Tal y como prometíamos, os ofrecemos una declaración conjunta de varios blogs de ambos lados del Atlántico en relación con las opiniones vertidas por  el Sr. Javier Rupérez en el diario monárquico español ABC sobre Pete Cenarrusa a los pocos días de su muerte
Hace unos días, desafortunadamente, nos enteramos de la muerte de Peter Cenarrusa, unos de los vascos-americanos más influyentes de Idaho. Poco después, el periódico español ABC publicó un artículo escrito por el ex-embajador español en los Estados Unidos, Javier Rupérez, donde más o menos compara ser independentista a ser un terrorista. Un viejo y gastado argumento.

No conocemos a Rupérez. Pero él tampoco conoce a los vascos, y ciertamente no conocía a Pete. Y creemos que es de cobardes clavar un cuchillo en la espalda de un hombre que acaba de morir. Algunos de nosotros tuvimos el honor de conocer a este gran vasco-americano en algún momento de nuestras vidas; y otros no. Sin embargo, todos queríamos reflexionar sobre el significativo aporte de Pete a la preservación de la identidad vasca dentro y fuera del País Vasco (aquí las opiniones personales de About the Basque Country y Bieter Blog). Los cuatro blogs que firman esta entrada (A Basque in Boise, About Basque CountryBasque Identity 2.0 y Bieter Blog) no podían quedarse de brazos cruzados ante la difamación pública contra Pete Cenarrusa realizada por Rupérez.

Te animamos a que compartas este artículo sin reservas y lo hagas tuyo en tu propio blog, página web o red social.

 

Firmado:

A Basque in Boise (inglés)

About the Basque Country (castellano)

Basque Identity 2.0 (euskera)

The Bieter Blog (inglés)

The Angry Brazilian (portugués)

8probintziak (francés)

Buber’s Basque Page, (inglés)

En defensa de Pete Cenarrusa: In Memorian (1917-2013)

Pete Cenarrusa falleció la semana pasada a los 95 años. Para empezar, es extraño hablar de “defender” a Pete de nada. Era una persona maravillosa, alguien que muchos de nosotros admirábamos y respetábamos. Sus padres fueron inmigrantes que crecieron en pueblos vecinos del País Vasco, pero se conocieron a miles de kilómetros de allí, en medio de Idaho. El idioma natal de Pete fue el euskera, idioma que continuó usando el resto de su vida, arrojando de vez en cuando palabras en inglés.

Pete fue a la Universidad de Idaho, donde participó en el equipo de boxeo y estudió la carreras de agricultura y  ganadería (a los 92 años, escribió en su blog que sus asignaturas favoritas eran nutrición, química orgánica y bacteriología: “Recomendaría estas clases a todos aquellos que van a la universidad”). Se unió a los marines en 1942 y se convirtió en instructor de vuelo. Pilotó aviones durante 59 años, más de 15.000 de vuelo sin accidentes.

Pete fue elegido como republicano en la Cámara de Representantes en 1950 y sirvió durante nueve mandatos, incluyendo tres como portavoz del parlamento. En 1967, cuando murió el secretario del estado, el gobernador le nombró para cubrir la posición, donde sirvió hasta 2003. Pete no era un político de carrera. Como dijo su sucesor en el funeral, Pete no era un buen orador público, pero a diferencia de la mayoría de los políticos, Pete lo sabía. Sin embargo, es difícil discutir con el éxito: Pete nunca perdió unas elecciones, y ocupó un cargo público durante 52 años, el funcionario que más tiempo ocupó un cargo público en la historia de Idaho.

Tras su fallecimiento, el periódico español ABC ha publicado un “obituario” escrito por Javier Rupérez, el ex embajador español en los Estados Unidos. Rupérez trata a Pete de “separatista vasco”, o de un hombre “obcecado” contra España “hasta el mismo día de su muerte”. Se trata de un artículo lleno de veneno acumulado desde un suceso ocurrido hace más de una década y escupido solamente un par de días tras la muerte de Pete. Pete ya no se puede defender. Por eso nos hemos sentido obligados a hacerlo por él.

