El periódico sudafricano The Daily Maverick realiza un repaso a la evolución de Bilbao en los últimos años y se pregunta sí algo así podría pasar en Sudáfrica. Una vez más el brillo del titanio no deja ver la realidad de la transformación de Bilbao.

Es algo de lo que hemos hablando en otras ocasiones en esta web  y no nos vamos a repetir. Si el lector quiere saber nuestra opinión acerca de lo que para nosotros es la sobrevaloración del Museo Guggenheim Bilbao, pueden leer este comentario y seguir el debate que se generó en la pagina web a la que hace referencia.

Es inconcebible que se afirme algo como esto: “el Museo Guggenheim Bilbao, el proyecto modelo de la arquitectura de nuestro tiempo, y un edificio esplendoroso que da nombre a su propio fenómeno : El efecto Bilbao. Transformo una ciudad portuaria en descomposición en un destino para visitantes; que a su vez trajeron en los bancos y las compañías de telefonía celular y despachos de abogados, transformando Bilbao en el lugar próspero que es ahora.”.

Que error. el periodista olvida, o desconocer que Bilbao es una ciudad generadora de bancos, navieras, compañías de seguros, electricas, emporios industriales…..Que la crisis de los 70-80 del siglo pasado fué algo muy duro para la ciudad, es una evidencia (como para muchos lugares de Europa). Pero fue la propia energía de la ciudad, su histórica capacidad de crear y evolucionar, la que dio lugar al “efecto Bilbao”. No la construcción de un museo.

Resumiendo. El  Museo es una pieza de enorme importancia cultura y  de proyección pública. Los que nos conocen, saben de nuestro entusiasta apoyo al proyecto desde sus inicios, cuando muchos de los que ahora lo aplauden, gritaban por la paralización de sus obras. Pero, para nosotros, es evidente que no es la causa del la transformación de Bilbao, si no una consecuencia.

The Daily Maverick – 14/4/2011 – Sudáfrica

Building a world-class city: how the Bilbao effect could work in South Africa

Photo: The Guggenheim museum with U.S. sculptor Jeff Koons' Puppy in the foreground is seen from a Bilbao street October 17, 2007. The museum celebrates its tenth anniversary on Friday. REUTERS/Vincent West.

In 1991, the Basque city of Bilbao in northern Spain decided it needed a makeover. As its industrial sector evaporated, its tax base disappeared and the town reeled from a recession, the city’s administrators understood they needed to do something drastic. They called in Thomas Krens, director of the Solomon R Guggenheim Foundation. In 1997 the Bilbao Guggenheim opened, and the world streamed in. Bilbao proved that cities do indeed have second acts. Could the same principles be applied to South Africa’s metropoles? (seguir)

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