Hace unos días, en un grupos de vascos en Argentina de los que hay en Facebook, y que en este caso agrupa a descendientes de vascos continentales (vasco franceses como se denominan en él) una persona comentaba, no sin una cierta tristeza, que nadie en Argentina, y mucho menos en nuestro país, hablaba de Iñaki de Azpiazu.

Cuando leímos este mensaje, tuvimos que pensar unos segundos para tener algún recuerdo de ese nombre, que nos sonaba, pero al que no le ubicábamos por sus actos. Nos vino a la memoria haber leído algo de él y de su participación en el Batallón Gernika. Nada más.

Pero, como solemos decir, a nuestra ignorancia en muchas cosas, solo le supera otra cosa, nuestra curiosidad. Así que nos pusimos a buscar y, por suerte hay personas que sí han decidido mantener la memoria de este vasco y ser humano extraordinario.

Descubrimos a un vasco extraordinario y a un hombre comprometido con su pueblo, y con los seres humanos. No podemos dejar de preguntarnos ¿Cómo es posible que se sepa y se hable tan poco de él? ¿Qué nos pasa a los vascos que olvidamos tan rápido a los mejores de los nuestros?

Así que, como en otras ocasiones y quizás para compensar nuestros propios olvidos y desconocimientos, nos hemos decidido a incluir en este blog su perfil y su obra.

Iñaki de Azpiazu fue un sacerdote nacido en Azpeitia, vasco, sindicalista ( parte del sindicato que entonces se conocía como Solidaridad de Trabajadores Vascos, La «Soli»), nacionalista vasco, pacifista, demócrata convencido, y enemigo de todas las dictaduras.

Su compromiso le llevó a la cárcel, a la clandestinidad, al campo de Gurs, a colaborar con la resistencia francesa, a ayudar a perseguidos por la Gestapo (entre ellas a Roger Sermont, un joven violinista judío al que escondió durante un derrotero por varias locaciones… Sermont llegó a integrar la Orquesta Sinfónica de Boston), a ser el Capellán del Batallón Gernika… para acabar exiliándose a Argentina

Una huella inmensa en Argentina

Llegó a ese país sudamericano en 1947, y lo hizo como tantos y tantos miles de vascas y vascos que tuvieron que abandonar su patria huyendo del monstruo de totalitarismo franquista. Y aparte de ser sacerdote (con una atención especial a la colectividad vasca); periodista (fue corresponsal de El Correo de la Tarde en Israel, durante el juicio a Adolf Eichmann, y en el Concilio Vaticano II); defensor de la democracia, de la Doctrina Social de la Iglesia, y de los perseguidos; aparte de todo eso, que no es poco, dejó una huella que perdura hasta hoy en aquel país.

Su experiencia como capellán de una de las cárceles de Buenos Aires y luego como Capellán de Institutos Penales de la Nación, lo llevó a la fundación de la Casa del Liberado, creada con la intención de reinsertar a los exconvictos en la sociedad- y del Secretariado de Ayuda Cristiana a las Cárceles (en cuyo patio hay plantado un retoño de Árbol de Gernika) que continúa su labor hasta la actualidad.  Además de ser un férreo luchador contra la pena de muerte.

Un libro para entender qué fue el franquismo

Portada libro de Azpiazu publicado en Venezuela 1964
Portada libro de Azpiazu publicado en Venezuela 1964

En su faceta como escritor destaca por dos obras que nos narran la tragedia que vivieron los demócratas vascos en la insurrección franquista y la dura situación, de persecución que vivió la Iglesia vasca, sacerdotes y fieles, que se negó a sumarse al golpe militar. Nunca se debe olvidar, aunque mucho lo deseen,  que 16 sacerdotes vascos fueron asesinados por las tropas franquistas o por sentencia de sus «tribunales militares».

Para explicar sus vivencias en el tiempo en que le tocó vivir, sobrevivir, bajo aquel régimen de terror (y de terroristas), escribió la obra «7 meses y 7 días en la España de Franco». Para defender y explicar al mundo la posición en que la iglesia católica vasca que se mantuvo alejada del franquismo escribió en 1938 «El caso de los católicos vascos», que fue publicado en castellano, inglés y francés, y que firmo con el seudónimo de J. Hiriartia.

Le hemos pedido a Iñaki Anasagasti, miembro de EGI en Venezuela durante los años 60 del pasado siglo, que nos haga una semblanza de este sacerdote. Como él mismo dice en su texto, «El P. Azpiazu era muy conocido en Caracas y su labor pastoral, periodística y política que irradiaba desde Buenos Aires era muy seguida». Aquello jóvenes de EGI editaron en 1964, desde Ediciones Gudari, un libro que recogía ambas obras. le agradecemos su amabilidad por compartir sus recuerdos con nuestros lectores.

