Los lectores de nuestra web que nos acompañan desde hace tiempo ya saben de nuestra “debilidad” por el blog de Mark Bierter. Un vasco-descendiente de Boise hijo de una extraordinario matrimonio formado por un  “católico alemán de Milwaukee” y euskaldun,  y por una vasca. Con él, hemos aprendido muchas cosas e incluso hemos co-escrito un artículo (y con otros bloggers) en respuesta al miserable artículo que escribió Javier Rupérez con motivo del fallecimiento del norteamericano y vasco (porque las dos cosas las fue al 1oo%) Peter Cenarrusa.

Hoy hemos recibido la noticia a través de un mensaje de propio autor del blog, que nos ha producido tristeza: Después de 4 años Mark Bieter, nuestro admirado vasco-americano de Boise, del que tanto hemos ido escribiendo a lo largo de los años, ha decidido que ha llegado el momento de pasar hoja y empezar nuevos proyectos. Por eso cierra el blog.

The End

On March 11, 2015 by bieterblog

After more than four years of writing this blog, I’ve decided that it’s time to retire, at least for now.  I can’t express my appreciation enough to those of you who have followed it, commented on it, and given me lots of interesting responses and tips for improving.  It’s hard to summarize how much fun I’ve had doing it.

There were many highlights.  My interviews with former U.S. Senator Larry Craig, the Basque President Inigo Urkullo, and a witness to Idaho’s last execution were fascinating for me.  Writing here gave me a chance to sort through events that were happening in my life and in the world — I was able to reflect on what it’s like to be the parent of a young child, the feelings you have after the deaths of good friends and family (and a dog), and lots of small moments in life that end up meaning more than you realize.  I remember writing about a woman in our neighborhood who was undergoing chemotherapy; whether it matters if Jesus lived; football; garbage men; glassblowers; the least interesting man in the world; driving an F-150; Chad and his incompetence; what runs through my mind at cemeteries; Prussians; why people hate Duke; the meaning of shag rug; and about a thousand other topics.

What I enjoyed most, besides capturing moments that were important to me, is realizing that many people had similar experiences as I did and appreciated my raising them here.  What started as a little hobby ended up being more than I ever imagined.  Thanks so much for your help along the way.

Mark

Estamos seguros de que su decisión ha sido madurada y reflexionada lo suficiente como para que sea la correcta. Pero nosotros no podemos menos que lamentar perder de la “blogosfera” ese blog amigo y admirado.

Nosotros nos hemos dirigido a él para pedirle permiso para conservar algunos de sus artículos y le hemos escrito una reflexión sobre lo que, para nosotros, significa que se cierre este blog. Una reflexión que queremos compartir con todos nuestro lectores:

 

Estimado Mark

Lamentamos mucho que des por finalizada esta etapa cerrando tu blog.

La tecnología, que nos ofrece grandes avances, a veces nos condena a volver a épocas pretéritas. Con Internet, volvemos al tiempo de Platón, o de muchos  de los grandes filósofos griegos: sólo podemos fiarnos de nuestra memoria.

Con el paso del tiempo, la creación de estados democráticos, y los avances de la tecnología, la escritura se convirtió en un bien democrático. Todos tenemos acceso a los libros, que fijan las ideas, y nos las guardan para cuando nos falla la memoria (muy frágil y bastante voluble). De los manuscritos, a la imprenta; de la educación para las minorías a la educación para la sociedad; del pergamino, al papel y de éste a las pantallas de nuestros ordenadores.

Parece un camino que busca garantizar que las ideas se propagan y se universalicen cada vez más. Es posible, pero la tecnología tiene una “trampa” en la que pensamos poco.

Porque ¿Qué pasa cuando una web o un blog se “apaga” definitivamente? Que retrocedemos treinta siglos de golpe. Nada queda más allá de la memoria. No hay soporte, porque el soporte se ha volatilizado.

Mark. Tus comentarios de años, dentro de pocas semanas desaparecerán. Serán como la voz de los filósofos en el ágora: durarán el tiempo que dura el discurso. A partir de ahí es la memoria lo único que nos queda.

Nosotros, te avisamos, conservaremos en nuestro blog algunos de tus post. En especial uno que usamos hace ya tiempo como referencia en uno de nuestros artículos. Uno que habla de unos tiempos duros para los vascos y que tú compartiste con nosotros. Nos referimos a tu post “My life under Franco“, que forma parte substancial de un texto nuestro sobre dos norteamericanos que vivieron en Euskadi en los años 70 del pasado siglo. Uno, un vasco-americano que eres tu, el otro, un americano que entra de lleno en el grupo de “amigos de los vascos” y que es Bill Peterson .

Mark. Lamentamos que se pierda este acervo. Estas experiencias, historias, sentimientos y documentos que deberían formar parte de el futuro, no deberían desaparecer. Cuando borres el blog, nada de ello quedará.

Sólo el recuerdo de los que tuvimos la suerte de leerlo y de “robarte” alguno de tus textos

Un abrazo

About Basque Country

anuncio-productos-basque-728x85-2