En febrero de 2016 anunciábamos que un retoño del Árbol de Gernika iba a ser plantado en el Capitolio de los USA. Entonces comentábamos que con ese acto se cerrará un círculo que se abrió con al visita de John Adams  (padre de la Constitución y segundo presidente de los USA) a El País de los Vascos, además de servir de reconocimiento a las generaciones de vascos que han aportado su esfuerzo y su voluntad en la construcción de ese País.

Plantando un retoño del Árbol de Gernika en Washigton
Plantando un retoño del Árbol de Gernika en Washigton

Sarah D. Wire, la periodista del diario Los Angeles Times encargada de cubrir las informaciones del Capitolio, narra en este diario el acto en que se ha plantado el joven roble en los jardines que rodean este edificio. Un acto que ha tenido como protagonista principal al Congresista por California John Garamendi (del que ya hemos hablado en más ocasiones) y su familia. Un acto en el que, junto a la sede del Legislativo USA, vascos de un lado y otro del Atlantico han entonado un himno de profundo simbolismo para todos los vascos: Gernikako Arbola.

Cuando este mes de julio, en concreto el 4 de julio, los ciudadanos de USA  que disfruten su fiesta de la independencia paseando por el Folklife Festival, podrán conocer las aportaciones (que no son pocas) que este pequeño pueblo ha hecho a los USA.

Pero sobre todo, como tan bien ha ido explicando es sus artículos Vince J. Juaristi,  este evento extraordinario, significa la victoria y el reconocimiento a las vascas y vascos, con nombres y apellidos, que durante más de 200 años viajaron a los USA para conseguir una vida mejor, pero aportando a la sociedad que les acogía su cultura, su esfuerzo, su espíritu de sacrificio y su voluntad de crear una sociedad justa, cohesionada y organizada.

Los Angeles Times – 1/7/2016 – USA

California congressman brings his Basque roots to Capitol Hill

John Garamendi wanted to feel the dirt in his hands as a piece of his Basque heritage was planted on U.S. Capitol grounds Friday. After pitching a ceremonial shovelful of dirt over the roots of an oak sapling, Garamendi knelt, grasped a handful of dirt and sifted clumped soil through his fingers. Soon the two dozen spectators joined him, covering the roots of the 4-foot tree. Several of his granddaughters helped “Papa” scoop up the dirt. “The Basque people are connected to the earth, to their place,” Garamendi said. “It’s where the roots are… the earth, the ground, the soil.” The assembled crowd broke into the Basque anthem when they finished planting the tree, and Garamendi paused an interview to listen.

(Sigue) (Traducción automática)

 

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