Nosotros hemos buscado un ejemplar, lo hemos escaneado y lo compartimos aquí, para ayudar a que esta obra, y su mensaje, no se pierda.

Ahora les dejamos la semblanza de Iñaki de Azpiazu, escrita por Anasagasti. Además recogemos el artículo «Iñaki de Azpiazu: un pastor de almas y de cuerpos» escrito por
Gonzalo Javier Auza y publicado en 2003 en la web EuskoNews de Eusko Ikaskuntza (y recogido también en la web del Secretariado de Ayuda Cristiana a las Cárceles de Argentina).


DON IÑAKI AZPIAZU

Iñaki Anasagasti

Iñaki de Azpiazu
Iñaki de Azpiazu
Inaki Anasagasti
Iñaki Anasagasti. Hijo de una familia vasca exiliada a Venezuela, marchó a los siete años a San Sebastián. Tras su educación, marchó de nuevo a Venezuela, estudiando Periodismo y Sociología en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. En 1970 regresó a San Sebastián y allí dirigió la Revista del PNV, Euzkadi. En 1977 inició su carrera política como miembro del Consejo Regional del PNV en Vizcaya, siendo después diputado del parlamento Vasco, del Congreso de los Diputados y Senador.

Bajo la dictadura de Franco, en Venezuela, funcionaba un grupo de gentes nucleados alrededor de la sigla EGI que realizaba trabajos clandestinos  fundamentalmente dirigidos a la información y a la formación. A impulsos del vicepresidente del gobierno vasco en el exilio, Joseba Rezola y ante el cierre de la radio Euzkadi clandestina de Bayona, hecha  por presión del régimen de Franco ante las autoridades francesas en 1951, se pudo organizar en Venezuela  una emisora que transmitía en onda corta un programa de media hora tres veces al día, fue la Radio Euzkadi de la resistencia vasca. Funcionó  trece años y se cerró cuando en Euzkadi, en 1977, se podía informar libremente.

Este Grupo mantenía asimismo  la revista clandestina Gudari y editaba cada cierto tiempo una publicación que luego se repartía clandestinamente en Euzkadi. De ahí salió el libro de George Steer “El Árbol de Gernika”, así como “La Causa del Pueblo Vasco” de Javier Landaburu, o ”Los Vascos no son Españoles“ de Pantaleón Ramírez Olano y el libro del P. Iñaki Azpiazu “Siete Meses y Siete Días en la España de Franco”.

El P. Azpiazu era muy conocido en Caracas y su labor pastoral, periodística y política que irradiaba desde Buenos Aires era muy seguida. Sus informaciones desde Israel cuando juzgaron al responsable nazi Adolf Eichman y la creación del Secretariado para atender las cárceles le dieron una gran notoriedad.

Tras su fallecimiento, en 1988, ya en  Euzkadi, llevé el libro al Gobierno Vasco y  allí el director de Cultura Eusebio Larrañaga lo reeditó aunque tuvo una mala distribución. De ahí que me parezca del mayor  interés  el que ahora la Asociación Euskadi Munduan, a través de su blog aboutbasquecoutry.eus, recupere esta obra del P. Azpiazu muy bien escrita y que narra espléndidamente lo que fue aquella dictadura nefasta.

Pero sepamos antes quien fue D. Iñaki.

Nació en Azpeitia el 1 de febrero de 1910. Falleció el 29 de marzo de 1988. Afortunadamente en Azpeitia, su lugar de nacimiento le dedicaron una calle.

A los 11 años ingresó en el Colegio de los Padres Jesuitas de Durango. Siguió sus estudios en los seminarios de Elexabeitia y Gasteiz (25-33) y es ordenado en esa ciudad, con dispensa del obispo don Mateo Muxika, el 24 de enero de 1933. Discípulo de Aitzol y don Poli Larrañaga se inclinó por un humanismo cristiano en lo social, cursó Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad de Lille, donde se graduó.

De regreso a Euzkadi, se le destinó a Salinas de Añana, Alaba (1934) donde entró a colaborar con ELA-STV. Cuando al año siguiente le trasladaron a Azpeitia siguió preocupándose por el tema social; escribió en “Euzko-Langille” con el seudónimo de “Igazola”.

