Wall Street Journal nos sorprende, de nuevo, hablando sobre un tema vasco. A lo largo del tiempo hemos ido recogiendo informaciones de este diario sobre asuntos “vascos”que siempre nos han parecido interesantes. Después de todo es un diario de gran influencia que suele escribir con criterio propio.  Lo que hace que, aunque no siempre coincidamos con sus valoraciones, estas deban ser tenidas en cuenta.

Por eso no entendemos que, en este artículo, sus periodistas mezclen tan diferentes y con criterios tan poco “profesionales”. A lo que hay que unir las declaraciones, directas o indirectas, de algunos de los entrevistados, tanto en el vídeo como en el texto.

Empecemos por el mapa. El titulo tiene delito, y la “rotulación” más. Según el gráfico, The Basque Country, es la actual Comunidad autónoma del País Vasco  (CAPV) . Mientras que la suma de ésta, Navarra e Iparralde sería la Gran Región Vasca que “algunos nacionalistas vascos reclaman saltándose los actuales límites o fronteras”.

Ya nos disculpará David Román, autor del artículo. Pero The Basque Country no es la CAPV, incluso en la lectura más restrictiva de esa definición. A no ser, claro está, que para el periodista del WSJ, el País Vasco situado al norte de los Pirineos, no exista.

Luego está el título y el texto del vídeo que acompaña la información. Da la impresión de que los “vascos  nacionalistas malos” quieren invadir y ocupar el territorio de los “navarros españoles buenos”. Sería bueno recordar que si alguna vez en los tiempos modernos ha habido invasión ha sido la de unos “navarros-españoles” que apoyando a Franco y su alzamiento militar, ocuparon Gipuzkoa, Bizkaia y Araba. Al revés, al menos en la época moderna, los navarros, han pedido, y encontrado, apoyo en sus hermanos vascos.

Siempre que leemos cosas así nos recordamos  de lo que escribimos hace un tiempo sobre el Paloteado de Monteagudo, que cantaba José Martinez Jarauta, durante la Gamazada a finales del siglo XIX; o las frases que contiene el Monumento a los Fueros que se erigió por suscripción popular en el corazón de  Pamplona.

Tampoco recuerdan que hay, al menos, un 30%  de navarros que  votan a partidos que defienden la creación de una realidad política común que una a todos los vascos. Muchos más, por ejemplo, que el porcentaje de habitantes de los territorios arrebatados por los EE.UU. de América del Norte a México que deseaban esa ocupación; o muchos más que los ciudadanos de los Estados del Sur que querían seguir perteneciendo a la Unión

Luego tenemos en el vídeo en el que la alcaldesa de Estella  afirma, sin rubor alguno, que Navarra es una Comunidad Foral de España y que no es parte del País Vasco. Ya estamos acostumbrados a los errores de concepto de algunos ediles de UPN, pero no por eso podemos dejarlo pasar. Sabemos que para los herederos políticos de los beaumonteses, Navarra, es la Navarra que ellos gobiernan desde la invasión de las tropas de Fernando el Católico.  Pero Navarra va más allá, hay una Navarra que no es española. Nos referimos a la Navarra que sí forma parte para todo el mundo (oh! que cosas increíbles) del País Vasco. La Navarra de Ultrapuertos, la que se libró de la invasión castellana. Para caer, eso sí, en manos de los jacobinos. Benafarroa/BasseNavarre, es navarra, forma parte de le Pays Basque y no es española.

A partir de ahí, es, como se suele decir, el “desparrame”. El nacionalismo, se focaliza en ETA y a la violencia. Algo que, siempre lo decimos, es una anécdota en la Causa del Pueblo Vasco (aunque sus consecuencias hayan sido terribles) . Eso sí, da la impresión de que los nacionalistas vascos han gobernado la CAPV desde hace año  y medio y no en 26 de los últimos 30 años.

Sin duda, es cierto que habitantes de Estella no olvidan los atentados que ETA realizo en esa ciudad. Nosotros tampoco. Pero sería bueno recordar que en Estella hay otros muchos muertos que no han tenido derecho a la verdad, la justicia y la reparación, a la que tienen derecho todas las víctimas. No es bueno contar sólo a algunos asesinados y olvidarse de otros. A nosotros nos viene a la cabeza la figura de Fortunato de Aguirre, alcalde de Estella, miembro del Partido Nacionalista Vasco, y que fue asesinado por los padres ideológicos de la derecha navarra, al inicio de la sublevación militar franquista. Y este es sólo un ejemplo. Las cunetas de las carreteras, las tapias de los cementerios y otros lugares apartados de la Navarra peninsular, contienen muchos más asesinados que siguen si ser recuperados por sus familiares. Olvidados esos que todos los días recuerdan los “800 asesinados por ETA”.

Creemos que el fondo del “tono” con el que el autor escribe la información, se proyecta con meridiana claridad al definir la asamblea de municipios vascos que se reunión en Estella en 1931, como “pro-independence assemblies in 1931 “. Esta asamblea de municipios, cuya aportación fue el Estatuto de Autonomía de Estella, fueron un movimiento popular que fue sofocado por los padres políticos y (genéticos en muchos casos) de los que ahora siguen gobernando Navarra.

Un Estatuto que habla de un Estado Vasco y  en cuya “exposición de motivos” se decía entre otras muchas cosas sumamente interesantes e instructivas:

Manteniendo viva esta reivindicación de los derechos históricos y armonizándolo con la voluntad de no crear, en los momentos en que se está preparando su constitución, dificultades a la consolidación de la República Española, el Pueblo Vasco ha querido que se consagre en la misma Ley constitucional de la misma República la personalidad del País Vasco estructurando la unidad vasca sobre “la base del respeto a las autonomías particulares para asegurar la prosperidad del País Vasco, la libertad y el bienestar material y espiritual de sus habitantes”.

Muchas cosas en este “revuelto” que tan del gusto será de los defensores del Status Quo, pero que demuestra una visión periodística o limitada o sumisa. Algo que parece que no debería ser aceptable para el WSJ.

Wall Street Journal – 22/4/2014 -USA

Self-Rule Drive Stalls in Spain’s Basque Country

Euskadi-Cataluna-WSJ

The nationalist parties that rose to power in Spain’s Basque Country 1½ years ago promising a peaceful path to self-rule are now finding themselves stuck, even as another northern region moves decisively toward the same goal. An uneasy peace has prevailed in Spain since the Basque separatist group ETA—Western Europe’s last major, homegrown terrorist organization—declared what it called a permanent cease-fire in 2011. More than 800 people were killed during its 43 years of armed struggle for independence.

(Sigue) (Traducción automática)

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Wall Street Journal – 22/4/2014 -USA

Basque Nationalists Claim Reluctant Spanish Town


The town of Estella in northern Spain is part of the greater Basque country, Basque nationalists would say. But local residents beg to differ. WSJ’s David Roman, Noelia Urra and Anna Perez report.

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