Los bretones, al igual que los alsacianos, o lo catalanes del norte del Pirineo, o los occitanos o los vascos de Iparralde (el total de lenguas que se hablan en Francia lo pueden ver aquí) son ciudadanos de la republica francesa que viven en territorios donde hay otro idioma aparte del francés. El problema es que uno de los objetivos básicos de la Revolución francesa fue el de acabar con esas lenguas.

Como recogíamos en un post anterior:

Baste para entender en espiritu en que se basa la persecución de estos idiomas minorizados, los siguientes textos de des jacobinos franceses: Grégorie y Barére. Ellos en sus informes a los nuevos gobernantes de Francia consideraban  el euskera como “un idioma de personas proclives al fanatismo y un obstáculo para la propagación de las luces“.

Barére, jacobino, en 1794 advertía a la Convención Nacional: “¡Ciudadano! El lenguaje de un pueblo libre debe de ser el mismo para todos. Hemos visto cómo el dialecto bretón (sic), el dialecto que se llama vasco (sic), y las lenguas alemanas e italianas perpetúan el dominio del fanatismo y la superstición, que apoyan el mando de los sacerdotes y los aristócratas  favorecen a los enemigos de Francia…Es una traición contra la patria dejar a los ciudadanos en la ignorancia del idioma nacional”.

Según el propio Grégoire, sobre 8 millones de “franceses”-uno de cada cuatro- cometían el delito de no saber francés y se expresaban en 30 variedades lingüísticas sobre una población de 29 millones -el país más poblado de Europa-: “Ni en Europa ni en ninguna parte del globo que yo sepa sucede que la lengua nacional no sea universalmente usada por la nación. Francia tiene en su seno quizás 8 millones de personas, de las cuales algunas apenas pueden balbucear unas palabras mal dichas en nuestro idioma: los otros lo ignoran completamente”, por lo que proponía directamente el “aniquilamiento de las lengua locales”. Para imponer el francés la mejor arma era la educación, y así, Barére propuso nombrar un instructor de la lengua francesa para cada pueblo que enseñase las leyes, los decretos y los mandatos de la Convención.

Es decir, para los jacobinos y para sus herederos, toda lengua que no sea el francés es enemiga de la Nación. Pero a pesar de ello, muchas de las lenguas de las naciones que componen Francia han pervivido. Los bretones son uno de los pueblos que han sido capaces de conservarlas, sin duda con un arduo esfuerzo. Ahora el movimiento de recuperación del bretón cada día es más fuerte. Su movimiento de recuperación de la lengua nacional de Bretaña, mira con interés las actuaciones que en Hegoalde se han hecho y se hacen para la recuperación de nuestro idioma, el euskera. Incluso importando el modelo de la Korrika.

En esta ocasión han llevado, con motivo del Festival del libro de Bretaña, a vascos para hablar de los mecanismos utilizados para la recuperación del Euskera. Un interesante resumen de lo que allí se habló lo publica la Agence Bretagne Presse.

Agence Bretagne Presse – 31/10/2011 – Bretaña

La réappropriation linguistique : les Basques venus partager leur expérience

6600 langues dont 95% sont parlées par 6% de la population mondiale. Celles qui se portent bien, ont réussi leur réappropriation par les générations actuelles ? Elles se comptent à peine sur les deux mains : l’hébreu, le basque, le catalan …” Il ne mâche pas ses mots, l’ingénieur venu à Carhaix parler du livre nouvellement traduit en breton qui a été lu par de nombreuses personnes sur Internet, écrit en basque puis traduit en espagnol pour l’Amérique du sud et en français pour les minorités linguistiques françaises.

(Sigue) (Traducción automática)
anuncio-productos-basque-728x85-2