con el fin de encontrar la inspiración para su obra maestra, el Guernica.

Esta obra, que se estrenó en junio de 2011, se está representando en en el Waterfront Theatre, los días 9,10, 12, 1 y 15 de septiembre, dentro del Vancouver Fringe Festival. Tras su primera representación en dicho festival, la web del semanario Georgia Straigh publica una crítica firmada por Colin Thomas.

A nosotros siempre nos ha resultado un tanto llamativo cómo en muchas ocasiones lo accesorio esconde lo importante. Nos referimos, en el caso del Bombardeo de Gernika, a como la obra de Picasso esconde, o desvía el foco, de lo que realmente fue lo importante de toda esta historia, el bombardeo salvaje de esta ciudad vasca con el único objetivo de producir el mayor daño posible a la población civil.

Lo importante es lo que el periodista del Daily Express, Noel Monks, contaba en su diario lo que había visto con sus propios ojos. Lo recogimos en el artículo El bombardeo de Gernika: contra las mentiras, más verdad, en el que referenciábamos el artículo publicado por el historiados Luis de Guezala sobre la obra de dicho periodista y escritor. Pero a pesar de darles la referencia, no podemos evitar incluir aquí una parte de lo que recogíamos entonces:

“Volví al pueblo ennegrecido al amanecer. Las llamas se habían apagado pero las ruinas ardían lentamente. Vi más de ochocientos cadáveres. Otros trescientos cadáveres no eran reconocibles como tales porque no eran cuerpos, eran solo manos, piernas, brazos, cabezas y pedazos de carne humana. Muchos cuerpos tenían heridas de bala, balas de las ametralladoras de los aviones”.

El artículo de Luis de Guezala no tiene desperdicio y, después de leerlo, hemos decidido incluir a ese periodista australiano en el grupo de los amigos de los vascos, por describir con claridad lo que realmente pasó en Gernika. Hay algo que nos impresiona mucho de sus textos. Él que había estado en la Guerra de Abisinia, que cubrió la Guerra civil española desde los dos bandos, que participó en la Segunda Guerra Mundial, escribe lo siguiente sobre el bombardeo de Gernika:

“Creo que sería capaz de olvidar el odio que me embarga cuando recuerdo ese espectáculo horrible, la mayor atrocidad de la guerra moderna. Pero en este momento solo puedo odiar. Odio a los soldados que pensaban que cumplían con su deber matando a hombres, mujeres y niños inocentes. Odio a los generales que daban las órdenes. Odio a los propagandistas de boca pequeña que intentaban negar o explicar los hechos. Pero sobre todo odio a la guerra, la institución que es la causante de todo esto”

A veces nos da la impresión de que ese sufrimiento que vio el periodista australiano con sus propios ojos, que queda eclipsado por el poder icónico de la obra de Picasso, capaz de convertir una tragedia en una obra de arte. Sabemos, somos muy conscientes, de que sin ese cuadro, el Bombardeo de Gernika no sería un referente universal de los desastres de la guerra y sobre todo de las consecuencias del fascismo. Pero también somos conscientes de los peligros que existe de que el arte oculte el desaste.
Por eso nos ha gustado el planteamiento de esta obra, en la que se muestra a las personas, aunque sean imaginarias, que sufrieron las consecuencias del odio y de la miseria moral de los que decidieron o permitieron, aquella tragedia. Incluyendo en ese grupo a los que miraron a otro lado, o los que se posicionaron como neutrales, sabiendo lo que estaba pasando.

Picasso es el artista que con su trabajo convierte el grito ahogado de aquellas víctimas en un grito de alcance planetario. Convirtiéndose así en un propagador, en un instrumento, en un amplificador, de las voces de los espíritus de los mártires de Gernika.

Les dejamos la crítica del semanario de Vancouver y la web de la obra, incluyendo dos vídeos de presentación

Georgia Straigh – 9/9/2012 – Canadá

Vancouver Fringe Festival review: Guernica brings painting to life

Guernica the play is handsome in many ways, but it doesn¹t deliver narrative satisfaction. Pablo Picasso’s 1937 painting of the same name depicts the market-day bombing of a Basque village during the Spanish Civil War and emphasizes the wartime agonies suffered by civilians. Luckert does the same by bringing figures from the painting to life. Her writing is often poetically sensual: a fruit vendor says, “Every day I arrange the fruit in my stall to match the colours of the sunrise I see on the way to work.” Luckert’s writing is also insightful: “If I felt the fingers of the men,” a prostitute explains, “I would hate myself as much as the other women hate me.”

(Sigue) (Traducción automatica)

———————————–

Guernica – Canadá

Guernica, a play by Erika Luckert

Guernica was first seen at a staged reading in Nextfest 2010 as part of the Enbridge High School Reading Series. In June 2011, Guernica was presented as a mainstage production at Nextfest, followed by a successful run at the Edmonton International Fringe Festival in August 2011. This summer, the show will be touring to Winnipeg and Vancouver Fringe Festivals, and will also be seen at the Chataqua festival in Swift Current, SK.

(Sigue) (Traducción automática)

 

Video Trailer: Guernica at the Vancouver Fringe

 

Guernica at the Edmonton Fringe

[youtube 6l1pumf8wD0]

 

anuncio-productos-basque-728x85-2