 

Descargar (PDF, Desconocido)

Un dato importante: Rupérez, el autor, fue secuestrado por el grupo terrorista ETA en 1979. Estuvo cautivo durante un mes. Tras su liberación, 26 prisioneros vascos fueron puestos en libertad y el Parlamento español acordó crear una comisión especial para investigar las denuncias de tortura a prisioneros vascos. No podemos ni imaginar por lo que pasó Rupérez, y nos gustaría que no hubiera ocurrido nunca. Sin lugar a dudas, un suceso así impactaría en gran manera en el punto de vista de una persona. Pero Pete no tuvo nada que ver con ese horrible suceso y sabemos que lo hubiera condenado. Y ahí es donde Rupérez se equivoca completamente sobre Pete y sobre los vascos en general.

Hacia el final de su carrera, Pete anunció la introducción de una declaración en la Legislatura de Idaho que abordaba una serie de eventos claves en el País Vasco y España. La declaración, conocida oficialmente como un “Memorial”, urgía a los líderes de Estados Unidos y España a emprender un proceso de paz. Era 2002. Rupérez se enteró del la propuesta de Memorial e inmediatamente viajó a Idaho, avisó al primer ministro español, al Departamento de Estado y la Casa Blanca. De repente, la declaración de la Legislatura de un pequeño estado del oeste adquirió enormes proporciones y se convirtió en una noticia a nivel internacional.

A medida que se acercaba la hora de votar sobre el memorial, hubo mucho tira y afloja entre los muchos partidos que se habían involucrado repentinamente. Pero la reacción de Pete fue perfecta, y, cito textualmente: ¿Desde cuándo los gobiernos extranjeros controlan la política exterior de los Estados Unidos? Al final, la Legislatura de Idaho aprobó el Memorial por unanimidad. Describía la historia de los vascos de Idaho, las medidas anteriores tomadas por la Legislatura de Idaho para condenar la represión de la dictadura de Franco, los esfuerzos de los vascos para conservar su cultura y la condena de la violencia por parte de casi todos los vascos, “excepto una pequeña fracción”.

Perfecto o no, el Memorial se trataba de una declaración unánime realizada por el legislativo estatal, democráticamente elegido. Pero parece que fue algo que obsesionó a Rupérez durante todos estos años. Apenas 72 horas tras la muerte de Pete, Rupérez se refería a Pete como el “inspirador y cabeza visible” de una tentativa de cerrar los ojos ante la violencia, una tentativa a la que después uno de los líderes del Senado de Idaho se refirió al mismo, como el resultado del “profundo desconocimiento de los representantes locales” de los asuntos españoles y de su “deseo generalizado de complacer a Cenarrusa en la última iniciativa que tomaba antes de retirarse”. Rupérez sugiere que Pete no es un adecuado representante de la comunidad vasca de Idaho ya que había otros representantes más valiosos.

Rupérez finaliza con una cita de Mark Twain: “No todos los fallecimientos son recibidos de igual manera”. Quizás sea cierto. De cualquier manera, podemos asegurar al Sr. Rupérez que la muerte de Pete fue recibida con mucha tristeza y el respeto que se merece una persona que realizó tantos logros en su vida. Nos gustaría concluir usando otra cita de Mark Twain que le viene como anillo al dedo a gente como Javier Rupérez: “Es mejor mantener la boca cerrada y parecer idiota que abrirla y disipar todas las dudas”.

Agur eta ohore, Pete

 

Coro Eresoinka: Agur jaunak ( Dir: Gabriel Olaizola)

Coro Nacional Vasco (1937 – 1939)

Firmado:

A Basque in Boise (inglés)

About the Basque Country (castellano)

Basque Identity 2.0 (euskera)

The Bieter Blog (inglés)

The Angry Brazilian (portugués)

8probintziak (francés)

Buber’s Basque Page, (inglés)

 

 

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