Las tropas franquistas entran en Azpeitia el 20 de setiembre y don Iñaki queda en la Parroquia. Craso error el suyo, pues es detenido y encarcelado por “siete meses y siete días”. En libertad, el 23 de abril de 1937 recibe la información que nueva­mente es buscado, y sin pensar más, por Beasain, Oiartzun e Irún llega el 26 de abril al otro lado de la “muga”, para fijar residencia en Lille, desde donde entra en contacto con el Comité Católico de Ayuda a los Refugiados. Baja a Laburdi y con el apoyo de la Delegación del Gobierno de Euzkadi, brinda ayuda a las colonias de niños exilados.

Conferencia de prensa (en el Plaza Hotel) (Final de la misma). De izd. a der.: Joaquín Gamboa, Iñaki Azpiazu, Andrés irujo, Basaldua y el Lehendakari Aguirre.
Conferencia de prensa (en el Plaza Hotel) (Final de la misma). De izd. a der.: Joaquín Gamboa, Iñaki Azpiazu, Andrés irujo, Basaldua y el Lehendakari Aguirre.

La II Guerra Mundial, el campo de Gurs, la derrota de Francia, su intento de embarcar en Donibane para ir a Gran Bretaña, el Gobierno de Vichy. Pasa al seminario de Air-sur-l’Adour y con el tiempo se produce el desembarco, el batallón Gernika, su ingreso en la Sociedad de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram, y en 1947 llega a la ciudad de Buenos Aires, destinado a la popular parroquia del Sagrado Corazón, en el barrio de Barracas, donde cumple una destacada labor del agrado del Cardenal Primado, Mons. Santiago Copello, quien le permite, al salir de la orden garaitzkoitarra incardinarse en el clero secular del Arzobispado.

El tema social, algo que llena en buena parte el corazón del sacerdote, lo con­duce al Secretariado Económico y Social y a los grupos que luego (1954) constituirían el Partido Demócrata Cristiano, siendo desde 1952 mentor de “Relación”, cuadernos mensuales para la formación cívica y social, y del Equipo “Edición”. Es jefe de Asisten­cia Espiritual de las Cárceles, donde conoce casi a todos los “antiperonis­tas” de la época. Se produce el derro­camiento de Perón, un año después la sublevación encabezada por el gene­ral Valle, su fusilamiento, el primer infarto de don Iñaki.

Sus experiencias con prisioneros y cárceles lo llevan a crear el Secreta­riado de Ayuda Cristiana a las Cárceles, única en ese momento, la gran creación de don Iñaki.

Periodista y escritor, es autor de “Sept mois et sept jours dans l’ Espagne de Franco”, 1938, que firma como Iñaki de Aberrigoyen, y que años después traducirá al castellano el grupo EGI de Caracas; “Le cas de catholiques basques”, 1938, como J. Hiriartia, “Ideario de Conciencia Vas­co”, 1945, “Mensajes Cívicos”, etc. Colaboró en “Anayak”, “Gure Erria”, “Euzko Deya” de Buenos Aires y México, en BIAEV del cual es miem­bro, y entre 1954-55 funda y dirige el mensuario “Euskaldunak” del cual aparecieron 11 números. Otro seudó­nimo “Mikel de Makazaga”.

Creador de la “Misa Mensual de los Vascos”; conferencista ameno, desfiló por casi todos los centros vascos de la República Argentina, donde por años fue el celebrante de las misas vascas. Como corresponsal asis­tió en Jerusalén al juicio de Adolf Eichman.

En los últimos años vivió entre Ar­gentina y Euzkadi, donde dio vida a un secretariado de ayuda a las cárce­les. El  4 de diciembre de 1985 fue designado  miembro benemérito de la Fundación Juan de Garay.


Euskonews – 2003 – Euskadi

Iñaki de Azpiazu: un pastor de almas y de cuerpos

¿Qué mejor cuna para un sacerdote que Azpeitia, cerca del lugar de nacimiento de San Ignacio, uno de los santos con mayor transcendencia histórica? Allí nació un 1° de febrero de 1910 Iñaki de Azpiazu. Y, como no podía ser menos, a los 11 años ingresó al Colegio de los Padres Jesuitas, en Durango. Sin embargo, cuando descubrió su vocación sacerdotal se decidió por el clero diocesano; y, así, se formó en los seminarios de Elexabeitia y Gasteiz, donde se ordenó a los 23 años.

(Sigue) (Traducción automática)

También en la web del Secretariado de Ayuda Cristiana a las Cárceles


 

Libro

Portada libro de Azpiazu publicado en Venezuela 1964
Portada libro de Azpiazu publicado en Venezuela 1964

«7 meses y 7 días en la España de Franco y El caso de los católicos vascos»