Si la vida en los territorios vascos siempre fue difícil, la eliminación del autogobierno, en Iparralde tras la Revolución francesa, y en Hegoalde iniciado con el final de la Primera Guerra Carlista, marca una época de dificultades extraordinarias para los vascos. Dificultades que en en el sur de los Pirineos no se empiezan a superar hasta finales del siglo XIX y que en Iparralde, por desgracia, aun no se ha solucionado.

El más claro reflejo de esa situación  es la enorme emigración vasca que sangra y debilita a nuestra sociedad a lo largo de todo el siglo XIX. Bien sea por la pobreza extrema, bien sea por las persecuciones políticas o por la negativa a cumplir el recién instaurado, para los vascos, servicio militar obligatorio, los barcos que zarpan hacia América, se llenan de vascos en busca de un lugar mejor.

Algunos lo encontraron, pero, como nos muestra este artículo, otros muchos vivieron, en la tierra a la que fueron en busca de libertad y un futuro mejor, situaciones de auténtica explotación e incluso esclavitud. Muy interesante e instructivo leer este artículo (pensamos que escrito por Alberto Moroy) y lo que se referencia en él.

Portal Digital El País  – 2/5/2011 – Uruguay

Montevideo 1836, vascos engrillados


Difícil esclavizar a un vasco, pero por momentos pudieron. (con un agregado al final)

¡Qué me venís con piquetes y ocupación de fábricas! En aquél entonces te agarraban a un inmigrante desprevenido y lo ponían a trabajar hasta reventarlo. Ocurrió en muchos países y Uruguay no fue la excepción; lo curioso es que hasta algunos vascos cayeron en eso, pero a la larga prefirieron inmigrantes de otra procedencia. Aquellos vascos, igual que los de ahora, si te pasás de listo te ahorcan con la boina.

(sigue)
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