El Lehendakari Iñigo Urkullu cerró el año 2019 con un «Mensaje de Fin de Año» en el que la Comunidad Vasca en el exterior tuvo un especial protagonismo. No era para menos, ya que en este año se había celebrado el VII Congreso Mundial de Colectividades Vascas, y la segunda celebración del Día de la Diáspora tuvo una intensidad y un «calor» muy especial.

Al acabar este complicado año 2020, el Lehendakari también acaba de enviar un mensaje a la Comunidad vasca en el mundo. Un mensaje que aunque dirigido a nuestros hermanos repartidos por todo el mundo, debería ser del interés de los que también vivimos dentro de las fronteras de nuestra patria. Porque, aunque como hemos repetido en numerosas ocasiones, el País Vasco está donde hay un vasco, no debemos olvidar que tenemos mas nacionales viviendo fuera del país que dentro. Por lo que sus intereses, necesidades, y preocupaciones, deberían ser una prioridad del conjunto de nuestra sociedad.

Después de todo, su presencia en el mundo da presencia en el mundo a nuestro país, y sus organizaciones, las euskaetxeak, deben ser tomadas como las más auténticas representaciones vascas en el exterior.

Nuestros antepasados lo entendieron así. De forma que la red de hermandades y cofradías, casi todas bajo la advocación de la Andra Mari de Aránzazu, se convirtieron no sólo en un punto de apoyo y una forma de organización para los vascos de la zona donde se crearon,  sino que también fueron una autentica red de colaboración entre los vascos a lo largo de todo el mundo.

Como dice el Lehendakari en su carta, si algo bueno ha traído este complicado año, es la confirmación de que los vascos en el mundo siguen siendo activos, solidarios, y están llenos de empuje. La necesidad se ha convertido en virtud, y nos ha impulsado, a todos, a encontrar nuevos caminos y nuevas herramientas con la que comunicarnos y, sobre todo, con las que colaborar.

El mensaje, enviado en los cuatro idiomas en que se expresan mayoritariamente los vascos, es un mensaje en el que se resalta el compromiso y el trabajo de nuestros hermanos vascos en el mundo. Pero es, sobre todo y así nos lo parece a nosotros, una llamada a un compromiso conjunto para seguir trabajando y creando redes que nos unan y refuercen esta comunidad vasca que llega a todos los rincones del planeta.

Esa es una tarea de todos.

Gabon Mezua castellano2020