Llevamos recogiendo, desde el nacimiento del blog, informaciones de toda índole que intentan explicar las causas de la extraordinaria Transformación de Bilbao, que ha llevado a esta ciudad vasca a ser un modelo de estudio.

Muchas de ellas centran en la construcción del Museo Guggenheim la explicación, algunas incluso hablan de la «lluvia de millones» llegados desde Europa (un chiste con muy poca gracia). Otras, las menos, recogen las verdaderas razones que están llevando (porque esta Transformación no ha acabado) al Bilbao Metropolitano a cambiar de esta forma radical.

Ahora traemos un artículo publicado en la web Apolitical, y escrito a «seis manos« por Linda Bilmes, profesora titular de la  Harvard Kennedy School, Fernando Monge, asociado principal de la Bloomberg Harvard City Leadership Initiative, y Jorrit de Jong,  profesor titular de la Harvard Kennedy School.

Como ya indicamos en el título, han entendido perfectamente las claves que explican ese cambio radical y así las recogen, con brillantez, en el artículo. Que recomendamos leer.

Pero tenemos que hacer dos puntualizaciones que son importantes, al menos para nosotros. Aunque, sin duda, no cambian el sentido último del tema central que se trata el artículo.

La primera puntualización es por una ausencia. Hay una persona clave en la puesta en marcha de este proyecto que no parece nombrada y que, al menos, tendría que estar junto al alcalde Ortuondo y al ministro Borrell. Nos referimos al que entonces era Consejero de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco, Josu Bergara. Fue en una visita de Borrell a la sede del Departamento, entonces en la vitoriana calle de Cercas Bajas, donde se acordó la puesta en marcha del órgano interinstitucional Bilbao Ria 2000. Era la campanada de inicio de un proyecto en el que Diputación Foral de Bizkaia, con José Alberto Pradera al frente; el Ayuntamiento de Bilbao, con Josu Ortuondo con alcalde; y el Gobierno Vasco, a través del Consejero Josu Bergara, habían trabajado mucho. Como se dijo entonces, «era la hora de Bilbao».

La segunda puntualización es de conceptos. En el artículo se afirma, refiriéndose a la capacidad tributaria y financiera de Bizkaia que es «una de las cuatro provincias españolas a las que se otorgan derechos fiscales especiales en virtud de la constitución democrática española». La Constitución española vigente, no otorga nada. En realidad lo que hace es reconocer unos «Derechos históricos« propios de los Territorios forales. Es decir, la Constitución española reconoce a los vascos peninsulares derechos previos a la propia aprobación de la Carta magna.

El texto concreto que lo recoge es su Disposición adicional primera que dice: «la Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía».

El modo concreto de desarrollar este régimen foral en el ámbito tributario y financiero se recoge en el Estatuto de Autonomía del País Vasco y en el Amejoramiento del Fuero en el caso de Navarra.

Está claro que estos apuntes no cambian nada el sentido del artículo. Pero nos parecía bueno hacerlos. Por una cuestión de reconocimiento de la labor realizada y por la importancia que tiene, para los vascos, esa diferencia entre «propio» y «otorgado».

En todo caso, es un placer leer artículos como éste.


Apolitical – 7/8/2019 – Gran Bretaña

Bilbao was built on innovation — can it repeat the miracle?

Last November Bilbao was named Best European City by The Academy of Urbanism, adding to a long list of prizes the city has collected over the past decade.  It was yet another reminder of the city’s emergence from a deep economic, political and social crisis, leaving behind its industrial past to become a thriving cultural and economic engine for the Basque Country and Spain.

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(Picture credit: Unsplash)