Hace unos dias, Oscar Álvarez-Gila, el doctor en Historia e investigador de la UPV/EHU, especializado en la presencia vasca en el mundo que ya hemos citado en otras ocasiones, realizaba en un red social una certera reflexión sobre cuál es el camino que debe seguir nuestra sociedad para que «la diáspora vasca pueda ser considerada una verdadera, completa, diáspora».

Nos ha parecido que una reflexión como la suya, que se enfoca sobre un asunto tan vertebral para el futuro de nuestro país, merecía difusión. Sobre todo en este interesante periodo que va de la celebración del Día de la Diáspora, el pasado 8 de septiembre, al VII Congreso Mundial de las Colectividades Vascas, que se desarrollará esta próxima semana en Bilbao.

Oscar Álvarez-Gila nos plantea la importancia que tiene que sociedad vasca para que «reconozca y haga suya a la diáspora, que la integre en su propia noción de país» porque  «Hasta que la diáspora no se conozca y los vascos de aquí reconozcan que los vascos de la diáspora son también parte de Euskal Herria, no podemos hablar con propiedad de una diáspora en su sentido completo».

Para ello nos plantea el ejemplo de otra sociedad con una gran diáspora, la sueca. Una sociedad que tiene asimilado que la diáspora sueca es parte de la sociedad sueca. Nos comparte, para ello, el artículo sobre esta joven astronauta nacida en USA y de madre sueca, que es reconocida como sueca con total normalidad.

Claro que juegan con la ventaja de que ella mantiene la ciudadanía sueca. Algo que, por ahora, no podemos hacer los vascos, ya que aun no podemos tener «nacionalidad vasca».


Sobre el camino de la Diáspora vasca

Oscar Álvarez-Gila*

Muchas veces he pensado que hay algo que le falta a la diáspora vasca para poder ser considerada una verdadera, completa diáspora Para ello, es necesario que la sociedad de Euskal Herria reconozca y haga suya a la diáspora, que la integre en su propia noción de país. Hasta que la diáspora no se conozca y los vascos de aquí reconozcan que los vascos de la diáspora son también parte de Euskal Herria, no podemos hablar con propiedad de una diáspora en su sentido completo.

Para lo primero (el conocimiento) hace ya tiempo que se están dando pasos, poco a poco pero con firmeza, en esa dirección. Cuando hemos hecho esfuerzos por investigar, describir y difundir al público la historia de esas otras Euskal Herrias que se desarrollaron al otro lado del océano, hemos ayudado y seguimos contribuyendo a reforzar nuestra identidad diaspórica. Cada vez que las comunidades vascas del exterior hacen un esfuerzo por seguir vivas y activas, contribuyen a reforzar nuestra identidad diaspórica.

Pero ni el conocimiento ni la pervivencia de las comunidades vascas del exterior, con todo lo importantes que son, resultan suficientes, si no conseguimos que la sociedad vasca, en su tierra de origen, desarrolle una proximidad afectiva con la diáspora, si no se enamora de la diáspora. Fijar y difundir en nuestro calendario de conmemoraciones el Día de la Diáspora Vasca, esa feliz iniciativa que hemos sido llamados a celebrar los dos últimos años, puede ser un paso efectivo en esta dirección. Pero todavía, hay que reconocerlo, es mucho el camino que tenemos por delante.

¿Dónde me gustaría que pudiéramos llegar? No al país de los sueños, sino al ejemplo de otras sociedades igualmente diaspóricas, como la nuestra. Quizá hasta un lugar similar al que muestra esta interesante noticia que publicó hace pocos días la SVT, la televisión pública sueca. En dicha noticia se congratulaba el periodista de que una astronauta americana de nombre “Jessica Meir se convertirá en la primera sueca en salir al espacio”. Así reza su título. La primera persona sueca, nada menos. Efectivamente, en el texto del artículo y en la entrevista que se hace a Jessica, se aclara que es una “svenskamerikar” (una sueca de la diáspora, por asi decir), nacida en Estados Unidos, pero miembro de la amplia comunidad sueco-americana que existe en ese país. De hecho, ella misma reconoce en la entrevista que no habla apenas el sueco, apenas algunas palabras. Pero así y todo, para uno de los más importantes medios de comunicación en Suecia, ni su lugar de nacimiento ni su origen diaspórico es óbice para reconocer que tiene todo el derecho a ser considerada tan sueca como alguien de Estocolmo, de Malmö o de Luleå. Es sueca. Sueca de la diáspora, pero sueca sin más adjetivos.

¿Ocurrirá algo así entre nosotros alguna vez?
Con ese deseo y esperanza estamos.

SVT – 20/7/2019 – Suecia

Jessica Meir om att bli första svenskan i rymden: ”Det är lite svårt att tro”

Jessica Meir astronauta sueca nacida en USA
Jessica Meir astronauta sueca nacida en USA

Den 25 september skjuts Jessica Meir, Nasa-astronauten med både svenskt och amerikanskt medborgarskap, upp till den internationella rymdstationen ISS. Det är första gången en svensk kvinna vistas i rymden.
SVT fick tag i henne under träningen i Star City utanför Moskva.

(Sigue)
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* Óscar Álvarez Gila es doctor en Historia en la Universidad del País Vasco, en la que actualmente ejerce como profesor de Historia de América. Durante el curso 2008-2009, fue Visiting Fellow en el Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Oxford. Dos más años más tarde, fue W. Douglass Distinguished Visiting Scholar en la Universidad de Nevada-Reno. En 2013-2014, asimismo, fue Elena Díaz-Verson Amos Eminent Scholar en Estudios Latino Americanos, en la Columbus State University (Estados Unidos). Durante el curso 2016-2017, por último, ha realizado una estancia de investigación en la Universidad de Estocolmo como Magnus Mörner Memorial Professor. Su campo de investigación se centra, sobre todo, en el estudio de las migraciones internacionales durante los siglos XIX y XX, con especial atención al caso de la emigración desde el País Vasco a Francia, Argentina, Uruguay, Brasil y Cuba. Esta línea de trabajo le ha permitido estudiar asimismo los vínculos entre religión y emigración, la institucionalización de las comunidades de emigrantes, así como la cultura y la construcción de identidades en las comunidades en diáspora. También ha trabajado en proyectos y colaboradores de investigación interdisciplinar, sobre temas vinculados con las migraciones y el cambio climático, o más recientemente, en temas de vinculación entre genética e historia.