Álava es un territorio vasco por descubrir para muchos de los visitantes que se acercan a nuestro país y, también, hay que reconocerlo, para muchos vascos.

Hoy, el diario italiano La Repubblica (un periódico que nos presta mucha atención, aunque últimamente le «echábamos de menos» en nuestros artículos) lo acerca a sus lectores de aquel país a través de un  interesante artículo de Andrea Picchione, que les acerca glosa algunos de los atractivos, con una especial atención a los gastronómicos, de su capital y de la Rioja Alavesa.

Sin duda esto va animar que más personas se acerquen desde Italia a nuestro pequeño país. Y eso que ya son muchas, porque en Italia siempre ha habido un gran interés por nuestra cultura… y nuestra gastronomía.

Nosotros aportamos nuestra visión: Álava Un Territorio extraordinario para «perderse en él«. Una parte de nuestro país en el que junto a los campos de trigo y los espacios despejados de la Llanada podemos encontrarnos bosques; ríos encajonados en gargantas; puertos de montaña con vistas extraordinarias sobre el Valle del Ebro; parque naturales; pantanos rodeados de montañas que, con las nevadas del invierno, nos hacen sentirnos en algún rincón de Centro Europa; salinas milenarias que ofrecen un paisaje mágico; valles  «secretos» por los que parece que tiempo pasa a otro ritmo; una zona vitivinícola extraordinaria por la calidad de sus vinos generada por un entorno único y por el cuidado se sus gentes; iglesias medievales de una hermosura desmedida; o una capital moderna sostenible y pensada para las personas, y que guarda todo su espíritu medieval, incluida una catedral cuya restauración se ha convertido en un referente internacional.

Álava es un lugar para descubrir y disfrutar. Toda Álava, incluso la que se encuentra bajo la administración de Castilla-León separando convecinos en base a un anacronismo y en contra de la voluntad de las personas (alavesas) que viven allí.

La Repubblica – 28/3/2022 – Italia

Benvenuti a Vitoria tra piste ciclabili, pintxos e il rito della cuadrilla

Vitoria, capoluogo dei Paesi Baschi, nasce agli inizi dell’ottavo secolo come un piccolo villaggio collinare di legno e argilla dal nome di Gasteiz. La sua struttura medievale ha mantenuto molto della forma originaria: nove vie principali trafitte da vicoletti e scalini, scenario perfetto per ristoranti e locali nascosti. L’illuminazione tenue, che riduce al minimo l’inquinamento luminoso, rafforza la sua impronta antica rendendola elegante e suggestiva al calar del sole. La città viene chiusa da un abbraccio di puro ossigeno, la Green Belt: trenta chilometri di piste ciclabili che collegano sei parchi. Camminando o andando in bicicletta si percorrono fiumi, foreste, zone paludose, paesaggi con un’incredibile biodiversità vegetale e animale. Un progetto di recupero ambientale inserito dalla Fao tra le 15 migliori iniziative urbanistiche.

(Sigue) (Traducción automática)

 

Foto de cabecera: vista de Vitoria desde su «anillo verde» (Foto D. Llano)