Enviado por Marcio Pimenta desde Brasil

Existen dudas entre los historiadores si en realidad los exploradores portugueses no tenían conocimiento de la existencia del Nuevo Mundo antes de que lleguen a las playas de Bahía. Pero lo que todos parecen estar de acuerdo es que no sólo descubrió un nuevo mundo, sino también una nueva maravilla. La Bahía de Todos los Santos, la segunda bahía más grande del mundo, fue generoso con los exploradores y les ofreció la seguridad y la belleza sin igual. Eran tan fascinado que decidió construir allí la primera capital de Brasil.

Al caminar por la ciudad, la herencia portuguesa se puede encontrar en varias partes: en el barrio histórico de Pelourinho (la mayoría de las casas son originales de la época colonial), en las playas de Barra (donde es un faro y una fortaleza que protegía y navegadores guiadas la ciudad de los invasores y piratas), y principalmente en la fuerte influencia africana, que llevó los colores y sabores de la ciudad y la convirtió en un lugar único y fascinante.

La leyenda dice que Salvador tiene 365 iglesias, una para cada día del año. Fuerte influencia católica, aquí está la tolerancia religiosa, que permite a otras religiones para difundir sus creencias, especialmente candomblé, la religión de origen africano, donde la gente adora a los dioses. Y si le preguntas a cualquier Soteropolitano (su nombre nacido en Salvador), que sin duda le dirá que es el hijo de una deidad.

Con sus 3 millones de habitantes, Salvador es la tercera ciudad más grande de Brasil. Buscados por los turistas nacionales y extranjeros que deseen durante todo el año – pero sobre todo en el verano, cuando lleva a cabo el carnaval más grande de Brasil – La experiencia de su música, la gastronomía y la arquitectura, sino también la forma de vida de Bahía.

Conocido por ser un pueblo alegre y receptivo, la sensación que se obtiene es que Salvador es aún la ciudad de alegría. Sin embargo, la realidad no es así. Con una de las mayores desigualdades de ingresos y una de las ciudades más violentas de Brasil, Salvador parece aún viven la época colonial, cuando la ley no se aplica a los ricos y la mayoría pobre negro, son discriminados y excluidos de la sociedad.

Incluso con estas barreras sociales, Salvador encanta a los turistas. La samba nació en Bahía (otra herencia africana) y decidió vivir aquí. Tanto si estás en la playa, hotel, bar o incluso en el autobús, siempre habrá alguien tocando o tararear una canción. El Axé Music (que en 2015 completa 30 años de existencia) es el entretenimiento para todos, pero sobre todo la esperanza de un niño pobre para lograr un reconocimiento social y económico.

Marcio Pimenta

Es  un fotoperiodista freelancer de Brasil. Sus reportajes han sido publicados por National Geographic, The Guardian, El País, Rolling Stone, Roads and Kingdoms, etc. Su objetivo es reflejar la condición humana.

Como contactar:

Sítio web: http://www.marciopimenta.com
Instagram: @marpimenta
Mail: [email protected]
Linkedin: https://br.linkedin.com/in/marciopimenta

Hemos tenido la suerte de que Marcio Pimenta, un buen amigo y un gran profesional, haya querido participar en nuestro blog, y nos ha “regalado” este precioso reportaje sobre Salvador de Bahia y unas fotos extraordinarias. Eskerrik Asko.

Fotos de Marcio Pimenta sobre Bahia

vascosdeviaje-cabecera

anuncio-productos-basque-728x85-2