La Asociación Euskadi Munduan nace de una convicción clara: la nación vasca existe.
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- No como una nota al pie de otros Estados.
- No como una curiosidad cultural.
- No como una anécdota histórica.
Existe como una comunidad histórica y contemporánea que se proyecta más allá de sus límites administrativos.
Durante siglos, los vascos han tejido redes en América, Europa, Asia y Oceanía. Han fundado empresas, creado cooperativas, impulsado centros culturales, desarrollado universidades y comunidades organizadas. Han dejado huella.
Esa dimensión internacional no es accidental. Forma parte de nuestra realidad nacional.
Una nación más allá de las divisiones administrativas
La nación vasca se encuentra hoy estructurada en distintas administraciones y bajo dos Estados. Esa realidad política condiciona, en parte, la manera en que somos percibidos en el exterior.
Con frecuencia, lo vasco aparece diluido bajo marcos estatales que no reflejan plenamente nuestra identidad colectiva.
Pero la identidad nacional no se reduce a una delimitación administrativa. Es una construcción histórica, cultural y social que trasciende fronteras.
Una identidad abierta
Ser vasco no es una cuestión étnica ni biológica.
No depende de un apellido ni de un análisis genealógico.
La nación vasca ha sobrevivido a lo largo de los siglos porque ha sabido adaptarse, integrar y evolucionar.
Entendemos lo vasco como una comunidad abierta que integra a quienes, dentro o fuera del territorio, se reconocen como parte de ella y trabajan por una sociedad más libre, más justa y más consciente de sí misma.
La diáspora no es un apéndice.
Es una extensión viva de la nación.
La dimensión internacional como responsabilidad
La manera en que el mundo habla de los vascos influye en cómo se nos percibe.
Y la percepción importa.
- Importa en la economía.
- Importa en la cultura.
- Importa en la política.
- Importa en la autoestima colectiva.
En la Asociación Euskadi Munduan pensamos que observar, documentar y analizar esa representación internacional no es un ejercicio de vanidad. Es un ejercicio de conciencia.
Comprender cómo se construyen las narrativas sobre nuestra realidad nos permite fortalecer nuestra propia mirada.
Horizonte
Creemos en una nación vasca libre, formada por personas libres.
Creemos en la capacidad de los territorios vascos para articular, de forma voluntaria y confederal, un proyecto político compartido.
Entendemos que la libertad colectiva solo es posible si va acompañada de libertad individual, respeto a los derechos humanos, justicia social y compromiso democrático.
Rechazamos la violencia como método político y defendemos que la libertad solo puede construirse desde la legitimidad democrática y la responsabilidad cívica.
Mirar al mundo para construir el futuro
Los pueblos no solo son lo que son.
También son lo que el mundo cree que son.
Entender esa mirada, analizarla y situarla en su contexto es parte de construir nuestro propio futuro.
Euskadi Munduan es una herramienta de observación, análisis y conciencia.
Porque conocer cómo se nos percibe es un paso necesario para decidir cómo queremos proyectarnos.
Esta visión se traduce en iniciativas concretas que convierten la reflexión en estructura y la conciencia en acción.

