Uno de los diarios que con más asiduidad habla de los vascos en los USA es el Idaho Statesman. Que hemos citado en nuestro blog con asiduidad.  Este periódico ha publicado un articulo firmado por Eric Quitugua que nos ha sorprendido.

Gracias a las muchas noticias que nos hemos recogido en relación con la comunidad vasca en este estado, siempre hemos tenido la sensación de que ésta se mantenía muy viva y con un gran apego a sus raíces.  Una comunidad que incorporándose con un gran nivel de compromiso a la sociedad que les ha acogido, eran capaces de mantener vivas las raíces que les conectan con su nación de origen.

Por eso nos sorprende mucho el tono y el mensaje de este artículo. Aparte de que nos llama la atención la existencia de algunos errores de concepto, sobre todo de tipo histórico, como la definición de País Vasco del que vienen los emigrantes de una zona autónoma de los Pirineos en el norte de España y sur de Francia (sic), o que la pelota vasca se transformó en Jai alai en Florida, Nevada y partes de Nueva Inglaterra (sic).

Ciertamente nosotros no vivimos en esa parte de los USA, pero la sensación que tenemos es que, con todas las dificultades que tiene para una comunidad pequeña mantener una cultura propia en un país tan grande como los USA, la herencia vasca está bastante viva en esa parte del mundo. La existencia de un  Museo y Centro Cultural Vasco, de una Ikastola o el gran evento del Jaialdi, nos hace pensar otra cosa.

Es cierto que hay un cambio y una evolución. No muy diferente a la que se esta dando con otras culturas, incluida la vasca en sus lugares de origen. Evidentemente muchos de los hijos y nietos de los vascos que llegaron a Idaho ya no son “pastores”. Son médicos, empresarios, o políticos.

Lo que puede estar ocurriendo, como muy bien explica Meggan Laxalt Mackey en si investigación para el “Master of Applied Historical Research” del Departamento de Historia de la Boise State University, que en Boise se ha dado un efecto muy común a todos los grupos migratorios: la lejanía de la segunda generación de sus raíces, y la recuperación por parte de la tercera generación.

En lo que viene a ser la evolución que se está dando también en la sociedad vasca: el paso de ser “vascos por nacimiento” a ser “vascos por voluntad”.

Idaho Statesman – 11/5/2016 – USA

Cultural identity fades among Idaho’s second-generation Basque immigrants

Henry Etcheverry whistled, and a row of sheep dashed down a fenced dirt path. On the other end, two men branded the freshly sheared animals. It was late morning on St. Patrick’s Day, exactly 13 years after Etcheverry’s father, Jean Pierre, died. The man from Bidarray in the French Basque Country was one of the big sheep outfit owners at the peak of Basque immigration to Minidoka County. In those days, sheep outnumbered people.

(Sigue) (Traducción automática)
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