El diario austriaco  Der Standard publica un artículo de Brigitte Kramer en el que presenta a los lectores una visión muy particular de lo que va a ser y va a ofrecer Donostia Capital Cultural Europea 2016.

La autora del artículo presenta el objetivo último de la Capitalidad como una búsqueda del resarcimiento de unas heridas que el terrorismo ha dejado entre los vascos. Curiosamente da la impresión de que cae en los tópicos y presenta el proyecto como algo más pensado hacia dentro que hacia fuera. Como una especie de tratamiento purificador y restaurador de la sociedad local. Casi como si las reflexiones presentadas fueran algo ajeno a restos de los europeos. Como si los vascos usásemos esta oportunidad (y sus fondos) como una excusa para hacer algo destinado a tener un interés de “puertas adentro

Sin duda restañar heridas y abrir caminos de reconciliación, es uno de los objetivos. Pero este es un mensaje y un objetivo válido para todos los europeos. No hay que olvidar, además, que la proyección internacional de esta ciudad vasca no sólo es incontestable, sino que también está en un constante incremento. Eso significa que  la ciudad va a beneficiarse de la Capitalidad, pero también, estamos seguros, la Capitalidad va a verse profundamente beneficiada por desarrollarse en esta ciudad vasca de proyección global.

2016 se nos presenta como un año clave para los europeos. Un año en el que una difusión lo más poderosa  posible de la idea de la defensa de “los Derechos humanos, la Dignidad, la Integración y el Respeto“, que es la base del discurso de  Donostia-San Sebastián 2016 van a ser importante para los vascos, pero también (y sobre todo) para el conjunto de los europeos.

Europa, como idea, está ante una prueba de fuego. ¿Los principios de Libertad, Igualdad, Fraternidad, Derechos humanos, o Justicia, son palabras vacías o realidades enraizadas entre los ciudadanos europeos? La crisis de los refugiados o las amenazas de grupos radicales ¿Como nos afectarán?. ¿Seremos demócratas y defensores de la Libertad y los Derechos humanos, o triunfará entre nosotros el miedo y veremos reverdecer en Europa una especie de herencia del nazismo y el racismo que con tanto éxito triunfo en países como Austria hace menos de 100 años?

Ójala fuéramos los vascos los únicos europeos que necesitáramos reforzar y reafirmar nuestro nivel de compromiso con “los Derechos humanos, la Dignidad, la Integración y el Respeto“. Sería una gran noticia. Por desgracia éste también es un “proyecto común europeo”.

Creemos que estas preguntas y estas reflexiones, más generales y más actuales, son mucho más adecuadas a la hora de hablar de este asunto, que la visión “micro” con la que Brigitte Krame analiza el proyecto. Sin duda lo importante son los objetivos y las oportunidades que ofrece a todos los europeos (incluidos los vascos) el enfoque que Donostia va a dar a su  Capitalidad Cultural Europea 2016.

 Der Standard – 17/11/2015 -Austria

San Sebastián: Traumhaft mit Trauma

Die baskische Stadt ist bildschön, litt aber wie keine zweite unter der Gewalt der ETA-Terroristen. 2016 will sie als Europäische Kulturhauptstadt beweisen, dass Kultur Versöhnung ermöglicht. Das mutige Programm ist für die Bewohner gedacht, Besucher dürfen gern teilhaben Es war eine Österreicherin, die Anfang des 20. Jahrhunderts eine für San Sebastián wegweisende Entscheidung traf: Die Habsburgerin Maria Christina, Frau und früh Witwe des spanischen Königs Alfonso XII., ließ in der nordspanischen Stadt ihre Sommerresidenz errichten. Mit der Regentin hielt der Madrider Adel Einzug. Örtliche Köche, Schneider und Schuster, Fischer, Baumeister und Winzer profitierten von dem kaufkräftigen Publikum. – derstandard.at/2000025655677/San-Sebastian-Traumhaft-mit-Trauma

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